Hasta que el Gobierno no deje que la policía parta por el camino del medio. Los sediciosos que quieren tumbar a Danilo estarán a sus anchas

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No es posible, que un gobierno constitucional y por más democrático que sea, quiera ser visto o que es, se pueda dar el lujo de quedarse cruzado de brazos ante la ola subversiva y que como es el caso, se ha estado desplegando por muchas zonas del territorio nacional y lo más significativo, con una pretensión abiertamente anarquista de intentar afectar el orden constituido e intentar derrocar al régimen constitucional que encabeza el presidente Danilo Medina Sánchez.

            Y el fenómeno no es posible que ocurra y menos, que la mayoría de los funcionarios sean los primeros en andar de temerosos y gritando que la policía no haga nada, mientras los grupos sediciosos más variopintos y la mayoría, hasta dirigidos o compuesto por una parte de peledeístas, le hacen coro a los grupos de presión de la mal llamada “sociedad civil” o  los otros grupos del pandillerismo político, desesperados por retornar a tiempos ya idos de puro desorden y asalto absoluto de la cosa pública.

            Todavía más, y lo que también está ocurriendo mediáticamente a nivel paralelo, se quiere dar la desagradable como falsa impresión, de que aquel candidato presidencial que el 15 de mayo pasado obtuvo en buena lid el 62,5 % de los votos emitidos. Ahora, a diez meses de aquellos comicios, sus enemigos y adversarios -internos y externos- y por haber interpretado incorrectamente la pasividad presidencial y la que se fundamenta en el respeto a la libre expresión y difusión del pensamiento ciudadano o del derecho al ejercicio del libre disentimiento, pretenden efectuar toda una serie o cadena de marchas y aprestos huelguistas solidarios, que por lo que se está viendo, están logrando la impresión falsa de que el gobierno se encuentra de antemano derrotado.

            En este sentido, no nos explicamos, cómo es que los estrategas palaciegos no han alertado al Poder Ejecutivo, de las variables que podrían generar todo un grupete de gente y desde diversos ámbitos y al mismo tiempo, queriendo afectar el orden público y hasta lograr que el ciudadano común llegue a creer, que es verdad que el gobierno de Danilo no vale ni un chele.

            Por supuesto, como la mayoría de los que ocupan cargos públicos, por lo visto, se creen que estos son los tiempos de cuando ellos y como dizque izquierdistas, patrocinaban desordenes, huelgas y protestas y quienes sabían perfectamente hasta que momento tocar la tecla sediciosa y porque les constaba que el gobierno de aquellos tiempos no se le apretaba el pecho para reprimirles, parecería que piensan, que quienes ahora quieren imitarles y si no se les enfrenta, golpea y frena, estos se callarán por sí mismos y lo que rotundamente no es así.

            ¿Por qué estos son tiempos diferentes?, porque quienes encabezan a los nuevos grupos contestatarios con el pretexto del cese de la corrupción y la impunidad y con el agravante de hacer caer sobre los hombros del presidente Danilo Medina Sánchez, la responsabilidad de todo lo acontecido en ese aspecto en los últimos 21 años y de lo que, muchos de los que dicen protestar tienen culpas sobradas. Radica, en que otros viejos izquierdistas fracasados de cuando la guerra fría, son los cerebros  del ámbito sedicioso que de golpe se ha estado presentando y de lo que nuestros lectores no se sorprenden, porque con tiempo hemos advertido, que el sentimiento anarquizante podría ocurrir y desde que los que dicen protestar "espontáneamente",  se den cuenta de que la autoridad nacional se siente temerosa de enfrentarles

            Pero resulta, que la democracia no se puede llevar al extremo de una tolerancia suicida que refleje una pasividad oficial totalmente anómala y esto hay que decirlo, porque la primera obligación de todo gobierno, es mantener a pie firme el orden y la paz públicos y el control total del territorio nacional y si el gobierno actual se descuida y viéndose, como ciertos mass media de la prensa mercancía se muestran casi alborozados por el destape subversivo que co- patrocinan, que advirtamos el hecho cierto, de que es evidente que se quiere hacer creer, que el gobierno no tiene dolientes y lo más escandaloso, que los que  protestan, pretenden que el común del público crea, que es verdad que Danilo y como presidente de la República, fuera el tenebroso autor de los males provenientes desde Odebrecht y lo que rotundamente hay que decirlo, no es cierto.

            Por eso, fue bueno que el mismo presidente, ayer y con cara de pocos amigos, desafío a quienes quieren poner en duda su moral y buena conducta al frente del gobierno de la República y llegándose al extremo de pretender también arrojar dudas sobre su honradez personal. Por supuesto, nunca se puede llegar a defender más de la cuenta a un gobernante al que se quiera acosar, pero por amor de Dios, el sentido común indica, que a un gobernante tan entregado como Danilo, siempre debe dársele el beneficio de la duda, pues, al fin y al cabo, este presidente no es ningún bandido de escritorio y como sí lo han sido otros en estos 21 años de periodos del PLD-PRD-PLD.

