Entre la aplicación y la recurrente violación de la PGR y sus fiscales anticorrupción, estos están lacerando el debido proceso hacia el presunto imputado y lo que no debe ni puede ser y que la prensa seria no debe aceptar y menos, cuando el Poder Legislativo y como ya procede, no enfrenta y condena semejante desbordamiento de funciones

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Envalentonados porque el Poder Ejecutivo y desde el pasado agosto le dio carta blanca al nuevo ministerio público que encabeza la emocionalmente herida magistrada, Miriam German Brito y para hacer lo que entienda correcto dentro de sus responsabilidades como procuradora general de la República (PGR) está visto y por el accionar de sus subprocuradores a cargo de perseguir los actos de corrupción comprobables y no los presuntos, que la prerrogativa de auto manejo, o se le está escapando de las manos o que simplemente y a conciencia, allí se ha decidido y como especie de presuntos alcahuetes políticos, por saltarse leyes, códigos y reglamentos.

Debido a tan extrema situación, se observa y lo que es imposible de no tener en cuenta, que este ministerio público central actúa en función de sus resquemores, prejuicios y resentimientos y a unos niveles tan enojosos, que a leguas se les nota en los ruedos de sus faldas y pantalones, que si por esos funcionarios fuera, la justicia no será nada de lo que se supone que en un Estado de Derecho todo el mundo espera y que por ello, la justicia represiva desde el área que corresponde al Poder Ejecutivo, se está llevando de una forma tan poco profesional, que poco falta para que el mismo presidente Luis Abinader se dé cuenta, que por el camino que la misma va, prácticamente podría llegar el día, que por esas arbitrariedades , el mismo presidente quede políticamente perjudicado.

Al mismo tiempo, el hecho de que la procuradora Germán Brito evidentemente se entiende intocable y tanto, que con poco tacto, dijo públicamente que ella no acepta presiones y que si se le demandara algo que ella considerara equivoco y esto, en clara referencia al Poder Ejecutivo, renunciaría inmediatamente y que dicho en ese tono de perdona vida con sesgo enigmático que la caracteriza, no deja dudas de que seguirá por el derrotero que ha escogido y que si nadie la frena y la obliga a ajustarse a derecho y si concomitantemente se tiene  en cuenta lo otro, de que la funcionaria se siente que está respaldada por un atrevido escudo de periodistas analfabetos funcionales y en particular, absolutamente legos en materia de ciencias jurídicas, no se podría descartar que en caso que ocurriera su cese, el escándalo mediático que se montaría sería de padre y señor mío y para chantajear de hecho al mismo Abinader.

Teniendo en cuenta todos estos parámetros y viendo que todo un grupo de profesionales del Derecho han tenido que forma un observatorio dirigido a recordar y defender el justo proceso y en cuanto a que todo imputado tiene derecho a que se le considere inocente, por lo menos, antes de que un tribunal de primer grado emita sentencia, la misma sea apelada en un segundo grado de jurisdicción y si es menester, puntualizar determinados aspectos jurídicos, llegarse hasta el Tribunal Constitucional para la correcta interpretación que asiente jurisprudencia, que haya que asumir y en líneas generales, que el ministerio público central no está actuando correctamente y sí afectando derechos adquiridos de imputados.

Para llegar a esta conclusión, no necesariamente que haya que defender derechos de determinados procesados, sino simplemente apelar a los textos jurídicos y en función del entendimiento y capacidad procesal que los abogados tengan, estos puedan hacer valer sus disquisiciones, opiniones, conceptos y criterios y sin tener temor al paralelo tribunal mediático que abiertamente protege y alienta a German Brito y compartes.

En este punto, los ciudadanos debemos aprender, que si el estado de derecho se fractura y no solo por la osadía y arbitrariedad de determinados jueces y fiscales, sino porque la atrapada opinión pública caiga en el error de generar un vacío de opinión que ciertamente desnaturalizaría el sistema democrático que nos rige a todos y no solo al Poder Judicial, definitivamente, habríamos caído en una situación de descalabro institucional general, que no dudamos, pudiera provocar una reacción de molestia, protesta y encono popular nada de despreciar.

Por ejemplo, ¿cómo es posible que, en la Suprema Corte de Justicia, el Consejo Nacional de la magistratura o en el de la misma judicatura y los organismos a cargo de fiscales y jueces, se permita y no se haga absolutamente nada para evitar que hayan más de 15 mil presos preventivos y muchos por años y a los que se deniega el respeto a sus derechos y al tiempo que sus custodios perpetran violaciones incalificables de desacatar el llamado de los tribunales para conocerles causa y todo por ese comercio ilícito de todo, que en los recintos carcelarios se toleran?

Sabiendo lo anterior, ¿puede decirse que aquí hay un Poder Judicial decente, moralmente integro y profundamente civilizador y protector de los derechos ciudadanos? Con razón los abogados y juristas integrantes del Observatorio sobre el Debido Proceso y antes de lanzarse públicamente a combatir las arbitrariedades que mencionamos y que todos conocemos, han preferido agruparse en ese singular grupo de presión y dado que con los casos de supuesta corrupción provenientes del gobierno anterior que están siendo conocidos, se evidencia una actitud represiva francamente abusiva como indecente por parte de los integrantes de la Procuraduría Especializada de Persecución a la Corrupción (Pepca)  y la Procuraduría General de la República (PGR) en su totalidad.

Es por eso y desde la óptica mediática medianamente cívicamente responsable, que entendemos, que por ninguna circunstancia se puede permitir, que la procuradora German Brito y los subprocuradores Berenice y Camacho, no solo que no interpretan correctamente el Reglamento Interno “de Políticas y Procedimientos de Investigación” que le rige, sino que es evidente, que estos funcionarios se sienten apoyados por el expresidente Leonel Fernández, actitud que no se compadece con la postura decente del presidente Abinader y que presagia, en el hipotético caso que ese expresidente ganara los comicios del 2024, que la “justicia” que se tendría, sería algo mucho peor que la presente.

En consecuencia, instamos a que los mass media y periodistas, reporteros, comentaristas, opinantes y analistas, tanto en la prensa escrita como en la radio, la televisión y las redes sociales, a que no tengan temor de enfrentar y como lo hace el observatorio a favor de defender el debido proceso, toda vez que si nos dejamos apabullar o acobardar por las groserías y abusos que la prensa que defiende a German Brito y compartes formule, entonces se estará a un paso, de que aparte de la dictadura de la partidocracia, haya otra y mucho peor, de ese poder judicial absolutamente desbordado que ahora se tiene.

Y lo que nos obliga a advertir, que, entre la aplicación y la recurrente violación de la PGR y sus fiscales anticorrupción, estos están lacerando el debido proceso hacia el presunto imputado y lo que no debe ni puede ser y que la prensa seria no debe aceptar y menos, cuando el Poder Legislativo y como ya procede, no enfrenta y condena semejante desbordamiento de funciones. (DAG)