El periódico o estación de radio y televisión que fomente el culto hacia el militarismo y en momentos que el PLD da connotaciones de acariciar un cogobierno militar en la sombra y la probabilidad de alentar el voto castrense, no contribuye en nada a la institucionalidad democrática

0
67

¿Cuál es la esencia de la educación militar?, no es simplemente aprender el arte de la guerra, sino fundamentalmente, ser un diestro en matar al adversario u oponente que se le ponga en el camino de la autoridad civil que ese militar haya jurado defender y segundo, lo alternativo, de ser obediente a la Carta Magna en cuanto a ser sumiso ante la jerarquía superior del poder civil predominante.

            Pero cuando ese poder civil, pierde la perspectiva y por su origen primario ideológico marxista-facistoide y estalinista, de buenas a primeras coincide  con ese concepto militar de las fronteras movibles y que tanta repercusión tuvo en el continente para los años setenta del pasado siglo y que fuera rabiosamente alentado desde la academia militar estadounidense Las Américas en Panamá y convierte la función militar en su parte estratégica administrativa, a que con el tiempo induzca a creer erróneamente, que lo militar es más eficiente que lo civil y lo más delicado en los tiempos actuales, conociéndose, que el nuevo presidente de EEUU alienta ese tipo de control militar sobre lo civil.

            Que definitivamente haya que entender, que de alguna manera el periodismo serio y bien documentado, debe hacer lo imposible, porque y que es el caso del actual gobierno dominicano, se haga saber de lo necesario de una reorientación política de Estado fortaleciendo lo civil sobre lo militar y como la mejor vía de mantener a buen resguardo, la esencia civil y democrática de toda administración electa civilmente.

            En este sentido y al ver que de buenas a primeras la administración gubernativa peledeísta está marcando un derrotero militarista extremadamente inquietante y al otorgarle a determinadas facciones militares bajo influencia de determinados miembros del comité político del PLD, el control directo de áreas de administración esencial y constitucionalmente civiles, que haya que llamar la atención sobre este particular y para que de una vez y por todas, provocar un debate de alcance nacional, que haga, que las mejores voluntades tomen interés en el espinoso asunto y planteen sus criterios sobre este particular.

           Simplemente, lo militar y dentro de un régimen democrático, nunca puede estar por encima del poder civil y cuya mejor y mayor expresión se tiene en el gobierno federal estadounidense, donde el factor militar es auxiliar del gobierno civil y nunca su actor principal y tanto, que ahora que el presidente Donald Trump pretende imponer su ánimo beligerante y belicista, son los mismos jefes y asesores militares, quienes juiciosamente tratan de neutralizar el criterio tan acelerado de aquel gobernante y haciéndole ver los riesgos de sus “animosas” propuestas guerreristas y como la única vía, para evitar que ese gobernante lleve a su país y al mundo, al caos.

           Si el anterior comportamiento se entiende, se comprenderá el por qué tomamos de muestras, las acciones y actitudes militaristas estadounidenses y en lo concerniente al manejo y guía de la política exterior estadounidense con relación a determinados países en los que el militarismo está muy acentuado y que es el factor, que facilita, que los diplomáticos y asesores militares estadounidenses ejerzan tanta preponderancia en los asuntos internos de muchos de esos países.

         Y como extraña, que precisamente, sean los miembros del gobierno del presidente Danilo Medina Sánchez, todos, parte de aquellos estudiantes universitarios de cuando la Guerra Fría, que se identificaban con las políticas y posturas más beligerantes frente “al imperialismo yanqui” y quienes ahora, como gobernante y ministros de Estados, promocionan una política extrema de acercamiento militar hacia lo civil y sin especificar límites y condiciones para que esos militares en funciones civiles nunca violenten responsabilidades de gobierno que no les corresponden y solo sí de asesoría técnica, que por obligación haya que advertir, que el régimen ha estado pasando una frontera que nunca debió intentar cruzar.

