Con todo y que es un gobierno de abusadores, tampoco es para que se deje que el militarismo del transporte y junto a opositores, quiera derrocarlo

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En la vida      y cuando llega el momento de las definiciones y como lo es este, en el que abiertamente un sector armado ligado a las pandillas de choferes del transporte de carga como de pasajeros y teniendo detrás, una pila de cómplices callados como un amplio sector de opositores sinvergüenzas y mal nacidos, por razón de patria, absolutamente nadie que como ciudadano se respete, puede permitirse el lujo de quedarse cruzado de brazos, cuando la conspiración que está brotando, es una, que si se la deja, será toda la nación la afectada y no nadie en particular.

            Por eso y haciendo abstracción de nuestro serio enojo al ver que los altos cargos de este gobierno, no son solo un  grupo de ingratos, sino que en la generalidad de los casos, se comportan como si nada les importara, que viendo el hecho crudo de toda una acción subversiva de empresarios y lumpen del transporte con vocación monopólica y con el pretexto de un pleito por territorio y hegemonías con el otro sector monopólico del empresariado y en momentos que ya las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional han sido invadidas por ese capitalismo salvaje que no deja que sus jefes entiendan que su enriquecimiento ilícito no se le puede permitir y sí sancionar, que entonces, entendamos que los ciudadanos de buena voluntad debemos dar un paso al frente y contribuyendo de ese modo, a enfrentar y para erradicar, la grosera turbulencia golpista que desde FENATRADO y demás pandillas de choferes de carga y pasajeros, se ha iniciado y por lo visto, con una determinante decisión de terrorismo mal disimulado, que absolutamente nadie que se respete puede tolerar y menos aceptar.

            Sobre todo, que también llama la atención, la cortina de silencio complaciente que el factor mediático y con el pretexto de “la salvaguarda de la libre información y la libertad de prensa empresarial”, ha empezado a desplegar y al extremo, de que se informa con cierto grado y perspectiva de amarillismo, queriendo hacer creer que el movimiento sedicioso, es más un asunto de pérdidas económicas, que el planteamiento de acción subversiva abierta que esos sindicatos y políticos detrás, han iniciado.

            En este sentido, debemos recordar, que desde hace más de un mes estuvimos advirtiendo y reiteradamente, que  esos choferes pandilleros se lanzarían a acciones de desestabilización mucho mayores y aprovechando, que ante el Tribunal Superior Administrativo (TSA) se dilucidaría todo lo relativo a la demanda incoada por la cúpula empresarial vía el CONEP, respecto a que dado el crecimiento y desenvolvimiento de la economía, es absolutamente imposible e intolerable que un grupo de organizaciones choferriles dizque sindicalizadas, cuando en la realidad son fuertes corporaciones económicas millonarias y de corte fascista, por nada del mundo aceptarían que se les restrinjan sus privilegios y se les obligue a lo correcto, a entender que ya no se puede aceptar un monopolio del transporte como hasta ahora la corrupción política de todos los partidos y gobiernos han permitido por encima de las leyes y el sentido común.

            Llegamos inclusive, a plantear la preocupación y por lo que entendíamos un nicho extremadamente peligroso, compuesto por socios de esos sindicatos y provenientes de altos rangos dentro de las Fuerzas Armadas , la Policía Nacional y todos los organismos de seguridad y espionaje y quienes como generales y coroneles dueños de flotillas de camiones, se habían ocupado de apadrinar y apoyar a esos sindicatos y en específico a FENATRADO, donde y abiertamente, es ostensible de la existencia de un ramal castrense extremadamente perturbador como desafiante.

            Y como en este gobierno se deja que todo el mundo haga lo que le convenga y siempre y cuando la gobernabilidad no sea alterada, se tiene el resultado, de que tan pronto en el CONEP se decidieron por enfrentar al monopolio del transporte de carga y de pasajeros, la célula militar dentro del sindicato aludido se activó e increíblemente, ya se está presentando con un cariz nada aceptable y sí extremadamente sedicioso y a este día, con parámetros de golpismo inequívoco.

