Cuando en un país, un partido político continuista se fija el reto de imponerse indefinidamente, el peligro institucional que se corre, es demencial para todos

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Y es cuando entonces, debe ser el momento para que sus fuerzas vivas y la clase gobernante, construyan los contrapesos, que impidan tal anomalía degenerativa del poder y mucho mejor, si el presidente de la República de turno cae en cuenta, de que también él, podría ser también la victima sacrificada

            Pues en una democracia funcional, lo correcto debe ser, que los partidos políticos, así como las personas, se turnen en la alternabilidad dentro de las funciones públicas y como la mejor iniciativa para impedir los extremismos, de izquierda o de derecha y tanto civiles como castrenses, que cuando irrumpen en la escena nacional, traumatizan y pervierten el ejercicio de todo buen gobierno y agravan de una manera total la gobernabilidad.

            Por eso y cuando esta realidad se tiene tan presente, se descubre, que el continuismo indefinido en las funciones públicas es una grave anomalía degenerativa del poder político, a la que, si a tiempo no se le imponen contrapesos de toda índole, la nación que esté experimentando ese proceso, fácilmente que pudiera llegar a un grado de auto estima equivocado, que no permite que los individuos puedan ver más allá de las puntas de sus narices.

            De ahí, que en cierto modo, tan pronto un político gobernante comienza a dar serias connotaciones de pretender continuar y más allá de lo prudente, se termina abrazando la dictadura y si se trata de un líder militar demagogo y atrevido, se camina a pasos largos hacia la tiranía y mucho peor, cuando los ciudadanos dejan de serlo y transmutan a siervos dóciles y pusilánimes, quienes como idiotas se dejan sonsacar por el clientelismo político más aberrante, todo ese, que convierte a una nación, en un conglomerado humano que irresponsablemente ha entregado su destino, al político, partido y gobierno de turno, que en su mecanismo de centralización total, impone una distorsión absoluta de ejecutorias públicas y las que terminan por dar paso, a todo un conglomerado gobernante , que casi a ciegas, lleva a la República a su peor proceso de auto aniquilación.

            En este sentido y desde hace 22 años, los dominicanos ya conocemos el peligroso tránsito, de un partido políticamente doctrinario y de raíces marxistas (totalitarismo absoluto) y el que, en su pretensión de poder absoluto, a sus dirigentes poco les ha importado sustituir los cánones legales y hasta la misma Constitución del Estado y como el mecanismo a emplear y dentro de parámetros de incentivar las mas variadas formas de corrupción desde el poder, con el solo propósito de doblegar voluntades o llevar al ostracismo y el cerco, a quienes se les enfrentan.

            Por esa aspiración, todos hemos visto como el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha logrado encandilar a tantos, quienes todavía no se han dado cuenta, de que ya, no solo han dejado de ser ciudadanos y para convertirse en una especie de súbditos a los que con dádivas, privilegios pecuniarios, sinecuras y todas las maneras posibles de manipulación y de incentivo de la corrupción vía el tráfico de influencias y el mecanismo de suplidores del Estado, ya es definitivo, que los miembros del comité político peledeísta, están decididos a dar el paso mayor de una mayor concentración de poder absoluto y sin que nada ni nadie se lo pudiera impedir.

            Así se tiene, que con esa aspiración tan ruin, la primera victima ha sido la libertad de prensa e igual la libertad de información y por medio del fomento de la corrupción mediática a niveles, antes jamás vistos, lo que ha permitido, que el aparato mediático “afiliado” al poder, se hubiese convertido en un auto censor sobre los criterios y las opiniones ajenas y al extremo, de que en esta República, el partido gobernante y aliados, realmente han impuesto un gobierno fuerte y de mucho culto personalista y al grado, de que el 95,7 % de todos los mass media, periodistas y opinantes en la radio y la televisión y ahora también en las redes sociales y las variables de desinformación en internet, responden única y exclusivamente, al aparato de propaganda oficial.

            Pero hay otra realidad mucho peor, que sí está llevando a la nación y a pasos agigantados, hacia la dictadura de partido y de grupos. Que quienes tienen todo que perder desde la clase gobernante, ahogados e intoxicados por la corrupción rampante que el poder político le ha impuesto y en particular sobre la célula minoritaria, pero influyente, de los barones mediáticos (empresarios, industriales e importadores dueños de todos los medios de comunicación y de información de masas dentro de la prensa mercancía) quienes por ese afán de lucro extremo que les ahoga y la aceptación de las peores formas de prostitución de la corrupción empresarial, que el mismo partido gobernante incentiva, no han caído en cuenta, que cuando el PLD se erija y sin tapujos, en una dictadura de partido y dispuesto a imponer a corto tiempo la tiranía absoluta, lo que experimentarán, será un fenómeno mucho peor de todo cuanto hasta ahora el chavismo ha logrado provocarle a Venezuela.

