El acoso de Iglesias a la prensa

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El video de Unidas Podemos señalando a un grupo de periodistas como «enemigos» es un gesto repugnante que muestra la degradación de esta formación y constata la desesperación de Iglesias ante el 4 de mayo. No es el acoso de un grupo marginal o un partido minoritario, sino del socio de gobierno del PSOE. No tengo ninguna duda que los socialistas sienten la misma repugnancia que la mayoría de los políticos y periodistas.

No recuerdo algo parecido en España o el resto de la UE. Es verdad que ha sido algo habitual en los regímenes totalitarios y que es lo que se vive en Cuba, Venezuela, China y otros países donde el ejercicio del periodismo es una profesión de alto riesgo. Iglesias y su equipo utilizan como hilo conductor la frase «Ellos ya han hablado», incluyendo las imágenes y los cortes de voz de profesionales del prestigio, entre otros, de Susana Griso, Vicente Valles, Antonio García Ferreras, Ana Rosa Quintana, Federico Jiménez Losantos, Pablo Motos, Eduardo Inda, Helena Resano, María Claver o Carlos Herrera para finalizar con lema de «el 4 de mayo que hable la mayoría».

Estos populistas consideran que «ellos ya han hablado mucho». La realidad es que ninguno de los señalados es político o tiene una adscripción partidista. No hacen otra cosa que ejercer su profesión en libertad. He tenido el honor de ser incluido en ese grupo de compañeros cuyos méritos son incuestionables. La verdad es que me produce mucha pena que unos jóvenes nacidos en la comodidad de las clases medias y altas, que vivieron una juventud privilegiada y que han conseguido tanto gracias a su activismo político antisistema tengan el corazón lleno de odio. No hay más que ver dónde estaban hace unos años y cuál era su patrimonio, y compararlo con su realidad actual.

Hace tiempo que soy blanco de los ataques podemitas, pero nunca les he respondido. Mis padres me enseñaron que no ofende quien quiere sino quien puede y Pablo y sus mamporreros mediáticos me producen un desprecio absoluto. Ahora los conocemos por sus actos. Es una bajeza poner una diana en esos compañeros y nada hubiera escrito si me afectara solo a mí. Iglesias está muy nervioso y es muy significativo que ataque a un abanico tan amplio de medios y periodistas. Y luego les molesta que diga que son unos populistas bolivarianos que quieren acabar con las libertades. El 4 de mayo veremos qué opinan los madrileños. Por: Francisco Marhuenda [La Razón]