En el 2020, lo que se discutirá, es la continuidad del PLD en el poder para el 2024 y para ese propósito, Leonel debe ser el contrapeso desde el partido y Danilo, repetir como presidente de la República. Si se dividen, lo perderán todo y humillantemente

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A nuestro modo de ver y entender la actual realidad política, lo que  se entiende, es que el impulso pró enconos personales vivos entre el ex presidente Leonel Fernández y el presidente Danilo Medina Sánchez, que son avivados desde diferentes atalayas ciudadanas y de intereses mezclados y porfiados en dividirlos y no en unirlos y en los que hasta altos cargos públicos juegan a la lucha intestina y si ambos presidentes no se colocan en una posición correcta, de estadistas que procuran el objetivo final, de que el PLD no sea desalojado del poder en el 2020, podría acontecer, que el partido morado pudiera colocarse al tris de perder el poder en el próximo torneo electoral. Y lo que sucedería, si ambos políticos, se limitan solo a mirar sus intereses personales y políticos, sin confrontarlos frente a los otros y definitivos, que tienen que ver con la salud institucional de la República y naturalmente, la de su partido.

            ¿Por qué hay que hacer este planteamiento, del que estamos seguros que se aparta de todo cuanto hasta ahora y como supuestas alternativas, seguidores o beneficiados de ambos presidentes están motorizando?, porque  no es posible, que si el PLD de los círculos de estudios tuvo  23 años para llegar al poder y al final, llega en el 1996 por la inteligente negociación que ambos políticos y junto a los otros del momento dentro del comité político, supieron articular para ganarse de aliados al presidente Joaquín Balaguer y al reformismo, sería inconcebible, que ahora, después de estar en el poder desde hace 22 años y en una situación extraordinaria, de un PLD convertido en una verdadera clase gobernante propia y con una fortaleza financiera digna de todo encomio, que por una rebatiña inútil de muchachos inmaduros, tanto Danilo como Leonel lo tiren todo por la borda y solo porque sus egos han sido alentados, por otros individuos, quienes no tienen la menor idea, de lo mucho que debió hacerse en trabajos de campo y de consolidación, del partido morado como organización y el que debió ganarse a pulso, su pase a ser reconocido como una organización joven, de valer y de futuro.

            Ahora, ¿qué es lo que está en juego?, la continuidad del PLD en el poder y ganando las elecciones del 2020 y estas, como catapulta para consolidarse en el 2024, justo en el momento, que un nuevo factor generacional nacido en el 1996 se empeñará denodadamente para desplazar a la clase gobernante peledeísta a partir del 2024. Y que debe ser el reto mayor que los fundadores del partido morado deben tener en agenda a emprender y no caer en el error de bulto, de enfrascarse en disputas personales sin sentido ni beneficio político alguno.

            En base a este criterio, lo primero que Danilo y Leonel tienen que entender, que de los dos y en estos momentos, lo que les conviene como clase gobernante propia, es diseñar un esquema de colaboración y trabajo, que se constituya en el eje dorsal de la proyección política institucional del partido y en lo que creemos ver, que las posibilidades de Danilo para ir a la repostulación y garantizar la reelección del PLD, serán mil veces mayores, si al mismo tiempo, los dos efectúan un pacto publico de Estado, mediante el cual, Leonel se consolida como el poder mayor del partido y con la finalidad de apuntalar al nuevo gobierno y generar las bases institucionales sólidas, que no solo le permitan a Danilo continuar haciendo el buen gobierno que efectúa, sino que sirva de garantía para que el compromiso se selle con la candidatura única de Leonel para la presidencia en el 2024 y sin trampas de ninguna especie por parte de ambos.

            Desde luego, estamos sugiriendo medidas, que pueden copiar e implementar desde sus propios puntos de vistas de gobernantes pragmáticos y sin trampas de ninguna índole, pues entendemos, que ambos lideres y presidentes, es en sus hombros es que descansa la existencia viva y fuerte del PLD en el poder. Paralelamente, los detalles de como fortalecer todas las demás candidaturas y siempre con una mayoría joven de prospectos de ambos sexos de 28 a 40 años de edad y como los mecanismos humanos más eficaces para presentar un nuevo PLD que pueda enfrentar y ganarle a las nuevas generaciones no peledeístas y las que cegadas por el revanchismo y el odio personal, no estarán en condiciones anímicas para enfrentar sus aspiraciones, debería de ser su mayor empeño en fortalecer.

            ¿Lo otro? que también en este aspecto, estamos haciendo simplemente, una deducción y con el solo propósito, de que si Danilo y Leonel se miran así mismos y se auto analizan y auto critican, estamos seguros, que deberán convenir y en lo importante, de que si quieren que para el 2044 el PLD siga en el poder, desde ahora, tendrán que abocarse a un plan de acción igual o parecido al que estamos delineando y que es hijo de la mente y practica de análisis político de Estado, de un periodista de la tercera edad, del que los dos y en diferentes etapas en estos 22 años, no se han sentido todo a gusto de lo que dice o analiza y por su extrema independencia de criterio, pero del que también reconocen y no creemos equivocarnos, de que nunca se les ha caracterizado como su enemigo y sí como un colaborador institucional y solo al servicio de los intereses permanentes de la República.

            Fue por ello, que, desde ayer, en POR EL OJO DE LA CERRADURA TV, emitimos por primera vez el criterio que sustenta este análisis y a modo de buscar una alternativa racional, lógica y prudente para que los dos presidentes pudieran destrabar el conflicto en ciernes que sus “amigos y colaboradores” se empeñan en que pudiera surgir y que, de presentarse, significaría la derrota segura del PLD en el 2020.

            Incluso, luego que a la una de la madrugada se hizo el planteamiento en la tele, ya a las nueve de la mañana, emitíamos el siguiente análisis ampliatorio y para consumo de nuestros lectores y con el mismo propósito, de que el tema pudiera llegar a la mayor cantidad de personas y de intereses, pues en definitiva, creemos, que con todo y los antagonismos de pequeños burgueses desesperados por ascender social y económicamente, los dominicanos no nos hemos vuelto locos y como para querer que nuestro largo proceso democrático eleccionario pudiera colapsar y solo, porque los criterios personales antagónicos pudieran prevalecer, sobre el sentido común, la razón y  el estado de derecho.

            De esta manera y con este pensamiento abierto hacia toda la ciudadanía, decíamos: ESTA madrugada, a la una, en POR EL OJO DE LA CERRADURA TV se hizo un ejercicio futurista y en base a la actual correlación de fuerzas agrupadas en torno a Danilo y a Leonel. Danilo cuenta con 24 senadores a favor y Leonel con seis y la oposición con dos. En la Cámara de Diputados, hasta ahora, Danilo tiene 74 votos seguros y Leonel 33, el resto, es de la oposición de alquiler. En el comité político, Danilo tiene una mayoría aplastante de 25 a su favor y Leonel solo los diez restantes y en el comité central, de seiscientos y pico de miembros, Danilo pasa de 400 a su favor y Leonel tiene el resto. La elección entonces es obvia y es a partir de esos números, que los dos presidentes deben sentarse y para preparar el futuro de continuidad del PLD que es el factor que debe de importarles y que está en juego y comenzando por reagrupar al partido sin fisuras de ninguna especie.

            Pues en un país como este, donde todo el tiempo hay oportunistas y a todos los niveles, de la población y de la sociedad y prestos a darle una puñalada trapera a alguien o a modificar sus criterios con tal de “sensibilizarse” para que algún privilegiado de posición política o económica le proteja, no es sorpresa alguna, que mucha gente se desmarque a favor del criterio, en este caso, presidencial, a favor de las primarias abiertas, cuando lo prudente debería de ser, que las convenciones de los partidos fueran cerradas solo para sus militantes y simultaneas el mismo día y como el mejor mecanismo democrático para que los derechos del resto de los ciudadanos no partidaristas fuera respetado.

            Pero al mismo tiempo, existe una realidad tangible que no puede ser desechada y es, que cuando el poder del Estado pudiera ser lesionado por una intrepidez política subjetiva, que implique un alejamiento de potenciales votos de terceros y que el poder entienda absolutos para sus fines continuistas y no solo para conservar a un candidato potencial en la presidencia de la República, sino porque para los intereses que responden al partido oficial, metido de lleno en una carrera política electoral de largo alcance para retener el poder más allá del 2024, donde el líder de ese partido, debe de estar más empeñado en llegar al 2044 como partido de fuerza absoluta, que buscar una aspiración presidencial en el 2020, cuando y si se empeñara por verlo, este político podría darse cuenta, que afianzando la reelección de Danilo, el mismo Leonel se estaría preservando con fuerza inmutable para el 2024.

            Leonel tendría 71 años, que sería una edad excelente para emular a Balaguer en el disfrute absoluto del poder. Por eso y por entender como analista político de Estado, que el objetivo del PLD y de Leonel debe ser preservar el poder a como dé lugar y no caer en el vicio de los conflictos personales siempre estériles, es que en POR EL OJO DE LA CERRADURA, siendo creyentes en las primarias cerradas, nos desmarcamos por la opción abierta y porque en estos momentos, es la opción practica que arroja y de acuerdo a las circunstancias actuales, un consenso comunitario y multipartidario, que facilita la gobernabilidad para el PLD.

            Invitamos pues a nuestros lectores, a analizar el concepto y se verá que tenemos toda la razón. En consecuencia, ningún peledeísta, puede ni debe ir contra la continuidad futura del PLD y mucho menos, cuando como clase gobernante partidaria propia y en un país, donde, de oposición, lo que hay son tránsfugas de todos los tipos y colores, siempre los intereses permanentes de la República son afectados cuando la realidad política no se entiende tal como debe ser, descarnada, egoísta y de afianzamiento en procura de lograr una continuidad en el tiempo, que garantice al partido político preponderante, en este caso el PLD, que como “fábrica de presidentes” nada ni nadie podría desbancarle.

            Es este, el punto, que tanto el expresidente Leonel Fernández y el presidente Danilo Medina Sánchez y todos sus partidarios, que deben analizar y apoyar y dejarse de subjetividades pecaminosas, que lo único que harían y de imponerse, es que el PLD pudiera perder el poder en el 2020. También decíamos, que en lo referente a la ley de partidos, “que imponga las primarias abiertas con el padrón de la Junta Central Electoral para la escogencia de candidatos a cargos electivos”, el oportunismo político demoníaco de la oposición de alquiler es aberrante y muestra de gran indecencia, pues a todos esos políticos que se dicen “opositores”, en realidad, en lo único que coinciden, es en ser enemigos reales y permanentes del PLD y en lo individual, tanto de Danilo como de Leonel, pues su único interés y en su confesa incapacidad e incompetencia para ser opción de poder, es tratar de crear un ejercicio matemático que les beneficie a largo plazo y para lo cual, es evidente que han tirado sus números y con miras de asestarle una fuerte derrota moral y política al PLD, cuyo secretario general es el presidente del Senado y de la Asamblea Nacional.

            También y en ese contexto, mal razonan esos opositores, que si se unen en torno a los seis senadores seguidores de Leonel, podrían conformar el siguiente estamento en la Cámara de Diputados: PRM 50; PLD (Leonel) 33; AP 1 y FA 1 y para un total de 85 votos potenciales y lo que, en sus números es una cifra atrayente, pero que en las matemáticas de la política del poder, no se puede asegurar nada, ya que existen determinados imponderables, que son privativos de los poderes fácticos y comenzando por el poder aplastante del Estado, aparte, de que si tal cruce de maco con cacata  se produjera, el gran perdedor y a  corto tiempo, sería el PLD y de cara a las elecciones generales de febrero-mayo de 2020. Se entiende pues, que Leonel debería rechazar con contundencia semejante “alianza” tan impúdica y tan rastrera y la que sería un grave contrasentido, de cara al PLD que fundó Juan Bosch y que afianzó en los círculos de estudios. Recordemos por igual, que la aprobación de todo proyecto de ley, requiere, de 190 diputados presentes, 127 votos a favor, pues de acuerdo al artículo 112 de la Constitución, se requieren las dos terceras partes de los diputados presentes y lo que se conseguiría sin problema alguno, con un PLD unido en torno a Danilo y a Leonel.

            No creemos que haya que abundar nada más para tratar de hacer que nuestros lectores lean, razonen y analicen los conceptos que esbozamos, pues, en definitiva, lo cierto es y aunque ahora la pasión política personal no permita o bloquee la frialdad de los hechos, que, en el 2020, lo que se discutirá, es la continuidad del PLD en el poder para el 2024 y para ese propósito, Leonel debe ser el contrapeso desde el partido y Danilo, repetir como presidente de la República. Si se dividen, lo perderán todo y humillantemente. Con Dios. [DAG. Sábado, 14 de abril de 2018. Año XVI. Número 6,238]