La concentración bancaria crea rigidez en las tasas de interés, afirma un estudio del FMI. El oro va tras el dólar

0
136

Cuando el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) aumenta o reduce su tasa de política monetaria (TPM), lo hace con un espíritu de “transmisión”. Esto significa que espera que las tasas de interés de los bancos dominicanos en sus operaciones minoristas se muevan hacia la misma dirección y de forma simétrica. Esto significa que, si la TMP baja, la tasa de corto plazo de los bancos debería bajar, y que si sube, también está debería subir. Y lo hace, pero de forma diferente, dependiendo de si se trata de la tasa activa, o si se trata de la pasiva, lo que refleja un “ajuste asimétrico”, que beneficia a los bancos, dice un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicado el 10 de diciembre pasado.

“Nos encontramos con algunas pruebas de ajuste asimétrico en las tasas de depósito a corto plazo que responden más rápido a los recortes de las tasas de política monetaria, que a las alzas; y como en las tasas de préstamos a corto plazo responden más rápido a los aumentos de las tasas de política monetaria que, como lo hacen en los recortes”, explican los analistas del FM, Francesco Grigoli y José M. Mota, en su informe: “Traspaso de la Tasa de Interés en República Dominicana” (en inglés: “Interest Rate Pass-Through in the Dominican Republic”).

En términos más llanos, cuando el BCRD sube o baja su tasa de política monetaria (que desde junio pasado la mantiene fija en 5 %), la transferencia con la tasa de interés para los préstamos “es generalmente más rápida”, que con las tasas de los depósitos “. Esta asimetría tiene un beneficioso para la banca, pues incrementa su margen de intermediación financiera, lo que resulta en mayores beneficios. Lo contrario sucede con sus clientes minoristas, que pagan tasas mayores por sus préstamos y cobran tasas menores por sus ahorros. Para entender esta asimetría, los analistas del FMI, parten “de la hipótesis del mercado colusorio”, que se explica por el poder de negociación de los bancos. “Esto podría explicar por qué las tasas de interés activas presentan rigidez a la baja a un recorte de las tasas de política monetaria y flexibilidad al alza a un alza en las tasas de política monetaria”.

El poder de negociación lo da el grado de concentración. El informe del FMI se afirma que desde la crisis financiera de 2003 y del 2014, el sistema financiero dominicano se ha desarrollado considerablemente, “pero sigue siendo altamente concentrado”, a pesar que junio de 2015 operaban 65 entidades financieras financiera con activos y una cartera de préstamos de 45% del y de 27% del PIB, respectivamente.

“El grado de concentración es a menudo asociado con el comportamiento colusorio, que generalmente se traduce en grandes beneficios para los bancos, así como las asimetrías en el ajuste de tarifas al por menor a las tasas de política monetaria”, señalan los autores.

En respuesta a la solicitud de este reportero, la Asociación de Bancos de la República Dominicana (ABA) ofreció su opinión sobre el estudio del FMI. José Manuel López Valdés, presidente de la ABA, responde que el sector” valora positivamente el informe”, porque contribuye a profundizar y mejorar el entendimiento de los canales de transmisión de la política monetaria en el país. Pero afirma que “la concentración de los mercados no solamente se registra en los servicios financieros, sino también en los mercados agropecuarios y de manufacturas”. Es una realidad que se observa no solamente en República Dominicana, sino también en otros países con tamaño de economía pequeño, agrega.

Pero López Valdés observa que la concentración es simplemente una característica de los mercados. y que “eso no necesariamente implica la existencia de prácticas colusorias”. Sustenta su opinión en la cantidad de instituciones financieras del país, con 17 bancos, 17 asociaciones de ahorros y préstamos, y otras entidades, las cuales “compiten por distintos segmentos de mercado”.

A septiembre de 2015, los activos del sistema financiero dominicanos ascendían a 1.31 billones de pesos, de los cuales sólo tres bancos comerciales (el Reservas, el Popular y el BHD León) tenían el 67.2 % de esos activos, mientras que el resto de las entidades financieras tenían el restante 32.8 %. Mientras que a noviembre de 2015, la cartera de crédito todas las entidades de intermediación financiera ascendía a RD$836,614 millones, de los cuales las tres entidades mencionadas acumulaban el 69.9% del monto total del crédito otorgados en toda la economía dominicana. [Edwin Ruiz / Diario Libre]