Al no existir una cultura política positiva, las carencias para poder ver los peligros institucionales son muchas

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Mientras al dominicano más o menos versado en educación o en política y con cierto bagaje intelectual u académico, reaccione con poco interés, ante determinados hechos públicos, que si se analizan, fácilmente muestran la posibilidad de un peligro subyacente que pudiera afectar la gobernabilidad, algunos de quienes nos han escrito diciéndonos  que nos hemos “ido de boca defendiendo a Danilo”, podrían y fácilmente, darse cuenta, de que desde el pasado miércoles, el panorama político ha cambiado radicalmente en materia de enfrentamientos abiertos entre sectores de poder.

            Y lo decimos, porque si quienes se han molestado en enviarnos sus correos, extrañándose del giro comunicacional que desde hace cuatro días hemos estado presentando y prácticamente con una defensa a ultranza de las nuevas políticas e iniciativas que el Poder Ejecutivo ha empezado a implementar  y en aras de que el gobierno recupere el control de los poderes públicos y el Estado prevalezca y se imponga y sea la última instancia (como debe de ser) frente a los miembros de la oligarquía plutocrática, todas esas personas hubiesen prestado atención a los puntos resaltantes del discurso-denuncia del director general de Impuestos Internos, Magín Díaz, fácilmente se habrían dado cuenta, de que a partir del mismo se estaba iniciando un enfrentamiento nada sutil entre el poder económico frente al Gobierno de la República.

            Para ello, solo tenían que prestarle atención a las primeras opiniones de los magnates empresariales que emitieron sus criterios respecto a la dura como acida pieza oratoria. Dirigentes empresariales hubo y para citar casos, que desbarraron y planteando que el Gobierno es el que debe hacer las cosas bien y aplicando las leyes y al mismo tiempo, diciendo que, si hay empresarios violadores de las leyes, los hay porque las autoridades no ponen de su parte para controlarlos.

            Otros y sin apenas disimular el disgusto que les provocó escuchar a Díaz, no se amarraron la lengua y para mostrar el mismo tipo de desacuerdo hostil e irreverente que han tenido al uso y desde el momento que el presidente Danilo Medina Sánchez ganó las elecciones y retuvo limpiamente el poder gubernamental.

            Una minoría en cambio, trató de mostrarse sensata y hábilmente, trató de coincidir con el orador, pero actuando tal como si los pecados señalados no fueran también de su autoría, al tiempo que se permitía ofrecer consejos y directrices, que sabiéndose que provienen de un comerciante de origen español y de raíz socialista y casi republicana, al tiempo que dueño o que controla la mayoría de los mass media escritos aparte de un fuerte segmento radial y televisivo, a razonamiento a contrario, lo que se tenía que entender, era que ese astuto empresario, se preparaba para lo que sabe serán tiempos de conflicto y confrontación cuando desde la DGII se le haga un arqueo contable a todas sus empresas y resulte, que el monto de lo que en impuestos atrasados le adeuda al Estado, es más que significativo.

            En este último caso, el magnate a que nos referimos y con su proceder tan sinuoso, el meta mensaje que envía es uno y el que en las presentes circunstancias es el más práctico: Está dispuesto a negociar montos y términos de pagos, pero eso sí, cuidando de hacer ver que sus perros de presa mediáticos, están listos para enfrentar a quien sea que le dispute sus principalías y si ello fuera necesario.

            Los otros en cambio y como zoquetes de los que nadie con cinco sentidos tiene idea de cómo han podido hacer dinero, han preferido sacar sus sables y puñales y dando a entender, que, si es preciso, enfrentarían al mismo demonio con tal de no perder sus privilegios de años.

            Del lado del Gobierno, es evidente, que lo sucedido no ha sido una simple puesta en escena o una especie de discurso vitriólico contra un grupo o sector económico que hasta ahora se había entendido intocable, sino que realmente, se corresponde a un discurso y accionar correctos y procurando una absoluta reivindicación histórica a favor y como debe ser, respecto a la preponderancia absoluta del mismo Estado.

