La continuidad del PLD y como gobierno a partir del 2020, se está convirtiendo en un enigma dentro de un acertijo que por donde quiera da mal y sólo porque las autoridades no quieren sancionar a los que delinquen

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Es posible, que comenzando por el presidente Danilo Medina Sánchez, este entendiera, que con dos periodos de gobierno fuera más que aceptable haber servido al país desde tan honrosa posición pública y que por ello haya entendido, que desde ahora debía empezar a dar los pasos de lugar, para que la población y en particular sus seguidores, entendieran que él llegó al cargo solo para ser presidente y no dictador.

            Y si esto es así, sería de tontos tratar de que el primer magistrado pudiera cambiar de idea y menos, cuando como expresidente y jefe partidario, sin duda alguna, que Danilo Medina Sánchez sería un factor político institucional, básico para que el PLD pudiera prepararse aceptablemente y de cara a los nuevos desafíos generacionales que le llegarán al partido morado y no de lejos, sino desde dentro de sus propias filas y derivado del factor generacional joven.

            Pues si algunos lo han olvidado, quienes nacieron en agosto de 1996 a agosto de 2020 tendrán 24 años y sucesivamente todos los demás nuevos ciudadanos nacidos en años posteriores, lo que significa, que cuando se llegue, a las de por sí difíciles elecciones del 2024, que darán los resultados para que el PLD, pueda enrumbarse hacia su meta del 2044, el PLD como tal pudiera ser el testimonio elocuente y vivo de una verdadera clase política.

            Si esto se analiza en detalle, se verá, que la eventual salida de Danilo del poder sería un mecanismo garantista para que el partido morado se perfile con una mayor autenticidad de propósitos y mucho mejor, si el expresidente Leonel Fernández, llegara a encontrarse en igual temperamento y no en lo actual, de luchar a brazo partido por la nominación presidencial partidaria en el 2020.

            ¿Qué es lo que vemos?, que, para la salud del PLD, la mejor opción, es que ninguno de los dos presidentes ocupe la primera magistratura del Estado y sí, que por sí mismos sean ungidos como los únicos lideres caudillos, para por lo menos, la primera mitad de este siglo.

            Y como por ningún lado, vemos que entre los dos presidentes hubiese una de lazos rotos y sí, que como políticos ideólogos del PLD de ahora, son quienes están en mejores condiciones de relanzar al partido dentro de unos parámetros menos sectarios y menos de dureza ideológica primaria a la usanza de la cuando la pasada Guerra Fría, que entendamos, que los dos, le harían un gran favor a la República, si desde fuera del poder, pero dominando ambos como factores de poder, se decidieran por ampliar aquella iniciativa de ambos en el 1996 de efectuar la ingeniería que facilitó la creación de los peledeístas en disponibilidad de ser parte de la estructura de gobierno.

            Ahora la situación es muy distinta a la del 1996, pues lo que estos tiempos requieren, es que el PLD y como un todo, tienda a reciclarse y si definitivamente todos los miembros del comité político entienden que es verdad que el partido está al servicio de la nación, seria y firmemente.

            Lo que debe pensarse y hasta haciendo algún tipo de seminario de estudio estratégico, porque es indudable, que el PLD y como clase gobernante, requiere y con urgencia, de una purga que le limpie de la parte mala o pésima de su amplia gestión. Por un lado, la corrupción que le ahoga en todos los sentidos, grados y colores y cuyos personeros tratan hasta de chantajear al mismo gobierno.

             Y por el otro, que por lo visto, sus estrategas no han tomado en cuenta, que se ha llegado a un punto, en el que el PLD debe darle espacio a la clase media que ayudó a crear y cuyos componentes, inquietos porque el PLD solo se mueve en un circulo estrecho, ha empezado a dar las primeras muestras de querer asegurarse su propia seguridad y supervivencia, dando impulso a los hasta ahora tímidos proyectos políticos de individuos allegados a esa clase media y quienes al ver que el PLD no les da participación, buscan las vías para crearse sus propias plataformas políticas o de asociación política para llegar al poder político por esfuerzo propio.

            Situación, que vemos que ha empezado a plantearse y por vía de manifiestos de grupos de la derecha de la derecha y otros del mismo sector y quienes con todo y desacreditados, estos últimos y por el enorme estigma de tener los bienes que tienen por habérselo mendigado a los gobiernos peledeístas, ahora quieren legitimarlos, creando corrientes políticas propias y dirigidas a enfrentar la corrupción dentro del PLD.

            ¿Qué es lo que ha sucedido a este respecto?, el destape del Odebrechtgate. Es más que significativo, que en todos los países en donde ese grupo económico delincuente llegó a aposentarse, en todos y menos en República Dominicana, el entramado criminal, no solo que fue descubierto, sino destruido y sus responsables presos y pagando multas, al tiempo de despojarles de bienes, activos e inversiones, en tanto la multinacional fue reestructurada y con nuevo personal dirigente y funcionando dentro de una nueva política ajustada a la transparencia legal que toda empresa cívicamente responsable debe ejercer.

          Sin embargo, en este país, el cabeza responsable y como voluntad mafiosa, simplemente experimentó un amago de ser llevado ante los tribunales y teniendo luego, el descaro de exhibirse impúdicamente en sitios públicos y junto a individuos que se entendían como referentes sociales, políticos y periodísticos de estimar, ante quienes se comporta y se hace entender, como el cabeza de un grupo mafioso, cuyos miembros y principalmente periodistas y forjadores de opinión, descaradamente no han tenido escrúpulos en exhibirse como individuos sujetos a la voluntad de su patrón y lo que ha generado las mayores de las críticas contra el analista Orlando Gil, el comentarista y empresario gracias a Danilo, de Julio Martínez Pozo y el periodista Danni Alcántara, nuevo rico de la última  camada nacida al amparo de jefes políticos enormemente criticables en lo moral y desde sectores tan disimiles, como Turismo o el Electoral .

            Ese destape, tan indecentemente vulgar y agravado, porque el presidente de EEUU emitió un decreto prohibiendo que ese individuo (  contable afortunado y ganadero condecorado por el gobierno dominicano) y junto a otro 14 extranjeros de la misma calaña se les prohíba la entrada a ese país y que sus ciudadanos no puedan hacer negocios con ninguno de ellos, termina por inquietar a quienes tienen todo que perder, al ver que el PLD, sus dos lideres y gobierno, se muestran como remisos a castigar a esos delincuentes, ante lo cual, los miembros de esa clase media, se han decidido por participar en política y lo que de suyo, conlleva un serio problema de seguridad institucional para este país.

            Pero, si conociendo la situación que se vive, los dos presidentes peledeístas se deciden por agarrar el rábano por las hojas y quitarse de encima todo cuanto pudiera señalarles como responsables de situaciones ilícitas perpetradas por otros y que en este momento caen con el peso de una losa fría sobre sus hombros, que entonces pudiera darse la situación, de que para el 2020, el PLD pudiera estar en condiciones de mantenerse legal y lícitamente en el poder y porque hubiese podido ratificar el apoyo, que para este caso, es imprescindible, que las grandes mayorías le otorguen.

            En ese camino, Danilo, entonces, está abocado a limpiar su camino y quitándose de encima a todos aquellos a quienes ha ayudado y quienes les han pagado desconsideradamente, al convertirse en los objetables morales, que no tienen vergüenza, de que el común del público les entienda como parte activa, de grupos mafiosos y como es el caso de todos los periodistas y “comunicadores” que junto a tres muy mentados se han exhibido indecorosamente en restaurantes citadinos y quienes ahora han empezado a ser imputados por lavado de activos y evasión fiscal y ser amanuenses del mafioso que dominaba el entramado criminal de Odebrecht y al mismo tiempo, sin importarles afectar el daño público que le pudieran hacer a la imagen del gobierno que se lo ha dado todo y que es el mayor daño moral, ya que como todos están financiados por el poder, inevitablemente, también sus acciones o actitudes negativas, indirectamente perjudican a la administración.

            Así las cosas, el Poder Ejecutivo y si quiere salvar al PLD como a un todo, deberá tomar el toro por los cuernos y sin miramientos, quitarse de encima, a las garrapatas mediáticas (dicho en sentido amplio y no particular) que con tanta desfachatez e insolencia y después que han tenido no menos de diez años de enriquecerse impunemente a las sombras del poder, ahora traicionan al gobierno y hasta quieren erigirse en su acusador y todo, porque así se lo exige el filibustero traficante de influencias y de dinero, quien con un pie en la cárcel, tiene los pantalones de exigir lealtades y ordenar ataques mediáticos contra quien, presidente de la República, no debería ser merecedor de tanto abuso y traición y por lo que en POR EL OJO DE LA CERRADURA decimos, que la continuidad del PLD y como gobierno a partir del 2020, se está convirtiendo en un enigma dentro de un acertijo, que por donde quiera da mal y sólo, porque las autoridades no quieren sancionar a los que delinquen. Con Dios. [DAG. Lunes, 14 de mayo de 2018. Año XVI. Número 6,310]