La dirección de contrataciones actuó bien, mientras que Obras Públicos, reaccionó de ligero

0
58

LA anulación de la licitación nacional para el diseño y construcción de la Avenida Circunvalación de Baní, provincia Peravia, por parte de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) y en razón de que la misma no se compadece con los requerimientos básicos para semejante gestión, marca un antes y un después en el sistema de contratación del ministerio de Obras Públicas y coloca al desnudo el sistema de contratación unipersonal que se utiliza en la gestión del licenciado Gonzalo Castillo, quien con esta anulación no sale muy bien librado en materia de administración de los recursos públicos. “Por lo anteriormente expuesto en el cuerpo de la presente resolución, procede que este órgano rector anule el procedimiento de Licitación Pública Nacional No. MOPC-CCC-LPN-001-2016, llevado a cabo para el diseño y construcción de la Avenida Circunvalación de Baní, Provincia Peravia, y establezca los parámetros para su nueva convocatoria, en atención a las inobservancias e incumplimiento detectados, principalmente ponderando la importancia de contar con el proyecto definitivo”, expresa el considerando 151 de la resolución 37/2017 de la Dirección de Contrataciones Públicas. La DGCP, en otro de sus considerandos, advierte que este tipo de “debilidades” causan un daño irreparable al Sistema Nacional de Compras y Contrataciones Públicas, y considera que este proceso en particular podría estar direccionado, “pues solo quienes conocían del mismo con antelación a la convocatoria podrían tener las probabilidades de preparar la propuesta requerida”. En el MOPC la respuesta fue insolente: demandar por “abuso de poder” y otras imputaciones, a la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP).