Si en el gobierno son listos, promovieran ahora y por la presión estadounidense, el debate sobre la reelección y al mismo tiempo, se prepararán para las nuevas andanadas diplomáticas estadounidenses y las colaterales del empresario ultraderechista, López Nieto

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Desde que el pasado 19 de marzo, la nueva ultraderecha nacionalista y pro estadounidense, dio su carta de presentación, mediante “un manifiesto patriótico” a la firma del empresario cabeza de una oficina de datos de créditos, Porfirio de Jesús López Nieto y por añadidura, sobrino-nieto del retirado cardenal López Rodríguez, sería cosa de corto tiempo para que su grupo se hiciera sentir.

         Casi a la semana, se anunció un recurso legal contra la ley especial 0169-14 creada para amortiguar los efectos migratorios perniciosos de la sentencia del Tribunal Constitucional, la 0168-13 y recientemente hubo una nueva declaración respecto a situaciones políticas controvertidas que el nuevo núcleo de derecha de la derecha entendía que debía manifestar y para que no quedara duda alguna de su posición al respecto.

            Pero ahora que por segunda vez en menos de cuatro meses, la embajada estadounidense como tal, publica “un alerta” anti reeleccionista y en obvio ataque contra la posibilidad de que el presidente Danilo Medina Sánchez y en todo su derecho ciudadano, de elegir y de ser elegido, se decidiera por buscar una nueva reelección en mayo de 2020, que no nos quede la menor duda, de que el grupo de López Nieto ha sido el catalizador que ha impulsado al encargado de negocios, Robert  (Bob) Copley, a autorizar la nada sana soflama.

            En este aspecto, hay que hacer notar, que cuando la delegación estadounidense se lanza abiertamente a inmiscuirse en las interioridades de la política dominicana, la experiencia dice, que detrás hay políticos criollos conservadores y eventualmente, hasta individuos de uniforme, si las circunstancias permiten que los militares pudieran incursionar directamente en la política diaria.

            Es decir, ya muchos no tenemos dudas de lo que se persigue: Hacer creer, que efectivamente, el gobierno estadounidense se opone al gobierno del presidente, Danilo Medina Sánchez. Por eso y si en el gobierno dominicano deben adelantarse a los acontecimientos, consideramos que el régimen tiene que estar ya sobre aviso ante la ominosa alternativa de una serie de ataques estadounidense vía terceros y para hacer entender “que los yanquis no están con Danilo”.

            Por lo pronto, sabemos, que no solo la ultraderecha “nacionalista” se lanzará dentro de poco en la misma dirección, sino que existe la posibilidad, de que la misión estadounidense ponga en peligro el cierre de filas de la prensa a favor del gobierno y en particular de Danilo, mediante un articulado procedimiento de “terror difuso”, contra el millonario sector mediático nacido en estos 22 años peledeístas y haciendo ver en su momento, que quienes insistan en promocionar o promover la reelección presidencial, podrían confrontar la eventual perdida de sus respectivos visados estadounidenses.

            Desde luego, hasta ahora y con todo el dato anterior, nadie ha visto nada parecido a la alternativa que se presenta, pues por lo que se conoce, el señor encargado de negocios, Copley, es un militar retirado y diplomático de bajo perfil, pero como existe el antecedente, de que el embajador estadounidense anterior y activista LGBT, James -Wally- Brewster, se empeñó y hasta lograrlo, por humillar al gobierno, despojándole de sus visados turístico y oficial, al entonces presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, que por ahora no se pudiera desestimar un rumor tendencioso puesto a correr con el único propósito de restarle apoyos mediáticos, a un presidente de la República, que por lo visto, ha sido colocado en la diana del interés de Washington y por descalabrarle lo más rápido posible y con tiempo, su posibilidad reeleccionista.

            La situación es, por lo tanto, extremadamente delicada y por sus repercusiones políticas electorales, sería extremadamente volátil, pues en este país, la mayoría de los millonarios periodistas creados a la sombra de los gobiernos del PLD, que se conozca, no tienen el carácter ni la templanza suficiente para soportar un vejamen estadounidense de tal naturaleza y menos, cuando la mayoría tienen propiedades en EEUU y cuentas bancarias por igual.

            Ante esta alternativa de ataque-bloqueo-propaganda anti-Danilo, con el pretexto de la probable reelección presidencial, en POR EL OJO DE LA CERRADURA, dudamos que el gobierno y tampoco el gobernante y ante una situación como la que se esboza, que repetimos, hasta ahora es un rumor puesto a correr en determinados círculos “de enterados”, asuman que tienen posibilidades de conjurarla y por el simple detalle, de que las lealtades en este país -hasta ahora- se van a la porra desde que una presión estadounidense se coloca por medio y lo que  a nadie y comenzando por el presidente, Montalvo y Peralta pudieran decir que desconocen.

            De ahí que, ante tal perspectiva, entendamos, que al presidente hay que recordarle, que los estadounidenses, en lo único en firme que creen y que respetan, son los hechos cumplidos. Por lo que y por más que tornen y viren tratando de evitar que la población se manifieste a favor del político o los políticos que la embajada quiera combatir y si este o estos siguen hacia adelante y hasta encontrarse en las urnas, llegado el momento de los resultados y se observa, que aquel al que los estadounidenses han combatido, sale triunfante. Entonces, así mismo se repliegan y aceptan el hecho cumplido. Cuando la guerra fría esa era la característica principal y ahora y con todo y Trump, dudamos que haya cambiado en mucho.

            Ahora bien, lo que no debe ocurrir, es que el pugilato personal existente entre los dos presidentes peledeístas, continúe de tal manera, en un enfrentamiento abierto, inútil y estéril, que, electoralmente hablando, pudiera generar una perdida electoral humillante para el conjunto del Partido de la Liberación Dominicana. Y en ese plano, tanto Danilo como Leonel van a tener que entenderse, pues la sola posibilidad, de que, por sus desavenencias, impidan un seguro nuevo triunfo electoral morado, les sería la peor situación que ambos pudieran experimentar.

            De este modo, pongámonos en el lugar de los poderes fácticos, esos que no quieren que, en el 2020, el PLD continúe controlando el Poder Ejecutivo. ¿Qué es lo primero que deberían hacer?, recordarle y sobre todo al expresidente, de que si Danilo no le da paso y porque efectivamente controla el partido del que Leonel es su presidente, ellos podrían apoyarle para que sea postulado por un grupo de mini partidos y que de ocurrir y aun cuando el presidente pueda lograr su nueva repostulación, seguro que los resultados serían difíciles, pues al dividirse las lealtades del electorado, ni uno ni otro obtendrían un triunfo pleno o si acaso, una reelección presidencial de mínimos, con un nuevo gobierno de Danilo, legal pero sin legitimidad.

            Ante lo probable de panorama tan ominoso y tanto para el gobierno como para el PLD, que lo político y correcto debería de ser, que los dos presidentes y seriamente, deberán entenderse, sea, porque el uno apoye al otro o porque las circunstancias del momento y llegado el 2020, les obliguen a señalar a un tercero que garantice el triunfo partidario y a ellos dos, sus vigencias públicas.

            Por supuesto y como está probado, seguro que ninguno de los dos presidentes le prestaría la atención a este análisis de prevención electoral a tiempo. Bueno, quizás Leonel, sí que lo haga. Pero dudamos que Danilo hiciera algo igual, siendo tan refractario y que es la impresión que tenemos y porque son 39 años en los que el ahora presidente de la República y nuestro editor, redactor jefe y director general ejecutivo, no se han encontrado y tampoco han coincidido para dirigirse la palabra.

            Sin embargo, nos contentamos con continuar emitiendo nuestros juicios de valoración, solo teniendo en cuenta los intereses permanentes de la nación, que en definitiva, es lo que nos importa, pues sería una lástima, que creyendo que ofreciendo una opinión independiente y por el aval de tantos años, 46 continuos en el ejercicio del análisis político de Estado, que creyendo lo que pudiera ocurrir, no emitiéramos a tiempo nuestro criterio y no para que se crea lo que decimos, sino para que, por lo menos, los dos actores políticos que mencionamos, tengan el tiempo suficiente y para buscarle una vuelta y en lo que queda de este año, a una disparidad personal insensata y en cierta forma, propia de mozalbetes inmaduros. No escondemos que, como periódico digital dominicano, tenemos una gran preocupación por la problemática, pero también entendemos, que ni Danilo y tampoco Leonel, están locos como para tirar al zafacón, 22 años de servicios ingentes a favor de la nación.

            Y lo que nos hace decir, que, si en el gobierno son listos, promovieran ahora y por la presión estadounidense, el debate sobre la reelección y al mismo tiempo, se prepararán para las nuevas andanadas diplomáticas estadounidenses y las colaterales   del empresario ultraderechista, López Nieto. Con Dios.  [DAG. Sábado, 07 de abril de 2018. Año XVI. Número 6,231]