sábado, julio 20, 2024
InicioFirmasEl cambio climático ha llegado

El cambio climático ha llegado

Climático era o no antrópico, porque en esa discusión no sólo había matices políticos e ideológicos, sino también consecuencias económicas. Nos negamos a aceptar todas las señales y ya vemos sus efectos en todo el planeta, con opuestos climáticos más extremos y cíclicos. Cada vez las sequías serán más intensas y las lluvias más violentas; temporadas de invierno gélidas y calores abrasantes. Es difícil decir qué hacer y qué no, todos los modelos de medición son insuficientes para predecir lo que vendrá.

En el país, en poco más de un año hemos sido golpeados por dos fenómenos atmosféricos que han desbordado la capacidad de respuesta nacional. El sábado 18 cayeron 431 mm de lluvia en una ciudad donde al año caen 1,095 mm, siendo todo un desafío gestionar el 40% del total anual de precipitaciones en sólo un día. ¿Podemos decir que estos sucesos –separados entre sí en tiempo, pero cercanos en dimensión, características e impacto– guardan alguna relación? De ser así, ¿debemos esperar la concurrencia de nuevos eventos igualmente catastróficos?, y, ¿qué haremos al respecto?

El Cambio Climático es una realidad que nos golpea en la cara, somos un país cuyo crecimiento desordenado ha potenciado nuestra condición de vulnerabilidad. El gran desarrollo inmobiliario y urbanístico se ha hecho sin planificación, control, ni supervisión, ignorando las leyes de la naturaleza, las pendientes, los cursos de las aguas, la calidad del suelo.

En la ironía, a esas consecuencias no escapan ni ricos ni pobres. El agua inunda los carros de lujo en los sótanos de la av. Anacaona de la misma forma en que le moja los colchones a quienes viven a orillas del Ozama, porque nadie está salvo de lo generado por nuestro desorden. Mientras la basura que arrojamos a la calle inunda los miles de filtrantes de la ciudad, nos quejamos de que no tenemos un sistema de alcantarillado y de las quejas no pasamos.

Lo ocurrido el sábado, en donde decenas de personas murieron ahogadas o aplastadas, dentro de sus carros, es una alerta que ni el gobierno ni la sociedad pueden ignorar… ni dejar pasar tampoco. Esas muertes ocurrieron porque esas personas no debían estar en la calle ese día, sino en sus casas, lo que indica que falló el sistema de gestión de riesgos y alertas.

En cuanto al colapso de obras viales, hay más de 3,500 puentes en todo el territorio nacional y decenas de miles de obras públicas de uso ciudadano (escuelas, centros de salud, etc.) cuyas estructuras deben ser auditadas, certificadas, reforzadas o demolidas –según corresponda– y eso desborda la capacidad y presupuesto del ministerio de obras públicas, si no es dentro del marco de un plan nacional con recursos adicionales.

Son muchas las acciones pendientes y pocos los pendientes a ellas. El gobierno debe asumir que el Cambio Climático es una realidad y que veremos sus efectos con más frecuencia y virulencia, y debe activar mecanismos de actuación al más alto nivel, de inmediato.

Todas estas muertes son lamentables, porque muchas eran prevenibles, y así como el gobierno debe mostrarse firme y riguroso, debe ser también responsable y solidario. Como sociedad, nuestra mayor obligación para con ellos y sus familiares, es evitar que esto vuelva a pasar. Por: Federico A. Jovine Rijo [Listín Diario]

RELATED ARTICLES
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS DE HOY

Cae abatido “Dionis la Rabia” al enfrentar patrulla policial en Santiago

Cae abatido “Dionis la Rabia” al enfrentar patrulla policial en Santiago

0
Un “reconocido antisocial” identificado con el apodo de ‘Dionis la Rabia’ fue abatido por miembros de la Policía Nacional en el sector Hoya del...

Mas Populares