La reelección siempre ocurre, pero si ahora y tajantemente, el Poder Ejecutivo es enfático y dice que el presidente no está en reelección presidencial, hay que creerle y la oposición, lo único que debería de hacer, es tomarle la palabra al ministro Peralta, quien está visto, es el vocero político presidencial confiable

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Hasta ahora ha quedado demostrado y dado el estilo y carácter del presidente Danilo Medina Sánchez, de solo hablar a través de terceras personas, que cuando el primer magistrado de la nación quiere comunicar algo, siempre apela a su ministro administrativo y que se recuerde, absolutamente nadie pone en duda cuando este habla, por lo que automáticamente, se entiende, que lo que diga es un mensaje lo más personal posible, del mismo Medina Sánchez.

            Tanto es este comportamiento, que tampoco a nadie a nivel mediático u opositor, se le ocurre dudar de lo que expresa el citado alto cargo, lo que significa, que al darse por sentado que es un mensaje directo de quien encarna la potestad de la ley, que definitivamente, lo sensato debería de ser, al menos entre personas sensatas, replantearse posiciones y situaciones y de acuerdo al tono del mensaje y las circunstancias en que este se presenta.

            Por lo pronto y por primera vez en mucho tiempo, parecería que ya no debe haber duda alguna, en cuanto a que el interés y reto personal del presidente tiene que ver con terminar todas las obras de infraestructura que ha estado implementado desde agosto de 2012  y si esto es así, entonces y políticamente hablando, el meta mensaje es terrible para los mismos peledeístas y en particular para el estrecho círculo de aspirantes a suceder a Medina Sánchez, pues ahora, no es un Danilo presidente que simplemente dice que no repite en el cargo, sino que es un jefe de Estado y de Gobierno, que a su momento de entregar, encarnará la imagen y fortaleza del presidente de la República, desinteresado y estadista y por lo tanto, con la autoridad moral absoluta, para decidir el derrotero del PLD de cara a las elecciones de 2020.

            En otras palabras, parecería que la nueva estrategia presidencial, tiene que ver con un Danilo lleno de autoridad moral y de alta entrega de servicio y tanta, que con todas y las posibilidades objetivas que tiene, prefiere mejor convertirse en el timonel y no solo del PLD sino también de la misma República y por una simple razón, que al dar semejante muestra tan atípica de desinterés político personal, en el imaginario popular, absolutamente nadie podría impedir y sí reconocer cuando Danilo ascienda a los niveles mayores de la autoridad y liderato político, al convertirse en un presidente desprendido y solo interesado en fortalecer la institucionalidad democrática.

            Si la deducción es correcta, aunque por supuesto, siempre habrá que hacer la salvedad, de que, en la política del poder, son las circunstancias y como nunca en ninguna otra fase de la vida nacional, las que imponen el derrotero a seguir y mucho más, de cara a unas elecciones generales tan significativas y como lo serán las de marzo-mayo de 2020.

            Lo que quiere decir, que, si bien con este anuncio, debe presumirse, que efectivamente, Danilo se apartará de la carrera presidencial activa como candidato, pero en cambio, imponiéndose a nivel nacional con la autoridad moral incuestionable de que es el estadista que quiere garantizarle a la República la continuidad del largo periodo de realizaciones materiales que se inauguró en agosto de 1996 , que por lógica haya que entender, que su figura pública estará a un nivel de autoridad, que ciertamente opacaría a todos los demás componentes del liderato político nacional y al convertirse y actuar como el único referente a seguir y ante una nación, que tiene años, de no conocer a un presidente tan desprendido en materia de ambición política personal y como el anuncio de Peralta hace creer.

            Y repetimos, si nuestra deducción es cierta, lo correcto debería de ser, que todos aquellos que aspiran a suceder a Danilo en el poder, deberían empezar por diseñar sus propias estrategias y sabiendo, que de una u otra manera, deberán de encontrarse con un presidente saliente solo preocupado por el destino nacional y por lo tanto y no dejamos de enfatizar en ello, con la autoridad moral suficiente, hasta para colocarse en la posición primigenia de decidir, quién o quienes podrían ser los mejores prospectos presidenciales y para no hablar del resto de la nomenclatura de cargos de elección que se reparten en el Poder Legislativo como en las municipalidades.

            Entonces, cuando se viene a ver, a ese momento, Danilo se habrá convertido en el presidente moral del país, en algo así como la última frontera de defensa de la institucionalidad y ante quien todos sabrán aceptar sus criterios, opiniones y decisiones, al vérsele a ese momento, con un desprendimiento nada común en la vida nacional.