            Desde luego, para una personalidad como la del presidente Medina Sánchez, que tiene una tendencia muy suya de dejar que otros se ocupen de los aspectos delicados y reservándose para sí, la gloria de los reconocimientos por actuaciones grupales exitosas, está actitud o tendencia y tan evidente, de generar o crear un nuevo tipo de “militarismo social”, muchos entendemos, que es una peligrosa alternativa nada conveniente para la funcionabilidad y señorío de las potestades legales y legitimas que descansan en el ordenamiento constitucional de este país y al que, él juró y prometió, respetar y proteger.

            Por eso, cuando vemos que en la mayoría de los periódicos de la prensa mercancía tradicional, se juega con alentar el culto a la personalidad de determinados generales o coroneles y como ayer mismo se vio una desagradable muestra, con un reportaje del matutino centenario capitaleño, a favor del director general policial, encomiándolo como una personalidad política y humana de uniforme, de singulares prendas morales, de inmediato se nos soltaron las alarmas, al ver que de pronto, ese periodismo tan poco visionario y profesional, está dándole aire a ese innegable militarismo que el PLD y su gobierno están patrocinando.

            Para colmos y como en este país no hay oposición, ni organismos civiles de contrapeso institucional, ni siquiera entre los llamados grupos más  “izquierdistas” dentro de los grupitos en la contestación social, que nos veamos en la obligación ciudadana, de difundir estos criterios y solo con el sano propósito, de que todos los dominicanos, ciudadanos e instituciones, se den cuenta, que con sus silencios, están alentando un tipo de complicidad estructuralmente dañina para la viabilidad y continuidad de la vida institucional de este país.

            Situación y por si a los del gobierno se les ha olvidado, que generó aquella iniciativa balaguerista de buscar en los cuárteles a los abogados que actuaran como jueces de horca y cuchillo y con lo que se afectó de una forma extraordinaria la integridad del Poder Judicial, a extremos realmente inconcebibles y que fue una situación, que la oposición de la época, incluyendo el PLD, no tuvo la gallardía ni la destreza en combatir. Por esa política de togas militarizadas, es que jueces y fiscales, todavía se comportan con actitudes prepotentes y negados a aceptar las opiniones de todos los actores en un proceso judicial y lo que se observa con mayor preocupación, en los casos, que fiscales y jueces mandan a callar al reo o presumible imputado que quiere ejercer su derecho a que se le escuche su opinión.

            En igual tesitura, se encontraba la policía con su departamento o consultoría jurídica, donde el oficial a cargo, era más o actuaba peor, que si hubiese sido el presidente de la Suprema Corte de Justicia en tiempos de Balaguer (en la Era de Trujillo y que se recuerde, algo así nunca ocurrió) y ambas situaciones tan irregulares, todavía son el resultado directo, de la militarización de la justicia, que el régimen balaguerista había establecido y viendo ahora la evolución del neo militarismo incentivado por el PLD, que entendamos pertinente, llamar la atención sobre lo que está ocurriendo y por entender, que si a esta situación de militarismo latente no se le pone freno o se le controla, bien que podría ocurrir, una muy  seria situación de conflicto de intereses políticos y sociales que pudieran estallar  para la campaña electoral del 2020.

            Naturalmente, no hay por qué hacer suposiciones sobre lo que se pudiera presentar en lo futuro, pero viéndose la amplitud de la presencia militar casi mayoritaria en la administración del gobierno y los privilegios que acompañan a sus miembros, que por obligación hay que hacer la salvedad y mover a la atrapada opinión pública y de suerte, que, de alguna forma, las autoridades tomen conciencia, de que por el derrotero que van, nada bueno quedará para fines del mantenimiento y sostenimiento de la gobernabilidad institucional.

            Entonces, al sospecharse de semejante situación tan irregular y viendo que la atrapada opinión pública no tienen conciencia sobre lo que está aconteciendo y por lo visto, el mundo mediático tampoco, que advirtamos y como último recurso, que el periódico o estación de radio y televisión que fomente el culto hacia el militarismo y en momentos que el PLD da connotaciones de acariciar un cogobierno militar en la sombra y la probabilidad de alentar el voto castrense, no contribuye en nada a la institucionalidad democrática y ante lo cual, hay que estar alertas y actuar y para que no se llegue a una situación peor de no retorno. Con Dios. [DAG. Miércoles, 11 de octubre de 2017. Año XV. Número 6,053]