La corrección de las Bolsas: un “accidente” que se veía venir

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¿Han cambiado las perspectivas de la economía mundial y de EEUU para justificar la corrección de las Bolsas? Los economistas descartan que hoy en día haya un problema real con la inflación, pero advierten de que el temor al alza de tipos más rápida de lo esperado puede persistir en el mercado.

Como embriagado por el aire de la montaña, Donald Trump presumió el mes pasado en el Foro Económico de Davos, de que la Wall Street estaba rompiendo todos los récorod y de que había escalado casi un 50% desde que fue nombrado presidente de EEUU, una afirmación que no era del todo cierta.

Ese mismo día, el S&P cerró con un nuevo máximo histórico, en los 2.872 puntos y entonces acumulaba un alza del 34% desde la elección del actual presidente, según publica Financial Times.

Cambio de tendencia

Desde que Trump alardeara en esa cita de la buena marcha de Wall Street, las cosas han cambiado en el mercado. Hace diez días, los índices de EEUU empezaron a mostrar síntomas de flaqueza, algo que se ha acentuado en las ultimas sesiones: el viernes pasado Wall Street cayó casi un 4% y el lunes volvió a registrar números rojos.

El motivo del castigo fue la cifra de empleo de EEUU, que mostró una subida de los salarios más rápida de lo esperado, lo que hizo pensar en una mayor inflación.

Con la corrección reciente de las Bolsas, "la pregunta obligada es si las perspectivas económicas de Estados Unidos y del resto del mundo han cambiado lo suficiente como para justificar los fuertes descensos o si el castigo no tiene un desencadenante claro", señala el profesor Bob Shiller de la Universidad de Yale.

Preocupación por la inflación

Analizando las cifras laborales estadounidenses, el crecimiento salarial por hora del 2,9% en enero, fue el mayor repunte desde 2009, lo que sorprendió a los expertos. El mercado teme que si estas cifras continúan al alza, fortalezca la posición de los halcones de la Reserva Federal (más favorables a una política monetaria restrictiva), algo que tampoco sería del todo inesperado, según los analistas.

Este es el dilema al que se enfrenta Jay Powell, que fue nombrado nuevo presidente de la Fed el pasado lunes.

Pero el problema es que EEUU no está solo en punto ya que otros países del mundo están registrando datos económicos muy positivos. Con el índice compuesto de gestores de compras de la eurozona en máximos desde 2006 y el crecimiento de China reafirmado en 2017, las tres economías más grandes del mundo están creciendo con fuerza, sugiriendo que la inflación podría estar despertando tras años adormilada.

De ser cierto, una inflación mayor a la esperada en EEUU será el primer paso de lo que vendrá en otras economías. Este contexto dará vía libre a los bancos centrales, que están listos para cambiar su política monetaria y minimizar las inyecciones de liquidez, lo que presionará a la baja los precios de los bonos y las acciones.

Una visión más optimista

Aunque esta no es la única forma de analizar lo que está ocurriendo. Algunos expertos quitan hierro a esta situación ya que creen que las perspectivas económicas mundiales seguirán mejorando más rápido que las expectativas de subida de tipos, lo que sostendrá las elevadas valoraciones de las Bolsas.

Además, apuntan que hay razones para dudar de que la perspectiva económica, y particularmente la inflación, haya cambiado tanto como algunos sugieren. En Europa, con el desempleo en la zona del euro todavía en el 8,7%, se pueden crear más puestos de trabajo sin crear salarios desenfrenados o presión inflacionaria.

Incluso en EEUU hay diferentes interpretaciones del incremento salarial que hizo saltar las alarmas el viernes. Harm Bandholz, economista jefe de UniCredit Bank considera que nadie se sorprenderá si hay una corrección técnica de esta cifra próximamente.

En este sentido, espera que el castigo bursátil sea una corrección espontánea que no vaya a más. Ahora bien, los expertos advierten de que si los signos del incremento de la inflación salarial se vuelven más marcados en EEUU. O si incluso comienzan a extenderse a otros mercados laborales ajustados, como el de Alemania o el de Japón, los temores más profundos de los inversores se intensificarán en los próximos meses, lo que jugará en contra de las Bolsas internacionales. (http://www.expansion.com/mercados/)