Cañeros. Denuncia seria que debe ser atendida a lo inmediato

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UNA denuncia tan seria como la que acaba de proferir el coordinador de la Unión de Trabajadores Cañeros (UTC), Jesús Núñez, al manifestar, que “en algunas clínicas provinciales del país se les vende certificados de nacimiento dominicanos a inmigrantes haitianos por unos 30 mil pesos”, es de una dimensión tan extraordinaria, que las autoridades, lo menos que deberían hacer es investigarla exhaustivamente y no dejarla caer en saco roto, como por igual el otro aspecto tocado por Núñez, en cuanto a que “las autoridades dominicanas venden cédulas de identidad a inmigrantes haitianos con menos de diez años residiendo en el país” y para ponerle la tapa al pomo, acusó  “al Ministerio de Interior y Policía de acaparar los cheques de los cañeros fallecidos en lugar de entregárselo a sus familiares”. Ayer los gremialistas se congregaron frente a Interior y Policía y demandaron y con todo su derecho, “exigir que se les otorgue residencias permanentes a los 2,350 cañeros regularizados que han solicitado pensiones por haber laborado por más de 50 años en los centrales azucareros dominicanos y la residencia permanente para 1,607 mujeres cañeras que vinieron con sus maridos a trabajar en las plantaciones azucareras”. El dirigente hizo un llamado al titular de esta institución, Carlos Amarante Baret,” para que les concedan todas las documentaciones que le corresponde a todo trabajador extranjero contratado, de lo contrario, se estarían violando varios derechos consagrados en la Constitución” y en lo que tiene toda la razón, pues desde hace cincuenta años precisamente, el grueso de los braceros provenientes de Haití que venían al corte de la caña, llegaban contratados debidamente por los ingenios dominicanos y en base a los acuerdos binacionales suscritos por los gobiernos dominicano y haitiano. Finalmente, y sobre el reforzamiento de la frontera, Núñez manifestó que “el control fronterizo es imposible porque ahí hay una mafia bien organizada”.