            Y cuando los medios y periodistas que tercamente nos mantenemos con absoluta independencia de criterio, observamos, que el cerco contra las libertades públicas y el libre albedrío, ya ha empezado a imponerse dentro del ánimo de las fuerzas vivas nacionales, que entonces llamemos la atención sobre lo que en verdad está ocurriendo y que el aparato de propaganda oficial ha logrado silenciar y para que la parte más independiente del empresariado, termine por darse cuenta, de que al PLD y a su gobierno, no se les debe permitir que continúen haciendo lo que les plazca, al tiempo, que poco que mucho, le van imponiendo una cortina de hierro a la atrapada opinión pública y ante lo cual, se impone que los empresarios más independientes de criterio, caigan en cuenta, de que rápidamente deben financiar y apoyar a los pocos  medios y periodistas, que no han sucumbido al oro corruptor oficial.

            ¿Por qué deben de hacerlo?, porque en la medida que el PLD y su partidocracia, se den cuenta de que han logrado impedir el ejercicio de la opinión pública libre, en ese mismo momento, lo más sano del empresariado nacional y antes de que no se pueda hacer nada, debe apoyar financieramente a todo medio de comunicación y de información de masas y periodistas realmente independientes y con el solo propósito, de que desde ahora y para la misma fecha en el 2020  hubiesen creado un mecanismo independiente de contrapeso mediático, que haga imposible, que el PLD y la partidocracia se puedan fortalecer y que como han hecho hasta ahora, impongan unas elecciones fraudulentas y totalmente viciadas.

            Obsérvese, que ahora, toda la prensa mercancía aliada al PLD y su gobierno, quieren entretener a los ciudadanos, con el cuento de la supuesta rivalidad personal entre políticos tan duchos, duros y resentidos como lo son, Leonel Fernández y Danilo Medina Sánchez. Pues al hacerlo, logran que la nación no caiga en cuenta, de como el cerco negador del libre albedrío ciudadano se establece y hasta que y gracias a ello, se llegue a las elecciones generales de febrero-mayo de 2020  y la partidocracia hubiese logrado su objetivo de imponerse, pero ahora con la evidente pretensión tan malsana, de que para el 2024, el PLD pueda lograr su propósito de mantenerse, por lo menos hasta el 2044 y que de suceder, sería la negación absoluta, de que la República Dominicana existiera como tal.

            Estamos hablando, de que quienes tienen que perder, se den cuenta, de que la composición mediática actual, de un 99 % de prensa comprometida que lo calla todo y solo es consecuente a lo que el poder quiera, conspira realmente contra la salud  democrática de la República  e infringe las peores de las claudicaciones morales, a quienes como poder económico y financiero, deben saber, que una dictadura de partido o peor, una tiranía de un partido único, sería el toque de muerte para la iniciativa privada y el ejercicio de disidencia mejor sostenido.

            Y si este panorama se analiza en su justa perspectiva, es de rigor y por su propia salud institucional, que el empresariado y sin dejar de mantener los apoyos mediáticos que ya patrocina, al mismo tiempo, tenga una cartera oculta para financiar indirectamente a las voces periodísticas y medios, que con amplia autoridad moral, puedan ser la necesaria diferencia, que haga posible, que la institucionalidad y la gobernabilidad no se puedan perder a partir del 2020 y viéndose, que hasta ahora es imposible que el PLD pudiera perder las elecciones de ese mismo año.

            Igualmente y si resultara, que de tantas contradicciones políticas estructurales entre peledeístas del comité político, estas terminen por despertar en el presidente Medina Sánchez, un saludable sentimiento auto crítico, de que él y por el éxito de su administración, no puede permitir que se le entienda como el enterrador de la democracia nacional y en consecuencia, se muestre interesado en equilibrar las fuerzas políticas y sociales actuales, que le permitan trascender como estadista, entonces, los medios y periodistas independientes y hasta ahora, perseguidos económicamente por el aparato de propaganda oficial, deberíamos de coadyuvar para que el atrapado presidente se independice de su partido y realmente sea y se muestre como el presidente de todos los dominicanos.

            No vamos a decir más y porque hay veces que la subjetividad puede traicionar al periodista o medio independiente que en las circunstancias actuales, lucha por sobrevivir. Pero sí es menester, que dejemos más que claro y ojalá que se apunte con letras de fuego. De que cuando en un país, un partido político continuista se fija el reto de imponerse indefinidamente, el peligro institucional que se corre, es demencial para todos.

            Ojalá que lo anterior se tenga en cuenta, pues entonces, debe ser el momento para que sus fuerzas vivas y la clase gobernante, construyan los contrapesos que impidan tal anomalía degenerativa del poder y mucho mejor, si el presidente de la República de turno cae en cuenta, de que también él, podría ser la sorprendida victima sacrificada. Con Dios. [DAG. Domingo, 04 de febrero de 2018. Año XVI. Número 6,169]