Colegio de Periodistas exige a la Iglesia identificar chantajistas y someterlos al Tribunal Disciplinario

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El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) exigió hoy a la iglesia católica identificar a los periodistas que acusa de chantajistas al tiempo de exhortar a someterlos al Tribunal Disciplinario del Colegio.

Mercedes Castillo, presidenta del CDP, dijo que la institución está comprometida con la defensa de un periodismo ético y con responsabilidad social y que no será cómplice de acciones indecorosas contra la noble profesión de periodista.

“El comité ejecutivo del CDP exige al padre Arsenio Ferreira Rosario revelar los nombres de los periodistas que acusó de chantajistas que se dedican a chantajear y presionar mediáticamente a funcionarios públicos, privados, personas y a negocios con notas falsas en las redes sociales en busca de dinero, al momento de leer las 7 palabras pronunciadas por Jesús en la cruz, Padre, en tus manos encomiendo mi alma", señala un comunicado del CDP.

Mercedes Castillo señaló que el ejercicio inmoral deshonra la profesión de periodista, por lo que es obligación de la iglesia señalar quiénes son esos periodistas chantajistas, ya que en el periodismo no todos los periodistas son antiéticos.

"De no identificarlos y someterlos al Tribunal Disciplinario del CDP, estarían dejando la duda de que cualquier periodista es inmoral y chantajista, y a eso no tiene derecho ni la iglesia ni nadie, puntualizó la presidenta del Colegio. [Listín Diario]

 

COMENTARIO AL MARGEN:    En vez de caer en el error de hacerle el juego al cura Ferreira, quien, con su artera imputación, lo que quería era precisamente eso, que muchos periodistas se sintieran culpables colectivamente. Los ejecutivos del CDP, muchos de los cuales son sinvergüenzas de marca mayor y quienes por todo le reclaman al gobierno de turno que les otorgue determinadas ayudas y canonjías, en vez de pretender replicarle, lo que deberían hacer, es buscar a los curas que todo el tiempo les ofrecen de todo a determinados reporteros y periodistas y para que solo publiquen aquello que la curia quiera y que sirva para manipularles a más no poder. Y es que, en definitiva, con su grosera imputación, Ferreira logró que muchos se sintieran culpables, afectando de ese modo la legalidad y legitimidad periodística. La mejor respuesta, es chequear a Ferreira desde que estaba en el vientre de su madre y estudiaba en el Seminario y entonces descubriremos quien tiene más o menos catadura moral que el otro. En la foto. Javier Alonso, "el sacerdote showman" (DAG)