            Tampoco es que haya que poner las manos en el fuego para defender a Medina Sánchez, pues este sanjuanero tiene y le sobra para saber defenderse. Pero duele y lo decimos como dominicanos, que un político diestro, que sorteando cientos de obstáculos pudo llegar al poder y tener un desempeño tan notorio en su primer gobierno 2012-2016, que ahora y cuando tiene siete meses  de instalarse para su nuevo periodo 2016-2020, se le esté presentando una acción desestabilizadora con características de intento sedicioso para derrocarle y con el pretexto de los grupos sediciosos, que por lo visto, consideran, que Danilo no puede defenderse, su gobierno tampoco y lo más significativo, que no tiene a nadie que le respalde de corazón y sinceramente.

            Ante semejante panorama. Recordamos, que en estos últimos 45 años, hemos conocido cuantos intentos subversivos de todo tipo pueden suponerse y de los mismos, siempre hemos visto, que cuando el gobierno constitucional y su presidente, se empantalonan y sacan la tarjeta de pelear, nadie en su sano juicio se atreve a dar un paso y sin antes tener conciencia, de a qué se expone. Por lo visto, Danilo debe hacerlo y sin importarle que las fuerzas del orden público apaleen o que se salga un tiro de la recamara de algún arma contra algún necio subversivo, pues los contestatarios y en su intrepidez, se han colocado en lo de todo o nada o él o nosotros y cuando se llega a este punto, el régimen y por nada del mundo se puede dar el lujo de que se le acorrale.

            Al fin y al cabo, una imputación gratuita más, u otra menos, no deben amilanar al gobernante y para saber, que, si él mismo no se protege y defiende a capa y espada su gobierno, absolutamente nadie podrá hacerlo y con el mismo ímpetu y amplitud de miras, de como él y no ningún otro, podría realizarlo. Pero sí nos permitimos señalar una cosa e hija de la experiencia en nuestro trato con altos cargos de todos los gobiernos desde el 1966 al presente. Presidente, no deje que sus propios funcionarios y llevados de un exceso de celos, les quiten a los pocos fieles, de cerca y de lejos, quienes, a diferencia de aquellos, no les temblaría el pulso para jugársela por usted. Pues muchas veces, en ellos está la diferencia entre el triunfo o la derrota y ahora, lo que importa, es que usted convoque a la nación y como la respuesta firme de que quienes votaron por usted, continúan y a rajatablas, apoyándole.

            De ahí que digamos y porque estamos convencidos, de que hasta que el Gobierno no deje que la policía parta por el camino del medio. Los sediciosos que quieren tumbar a Danilo estarán a sus anchas. Tanta subversión no se la puede dejar dando la impresión de que lo abarca y lo puede todo o que el gobierno está arrinconado. Hacerlo sería un suicidio. Ahora, se trata de una singular batalla mediática y de opinión pública; mañana, no habrá tiempo para nada más. Como dominicanos hacemos la advertencia y porque lo único que debe interesar es la continuidad de la paz pública y la tranquilidad social.

            Sobre todo, viendo también,  como la venenosa y resentida ultraderecha vinchista quiere pescar en río revuelto, pretendiendo, que el caso Odebrecht sea visto como parte de una investigación mayor que abarque a su vez, todo lo relativo a la escaramuza propagandística que se quiere orquestar en lo concerniente al publicista brasileño que llevó parte de la campaña reeleccionista del Medina Sánchez y con el predicamento, de que como este está implicado en los sobornos efectuados por la multinacional, se quiera dar el sesgo, de que por vía de ese publicista, la Odebrecht financió la campaña electoral del presidente de la República y lo que viene traído de los pelos y por una sola razón, Joao Santana fue presentado a Danilo por la – en su momento- presidenta de Brasil, Dilma Rousseff  y con consentimiento del ex presidente Lula da Silva y por eso solo hecho, Danilo es ajeno absolutamente a los pasos o tratativas que en algún momento hubiesen hecho la firma brasileña y el publicista mencionado y si este fuere el caso.

            Pero caramba, los tantos enemigos de Danilo -internos y externos- están locos por enlodarlo y como precisamente expresara el primer mandatario y ante lo cual, ahora resulta, que un ex diputado implicado en acciones de complicidad non santas de un senador estadounidense, sale a la palestra pública reclamando fiscales independientes y mejor, si el proponente es uno de estos. Y la vida sigue su agitado curso.   [DAG. Jueves, 09 de marzo de 2017. Año XV. Número 5837].