Con 16 años de fundado y operando diariamente, no es posible suponer, que, de cerrarse este periódico digital dominicano, el hecho no ocurra por una sutil como determinante variable de represión oficial y ante lo cual, no podemos ni debemos callar

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Cuando en un país que se dice democrático su sistema político aparentemente democrático, pero de funcionamiento autoritario, impone y por las vías que fueren “no convencionales”, la desaparición de medios de comunicación y periodistas y toda la sociedad guarda silencio y el gobierno ni se inmuta por tan peligroso indicador de que se vive dentro de un sistema social enfermo, todo lo malo se puede esperar en materia de desajuste social y degradación general de la vida pública.

            Y de lo que, increíblemente, en POR EL OJO DE LA CERRADURA hemos venido a darnos cuenta y tarde, pues todo empezó con la no afluencia de la publicidad privada y concomitantemente con el terrible desdén gubernamental de preferir voces amaestradas de pura propaganda, antes que medios y periodistas y analistas realmente independientes.

           Ahora, los que gobiernan, así como los sectores privados de la economía y la vida general del país, hacen como que nadie tiene culpa de lo que pueda darse con este tipo de represión institucionalizada, hija de la ausencia de una verdadera clase gobernante y lo que al final y de continuar generalizándose, terminará por hacer colapsar la vida institucional y democrática de la misma nación.

            En este aspecto, los primeros que deberían de evitar que dentro de voces independientes de la comunicación, se sucedan cierres de medios y ahogos contra periodistas y analistas no compromisarios con el evidente autoritarismo que poco a poco está socavando la vida institucional de la nación, son los empresarios y por lo visto, su poco aprendizaje y práctica política de respeto a la disidencia y como el mejor contrapeso para que la institucionalidad se preserve y cualquier amago de dictadura política no pueda desarrollarse, ha sido el factor determinante que facilita el ilícito continuo que desde el gobierno se perpetra.

             Al darse tal circunstancia de vacío institucional democrático entre los sectores empresariales y financieros que tienen que perder y si el sistema democrático llegara a colapsar y porque el gobierno se haya convertido, de democrático, en uno realmente de conformación totalitaria y absolutamente excluyente. Tarde o temprano, será la nación la que experimentará semejante concentración de poder absoluto controlando las instituciones y ahogando a la ciudadanía dentro de un concepto frívolo y tiránico de vida, en el que todo lo inmoral y corruptor será el eje de la vida nacional.

            En este aspecto, tarde hemos venido a darnos cuenta, de que el verdadero objetivo del actual gobierno del PLD y el que está dirigido y totalmente controlado por los grupos marxistas de cuando la Guerra Fría y en particular, por el más arrojado en materia de represión política punitiva, el Pacoredo. Sus integrantes no aceptan y sí detestan el ejercicio de la prensa libre y por eso, a la primera oportunidad y con cualquier pretexto, todo medio de comunicación y de información de masas o periodista o analista que el gobierno no puede controlar, recibe el embate sutil, de un régimen totalmente decidido a imponer la dictadura política y desde sus funcionarios y sectores más extremistas como radicales.

            Debido a esta realidad tan cruda, determinante y abusiva, hoy, el presidente Danilo Medina Sánchez, en vez de él mismo contribuir a que el periodismo independiente se desenvuelva sin acosos ni presiones de ningún género, con su silencio, permite que sus funcionarios cometan todas clases de tropelías contra la prensa libre.

            A POR EL OJO DE LA CERRADURA y por más de cuatro meses, se nos han restringido los pagos correspondientes a los cuatro anuncios publicitarios oficiales que tenemos y en base a una solicitud publica registrada en correspondencia al ministerio de la Presidencia y desde el 2014 y reiterada tantas veces, de obtención de capital de trabajo vía la conciliación de cuentas originada en la expropiación que el Estado hiciera a nuestro editor-redactor jefe y director general ejecutivo, de 189 mil metros cuadrados de tierras con vocación turística en Bayahibe y en base a un pago abusivo e irrisorio que se nos ha hecho y que el gobierno anterior del PLD, reconoció al efectuar el abono que burocráticamente quedaba pendiente.