            Si quienes nos escribieron y lo que agradecemos, porque se molestaron en ocupar su tiempo en ello, se hubiesen dado cuenta de que el antiguo estudiante universitario de corte revolucionario, que hoy es presidente de la República, nunca ha dado un paso en falso y que desde hacía más de un año que recurrentemente aprovechaba cualquier intervención pública para dejar caer el punto de vista necesario, de que el  Estado debe rescatar ciertos atributos perdidos y que así mismo el gobierno rescate a su vez la parte de ese 35 % continuo de evasión fiscal entre tutumpotes, nunca debió de haberles sorprendido el discurso del miércoles del director de la DGII y por lo contrario, se habrían dado cuenta, de que esta vez, el popular y reafirmado primer mandatario, sí que ya entendió que en este nuevo periodo, las condiciones estaban dadas para que el Estado recupere el papel preponderante, que por su propia naturaleza, siempre le ha correspondido.

            Igualmente, si nuestros críticos se hubiesen detenido en conocer las experiencias administrativas de Estado, de Danilo Medina Sánchez y antes de ser presidente de la República y hubiesen descubierto, que Danilo es un burócrata del área fiscal y aduanera con una amplísima preparación burocrática balaguerista en el sector financiero y fiscal, perfectamente que habrían podido darse cuenta, de que este primer mandatario y con ese apoyo popular y electoral descomunal de un 62 % de los votos emitidos el pasado 15 de mayo, no continuaría como gobernante, aceptando las reglas de juego impuestas por una voraz plutocracia oligárquica, cuyos miembros, realmente se han llegado a creer que este país es de su propiedad, casi como una finca y en la que todos sus habitantes son sus esclavos económicos.

            Si lo hubiesen hecho y como lo hacemos en POR EL OJO DE LA CERRADURA desde que Danilo llegó al poder en agosto de 2012, siempre hemos estado observándolo y estudiándolo a distancia, se habrían dado cuenta, que el ejecutivo nacional y antes de cumplir un mes en el poder a partir del 16 de agosto, ofrecería y de golpe, los lineamientos fundamentales de su nueva administración.

            De ese modo, habrían caído también en cuenta, que 16 días después de instalarse por nueva vez a la cabeza del Gobierno Constitucional (cumplidos el miércoles 31 de agosto) y aprovechando, nada menos que el escenario del almuerzo mensual de la cámara americana de comercio, haría la presentación de los parámetros por los que se regirá la nueva política fiscal y administrativa y para lo cual, designó a un experto financiero como el licenciado Magín Díaz, recién nombrado al frente de la DGII y quien ha sido el responsable de ponerle las naranjas (chinas) a cuartas, a la mayoría de los integrantes de los delincuenciales grupos económicos y financieros.

            Desde luego que los integrantes de aquel auditorio atrapado no podían creer que contra ellos era la filípica  que Díaz les detalló con pelos y señales y todavía y de acuerdo a los informes que tenemos, no se han repuesto de los efectos de aquel discurso y menos, que al otro día, ya Impuestos Internos estaba cerrando comercios en el Gran Santo Domingo, debido a que todos son unos evasores fiscales consuetudinarios o rebeldes que había que domesticar y hacerles ver, quién es el que de ahora en adelante que pone las reglas de juego.

            El terremoto provocado, en vez de apaciguar a la mayoría de esos mercaderes y evasores fiscales y casi todos, lavadores de activos. Provocó, que, desde el viernes, todo un amplio grupo de tutumpotes, beneficiarios en los últimos 40 años de cientos de miles millones de pesos en subsidios gubernamentales, estén sosteniendo reuniones a puertas cerradas en sus casas de veraneo o en el residencial de ricos que se esconde detrás de los muros de Casa de Campo, allá en las afueras de la ciudad de la Romana e increíblemente, dizque maquinando “una respuesta dura a un gobierno que no nos puede tratar como si fuéramos basuras” y como dijo el más irritado de los que estaban en la reunión que nos enteramos.