            De ahí, que al interpretar con serenidad de juicio lo expresado ayer por el ministro Peralta: “El presidente Danilo Medina ni el Gobierno están en reelección; su enfoque y prioridad consisten en seguir trabajando en procura de la mejoría de las condiciones de vida del pueblo dominicano” y para que no quedara ninguna duda al respecto, enfatizó: “El Presidente la República no está en eso de la reelección ni en politiquería, el Gobierno tampoco está en eso; lo que estamos es en trabajar, trabajar y trabajar todos los días, incluyendo los sábados y domingos, de lo cual toda la población es testigo, el propósito de la actual gestión gubernamental consiste en crear, cada día, nuevas fuentes de trabajo e incorporar a la juventud a las actividades productivas en todo el territorio nacional. Esta administración gubernamental no descansará en continuar sus esfuerzos de seguir desarrollando y terminando los grandes proyectos de gran impacto social, que mejoren la calidad de vida de los dominicanos y dominicanas”.

             Que hubiésemos escrito en POR EL OJO DE LA CERRADURA en la edición de ayer de las cuatro de la tarde que: “Peralta planteó un nuevo escenario. SI el ministro administrativo de la presidencia, José Ramón Peralta, dice enfáticamente que el gobierno solo está dedicado a trabajar y ocuparse de que todas sus obras se encuentren finalizadas y entregadas para agosto de 2020 y no en reelección, sería la primera vez que se conoce declaración tan enfática y que no permite dudas, lo que, de suyo, replantea una situación más despejada dentro del PLD y de grave preocupación para la oposición de alquiler”.

            Por supuesto, entendemos, que no a muchos políticos de los que se entienden de oficio y los otros de nuevo cuño, pudiera agradarles un análisis de perspectivas sobre un tiempo nuevo que se acerca y menos, cuando todos se han mantenido enzarzados en dimes y diretes de un pasado que los tiene totalmente anclados en lo que pudo ser y no fue. Al fin y al cabo, en estos últimos 45 años hemos visto de todo, escuchado mucho y descubierto bastante, por lo menos, en el origen y desarrollo de la mayoría de la generación de los políticos de poder, ayer díscolos estudiantes universitarios, envenenados con aquello tan falso de “la dictadura yanqui balaguerista” y ahora, encontrarse con que de esa “dictadura” fue que recibieron la llave maestra y sin esfuerzo alguno para arribar al poder.

            Y lo que de suyo no es malo cuando se tienen méritos propios, pero cuando los mismos se empantanan y confunden con los viejos resentimientos de cuando la Guerra Fría, también hemos visto y comprobado, como muchos de aquellos avispados estudiantes universitarios, ahora en el pináculo del poder y en muchos aspectos, muestran los mismos o peores resentimientos de sus pasados y lo que nos hace suponer, que no conocen la grandeza del alma.

         Sin embargo, aun así, la gran mayoría han sido y son exitosos, han sabido proyectarse desde sus orígenes humildes y han dado todo de sí para mejorar y lograr el bienestar de los suyos. Lamentablemente, algunos, todavía no están conformes y se desenvuelven como si por dentro llevaran una especie de tigre en acecho que pudieran lanzarlo al cuello del objeto de sus ánimos y rechazos y lo que es una sensación anímica que lastra el entendimiento y no deja avanzar.

            Pero también y viéndolo todo en buena perspectiva, entendemos, que estudiantes universitarios de aquel ayer, como el presidente Danilo Medina Sánchez, ahora más que nunca debería de sentirse orgulloso del amplio y exitoso ascenso personal y político que ha tenido y que en cierto modo nos hace ver y lo que entendemos de las palabras del ministro Peralta, que al fin Danilo ha comprendido cual es la dimensión y reto que su carrera política le depara, al dejar a un lado la posibilidad de aspirar por nueva vez y con esa determinación, llegar a la cima más alta del reconocimiento nacional, pues no todos los días puede verse un gobernante de tanto poder, dejando a un lado sus legítimas aspiraciones y para concretar e individualizar mejor, el servicio que entiende más noble y como es el que debe darle a la patria y para que esta mantenga su empuje de progreso y crecimiento económico y de perdurabilidad institucional y que en razón de ello comprendemos el anuncio de ayer.

            El que nos hace decir, que la reelección siempre ocurre, pero si ahora y tajantemente, el Poder Ejecutivo es enfático y dice que el presidente no está en reelección presidencial, hay que creerle y la oposición, lo único que debería de hacer, es tomarle la palabra al ministro Peralta, quien está visto, es el vocero político presidencial confiable. Con Díos. [DAG. Viernes, 10 de noviembre de 2017. Año XV. Número 6,084]