            De este modo y debido a esa falta de solidaridad y de respeto a la continuidad del Estado, al estar acorralado por los compromisos económicos y en razón de que el flujo de caja publicitario no ha sido regular. Vemos, que definitivamente, este periódico digital dominicano podría experimentar en pocas horas, un cese total de operaciones y lo que tan fácilmente y si las autoridades nacionales tuvieran respeto y consideración a la disidencia política y social, deberían de ser las primeras en evitarlo y ni que decir, el empresariado y el que impávido, para estos casos, hace como que no ve ni entiende y solo está atento a que a sus medios y periodistas la represión oficial no les alcance.

             Por eso y ante tal situación vamos a tener que cerrar momentáneamente y si Dios no mete su mano y Danilo no llegara a entender, que el cierre de un medio de comunicación y de información de masas y como lo es POR EL OJO DE LA CERRADURA, significará un serio baldón a su continua propaganda de preservación del periodismo libre, por lo que todavía y hasta el último momento y antes que el soporte técnico, tanto local como del exterior, nos cierre el acceso a internet por falta de pago por los servicios prestados y los que en los últimos cuatro meses, esa empresa fue absolutamente solidaria en darnos el apoyo económico compensatorio, le reclamemos al gobernante, el apoyo personal, político e institucional para que el mismo no se produzca. Cómo ciudadanos y contribuyentes, creemos que estamos en nuestro derecho de solicitarlo.

            Son 16 años que tenemos con este periódico digital, editándose todos los días y con siete actualizaciones diarias y en demostración de una entrega cívica absoluta a favor de que los dominicanos entiendan, que trabajamos a favor de los intereses permanentes de la República y que en base a la comunicación libre, siempre habrá la oportunidad, de que la democracia no desaparezca y la opresión la sustituya y que en un gobierno conformado por marxistas de la línea dura de cuando la Guerra Fría, siempre será un peligro latente.

          Finalmente, lamentamos mucho, que nuestro personal, compuesto por seis familias, pueda quedar sin ingresos ciertos, pero la presión que se nos ha hecho y al extremo, de exigencias desproporcionadas de pagos de impuestos millonarios, más el ahogo publicitario extremo y la ausencia de solidaridad profesional y  ciudadana, nos obligan a cerrar, al menos, hasta que podamos disminuir el nivel de los compromisos pendientes y conseguir el capital de trabajo con el que podríamos batallar y que cifrábamos, en la compensación financiera sobre el despojo irregular que el Estado nos hiciera y por lo que durante estos años, cifrábamos la esperanza, de que en el ministerio de la presidencia de la República, su responsable tuviera la buena voluntad necesaria, hasta para sobreponerse a sus propios rencores y odios, que para nada sospechábamos y que por lo que se nota, nos han provocado tanto daño.

            De ahí que digamos que con 16 años de fundado y operando diariamente, no es posible suponer, que, de cerrarse este periódico digital dominicano, el hecho no ocurra por una sutil como determinante variable de represión oficial y ante lo cual, no podemos ni debemos callar y menos cuando se observa y públicamente como el gobierno del PLD se prodiga con tanta largueza a favor de los comunicadores -no periodistas- a los que inteligentemente la población denomina bocinas y que solo están para alabar y justificar las políticas gubernamentales y para todos caerles encima al mismo tiempo a quienes se les ordene que deben atacar y desprestigiar a quienes el gobierno no considera sus amigos.

            En consecuencia, lo que en apariencias es un hecho fortuito de un medio de comunicación que no tiene capital de trabajo. Cuando se investiga, lo que se descubre, es que el cierre que se quiere, es producto de un hostigamiento oficial totalmente incomprensible y efectuado por largo tiempo con mucha sutileza y para que al ocurrir, nadie suponga que la mano del gobierno estuvo detrás y menos, si se comprueba, que este periódico digital dominicano cuenta con anuncios de instituciones públicas y lo que todo ha correspondido a una mascarada y para destruir y aniquilar un periódico digital que la autoridad publica no controla y la que sin embargo, se benefició con largueza de sus análisis, noticias y publicaciones. De todas maneras y categóricamente lo decimos. Volveremos, el altísimo nos ayudará a salir de este trance ocasionado por otros. Con Dios. [DAG. Domingo, 03 de junio de 2018. Año XVI. Número 6,330]