            Sería la primera vez en la vida de esta nación, así como en las vidas de otras muchas, que el ejército se levantara en armas para favorecer un sindicato de transportistas en el que la mayoría de sus jefes son accionistas y cuyos grupos más aguerridos, son terroristas de tomo y lomo.

            Ante esta situación y la que entendemos que ya no puede ser ocultada, que consideremos prudente dar la voz de alarma y a modo de que la mayor cantidad de quienes nos dispensan el honor de leernos, se den cuenta del grave peligro institucional que sorpresivamente se nos viene al conjunto de la República y mucho más, cuando la normativa del gobierno, es tratar de resolver los problemas capitales de gobernabilidad, apelando a lo oculto y a las abusivas negociaciones y transacciones de aposentos.

            Porque lo que está ocurriendo, no es simplemente y como dice una crónica de uno de los mass media de la prensa mercancía (ver la edición vespertina del matutino centenario capitaleño): “Cumple en su totalidad, el paro del servicio del transporte de carga convocado por la Federación nacional de Transporte Dominicano (FENATRADO), en reclamo de que el Gobierno elimine el subsidio de combustibles a todos los sectores. Ricardo de los Santos, presidente de Fenatrado, dijo que desde que las autoridades le quitaron el subsidio de combustibles a los transportistas, sus operaciones han disminuido en un 30%. Dijo que el paro de hoy es una alerta para que el diálogo se materialice y lleguen a un acuerdo, porque de lo contrario aumentarán la tarifa. De los Santos fue entrevistado cuando sostenía una reunión con choferes y propietarios de camiones, en el kilómetro 13 de la carretea Sánchez, en Haina, donde se observaban cientos de vehículos pesados paralizados”.

            Lo anterior y si se lee entre líneas, de inmediato se capta el mensaje sedicioso que emite el señor De los Santos, cuando en otra crónica que recoge el matutino fundado por Trujillo, se le atribuye que dijo “que desde que las autoridades le quitaron el subsidio de combustibles a los transportistas, sus operaciones han disminuido en un 30%. Dijo que el paro de hoy es una alerta para que el diálogo se materialice y lleguen a un acuerdo, porque de lo contrario aumentarán la tarifa. De los Santos fue entrevistado cuando sostenía una reunión con choferes y propietarios de camiones, en el kilómetro 13 de la carretea Sánchez, en Haina, donde se observaban cientos de vehículos pesados paralizados”.

            ¿Qué tienen de coincidencia ambas crónicas?, no solo que una misma pluma es su autor, sino que la misma frase final fue colocada en los dos periódicos y lo que solo ocurre, cuando ese periodismo se encuentra en connivencia secreta con la manipulada pretensión. Pero en la crónica del gratuito DL, se da una variable, al enfatizar en el daño económico -300 millones de pesos- que De los Santos entiende el paro le habrá ocasionado al gobierno. ¿Y quién es el señor De los Santos?, pues nada menos que el diputado que el opositor PRM tiene en la provincia Sánchez Ramírez. Condición, que casi de “casualidad” la crónica del vespertino del grupo Corripio hace conocer, en un solo párrafo muy revelador: “El también diputado por el Partido Revolucionario Moderno (PRM) por la provincia Sánchez Ramírez sostuvo que reajustando la tarifa podrían los camioneros compensar el déficit operacional”.

            Es decir, lo que temíamos, que una lucha entre monopolios deviniera en un conflicto político y social más amplio y con características de presión militar a ocultas, ya empieza a concretarse y de ahí a que se pueda pasar a situaciones mayores que pudieran afectar la gobernabilidad, sea una perspectiva ominosa que ya no se puede descartar y todo, porque el gobierno no actuó a tiempo para tratar de debilitar el pretexto reivindicador económico con pugna definitiva de lucha entre monopolios, que ya es imposible de no entender que se ha empezado a producir.

            Por lo menos ayer, FENATRADO no lanzó su fuerza de choque compuesta por agentes militares y policiales al servicio de los generales y coroneles socios de la susodicha federación, pero no se puede descartar que en lo futuro sucediera y mucho más, si en el TSA les diera por tomar una decisión sobre el contencioso planteado y que la prudencia más elemental, indica que esta debería ser diferida para febrero o marzo.