            Pero Danilo y seguro de sí mismo y del compromiso que tiene con la nación, de rescatar de la marginalidad social a más de cinco millones de dominicanos, quienes por la producción y riqueza que da esta economía, no tienen por qué estar casi en la misma línea de pobreza que les impide llegar a fin de cada mes, ofreció ayer el segundo golpe y también contundente y el que vino de boca de la directora de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados (DIDA), Nelsida Marmolejos, quien recordó a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), “cumplir las disposiciones contenidas en la resolución 375-02 y ratificada por la 395-01, que le dan un carácter integral a los servicios de las enfermedades de alto costo y de máximo nivel”. ¿Saben nuestros críticos de que es que se está hablando?, de más de trescientos millones de pesos, que, al no ofrecer esos servicios asistenciales, las ARS les roban a los afiliados del sistema de la seguridad social.

            O sea, que, entre miércoles y sábado, el Poder Ejecutivo ha dado dos golpes dialecticos y de escena, contundentes y buscando un reajuste de posiciones, cese de privilegios, limpieza de conductas y cumplimiento irrestricto de los que las leyes dictan en materia de pagos de impuestos y servicios correctos por parte de las ARS a los afiliados o cotizantes del sistema de Salud y en la medida de sus pagos de ley.

            Por supuesto, la experiencia también indica, que cuando un gobierno como el de Danilo, se lanza por el medio y pretende imponer una nuevas reglas de conducción que no dejen duda alguna de que lo mal hecho no continuará siendo tolerado y que todos los ciudadanos tenemos y debemos  cumplirle al Estado, vale decir, a nosotros mismos como contribuyentes que también somos, nadie puede abrigar duda alguna, que en esta nueva política, los tutumpotes van a tener que meterse las manos en sus bolsillos y pagar lo que les corresponde a nivel de impuestos e igualmente, dejar de retener los dineros que les descuentan a sus empleados y obreros para fines de sus seguros como de sus planes de pensiones y de lo que el Estado conoce perfectamente, que los integrantes de la plutocracia oligárquica es experta en utilizarlos como capital fresco para sus negocios.

            Por otro lado, quienes todavía no han sabido digerir bien la nueva política social de rescate humano y de rescate de los dineros públicos que el presidente Medina Sánchez ha empezado a implementar, les vamos a decir, que cuando un Presidente  se decide por hacer una política realmente de amplio rescate social y ciudadano, nadie puede esperar que habrán contemporizaciones o arreglos a ocultas, sino que por lo contrario, ahora es que vendrán nuevas iniciativas que terminarán por dejar lelos a los que no estén despiertos para entender las directrices del gobernante.

            Y vamos a darles un consejo a la plutocracia oligárquica. Si asombrados se han quedado con el discurso de Díaz y molestos con el discurso de Marmolejos, deberían prepararse para cuando escuchen al nuevo titular de Hacienda, Donald Guerrero Ortiz y ciertas otras voces oficiales que a su debido momento saldrán a exponer y por lo que, en lo que el hacha va y viene, les recomendamos que se busquen el texto de las promesas de gobierno, que hiciera Danilo para el periodo 2016-2020 y para que vean y comprueben, que el primer mandatario está actuando y de acuerdo a su librito. Accionar, en el que ni siquiera aquellos miembros del comité político del PLD que hasta ahora se han creído intocables en los despachos públicos que han manejado durante más de cinco a doce años, podrían continuar creyéndose que estarían en ellos en este nuevo mandato.

            Es por todo esto que decimos, que, al no existir una cultura política positiva, las carencias para poder ver los peligros institucionales son muchas y, en consecuencia, no sorprende, que solo pocos podamos entender las señales y políticas de estos nuevos tiempos. [DAG. Domingo, 04 de septiembre de 2016. Año XIV. Número 5654].