            Mientras tanto, en POR EL OJO DE LA CERRADURA, entendemos, que, si el gobierno continua dizque no dándole importancia a la táctica subversiva que justifica el diputado De los Santos y los mass media de la prensa mercancía se muestran tolerantes con tan inusitado mecanismo subversivo tan atípico, nada se puede descartar y mucho menos plantear que la situación se ha resuelto. Lo que, a nuestro modo de ver, obliga que los empresarios dueños de esos medios de comunicación y de información, hagan ver a sus empleados, que toda información tiene límite y desde el momento que se cruza la raya de hacerse parte o de que se le entienda como miembro de los grupos facciosos en pugna. En esto, la razón de patria está primero que todo y por ello advertimos sobre la estructura real que se está desenvolviendo dentro de los parámetros “inocentes” de una pugna entre sindicatos y empresarios.

         En la mañana de ayer decíamos en la primera emisión de la sección El País Político: “A fallas en la comunicación y no a otra cosa y sobretodo, también a la intolerancia mostrada insensatamente por los actores del problema, es a lo que debe achacarse el callejón sin salida en que hasta ahora se ha convertido la discusión por la regularización y flexibilización del monopolio del transporte por parte de los principales sindicatos de choferes de carga y pasajeros en todo el país. Se ha llegado al presente punto muerto de desafío extremo y a causa de la cultura de la prepotencia y el desplante que se tiene en el CONEP como en los sindicatos y hasta en el mismo gobierno. Nadie quiere ceder, sino aplastar al otro y ahora queriendo agarrar de mampara a la población. Los sindicatos tienen y deben entender, que ellos no pueden continuar ejerciendo el monopolio del transporte y por más generales y coroneles militares y policiales que tengan como asociados o más terroristas y desaprensivos psicópatas que también tienen. Pero el empresariado también debe aceptar que no puede pretender sacar del negocio del transporte a los sindicatos, quienes también poseen derechos adquiridos. Lo que procede, es que haya un amable componedor gubernamental que fuera un aceptable punto de encuentro entre unos y otros, pero tampoco en el gobierno hay temperamento de negociación y avenencia y sí de mucha confrontación y lo que ocurre, porque la mayoría de los izquierdistas, comunistas y terroristas de cuando la guerra fría que tienen espacio dentro del poder, no entienden que la política del poder es otra cosa y que hay que buscar puntos de coincidencia y cada quien ceder. En este sentido, creemos que el mejor paso sería buscar de intermediario útil y confiable al mismo ex presidente Leonel Fernández y con todo y el riesgo que significaría, que al final este quisiera sacarle provecho político a su mediación. Pero en cierto aspecto, él es quien en mejor posición se encuentra para mediar, pues los dos sectores se han beneficiado de sus políticas y hasta lo sienten su socio. Esos paros escalonados que el transporte está efectuando y de dejarse que continúen indefinidamente, generará una situación política anómala que pudiera tornarse en critica, desde que los estúpidos dirigentes políticos opositores que nos gastamos, quieran pescar en río revuelto y mucho más, si los empresarios que no quieren pagar impuestos se aprovechan de la situación y se apandillan con los dueños de mass media de la prensa mercancía y todos arrancan con una desestabilización desinformativa gradual y firme y lo que, tanto los comunitarios como los "protectores del medio ambiente", están al acecho. Claro, como en Palacio hay un grupito de genios, seguro que serían capaces de no darse cuenta, de que de buenas a primeras, las circunstancias y cuando menos se suponía, han empezado a quemarle la alfombra que tienen bajo sus pies y tal actitud, vendría siendo más subversiva que cualquier paro choferil y por un solo detalle: El efecto imitación y su secuela de huelgas por solidaridad, que en un país donde hay millones de personas que no tienen ingreso cierto, viene siendo lo más parecido al estallido de una bomba de tiempo”.

         No vamos entonces a agregar más, solo recalcar, que con todo y que es un gobierno de abusadores, tampoco es para que se deje que el militarismo del transporte y junto a opositores, quiera derrocarlo y que es lo que se está escondiendo detrás de las escaramuzas que hasta ahora han sido planteadas. No decimos más. Que el gobierno haga su trabajo. [DAG. miércoles, 07 de diciembre de 2016. Año XIV. Número 5747]