Lo mejor que podría ocurrirle al país político y a la nación, es que Hipólito y también Luis, perdieran la convención del PRM y para que ese partido realmente sea opositor y con dirigentes nuevos, pues los que tiene, están muy contaminados con las mañas de donde provenían y peor y aun cuando no lo parezcan, son la parte opositora del mismo poder

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Tal como decíamos ayer en la sección El País Político. En el 2015, dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Hipólito perdió de Abinader la nominación presidencial por un 70 % de los votos emitidos y en el 2016, Abinader y su compañera de boleta, Carolina (la hija de Hipólito) perdieron las elecciones nacionales del candidato oficial ganador, Danilo Medina Sánchez, obteniendo apenas un 36 % de los votos emitidos a nivel nacional.

            ¿Qué significan estas cifras?, que lo correcto debe ser, que los afiliados y miembros o simpatizantes del PRM, al ir a la convención del mes que viene, rechacen los candidatos de los dos políticos, tanto para la presidencia y para la secretaría general del PRM y por una sola razón, con ellos no se va a parte, más lo otro, que los perremeistas y si quieren aspirar de a verdad a ser gobierno, deberán proponerse derrotarles a ambos y radicalmente imponer una nueva dirección generacional al frente de ese partido, digno de la mejor suerte y para ser uno realmente opositor al poder concentrado peledeísta.

            ¿Por qué hay que ser radical manifestando este concepto?, porque hasta ahora, la única razón por la cual República Dominicana no ha evolucionado de la fase trujillista de evolución centralizada, se debe fundamentalmente, al hecho cierto, de que los políticos han quedado estacionados en el tiempo y negados en lo absoluto a evolucionar lo suficiente y de manera, que cada cierto tiempo el tránsito generacional de relevo, de una generación a otra, pudiera darse y tal como ha ocurrido y ocurre en otras naciones y pueblos en los que sus ciudadanos han sabido entender, que en ellos es que está que su nación avance o retroceda políticamente.

            Justo por ello, en otras naciones, hace rato que dejaron atrás el centralismo burocrático de que hablamos y es una constante, viendo como en un lapso de treinta años y para citar una situación en específica, casi todos los demás países y en ese interregno, cambian hasta dos veces las generaciones que gobiernan, mientras en este país, los años van y los años vienen y siempre son las mismas caras las que dirigen o representan la vida nacional en todas sus facetas.

            En este plano, recordamos la vez aquella, que el ex presidente del gobierno español, Felipe González, vino a República Dominicana en compañía de dirigentes de la Internacional Socialista y al encontrarse en un acto con la plana mayor del “opositor de siempre”, Partido Revolucionario Dominicano (PRD) no pudo reprimirse y diciendo lo mucho que le sorprendía “que en veinte años volvía a este país y me encuentro con las mismas caras que habían cuando vine por primera vez”, la audiencia, compuesta por lo mas extremo de la dirigencia tradicional, estalló en aplausos al creer que se les estaba elogiando y solo cuando González amplio su  concepto, entonces fue que cayeron en cuenta, de que lo que el político español les estaba diciendo, era que simplemente se encontraba ante un grupo estacionario que no daba paso a las nuevas generaciones y lo que a su juicio constituía una gran aberración.

            Ahora y si el señor González volviera y no solo como turista buscando joyas criollas (Ambar y Larimar) para confeccionar colecciones de joyas para damas ricas, se sorprendería mucho más, viendo que los mismos esquemas de conducción que estaban desde el 1966, estos han sido mantenidos totalmente y salvo con las excepciones de no mas de seis lideratos nacionales ya muertos físicamente, pero quienes a través de sus “discípulos”, se les mantienen vivos propagandísticamente y para que sirvan de amuletos, con los cuales los miembros de la partidocracia actual: PLD-PRD-PRSC y PRM pudieran permanecer indefinidamente al frente de la vida pública y tanto, como el ex presidente Leonel Fernández se permitió vaticinar, de que el PLD estaría hasta el 2044 en el poder.

            Desde luego y si seguimos tan egoísta, emotivo como simplista razonamiento, los dominicanos nos encontraríamos, que a la partidocracia no le ha bastado tener y desde el 1996, casi 22 años continuos en el poder y en los tres poderes inter dependientes del Estado, sino que se quiere llegar a 25 años en el 2020 y mucho mejor, si se termina contando 48 años continuos en el ejercicio del poder absoluto para el 2044 y que sería la castración absoluta de por lo menos dos nuevas generaciones.

            Solo pensar, que semejante tiempo pudiera darse y que políticos licenciosos y corruptos hasta el tuétano, pudieran lograr tal posibilidad e imponiéndoseles a casi a tres generaciones, debería ser más que suficiente, para que lo mejor y más despierto de la juventud y las personas maduras de esta nación, entendieran, que semejante anormalidad hay que hacer lo imposible para que no pudiera lograrse.

            Y para impedirlo, hay que empezar, porque las fuerzas vivas nacionales caigan en cuenta, que con los políticos que nos gastamos, ello sería mas que dificultoso conseguirlo y menos, cuando el Partido Revolucionario Dominicano (PRM) y con todo ser un desgarramiento directo del PRD, es el único de los viejos partidos que está con las condiciones más objetivas para lograr el tan ansiado despertar generacional, ese que saque y definitivamente y de una vez y por todas, a los dinosaurios de la política, que tanto son los lideres cabezas principales como el conjunto humano de dirigentes partidarios, negados en redondo a perder sus posicionamientos, hijos de conciliábulos y tomaduras de pelo y engañifas a nivel total frente a la población.

            De ahí, que de buenas a primeras y con el asunto este, de que en la primera quincena de febrero será la convención nacional perremeísta para elegir o señalar a los dirigentes partidarios a nivel nacional y viendo que los dinosaurios partidarios ya han empezado a montar sus tratativas de acuerdos para no dejar que nadie nuevo pase y que se descubre, con el acuerdo “por consenso” entre el ex presidente Hipólito Mejía, viejo marrullero de armas a tomar y el derrotado candidato presidencial del PRM, Luis Abinader, cuyo cerebro le ha sido lavado por la dirigencia vieja y mañosa y comenzando por las manipulaciones de su propio padre y al extremo, de que yéndose en contra de su misma juventud física, ha terminado por ser un amanuense de Hipólito y tanto, que para no perderlo todo (tiene la oposición de casi todo el aparato partidario) consintió en impulsar  a su candidato a la presidencia del partido, al joven y tramposo senador, José Paliza, a cambio de que el ex presidente imponga a su hija Carolina (derrotada candidata vicepresidencial) al puesto de secretaria general.

            Semejante acuerdo, negador en lo absoluto del derecho que le asiste a las nuevas generaciones perremeístas a disputarle a los dirigentes dinosaurios los puestos de dirección y estas, aterrorizadas por las groserías y mañas de sus rivales queriendo mantenerse y al extremo, de que un paquete de no más seis diputados jóvenes y nuevos del PRM han tenido que pactar a escondidas con Hipólito y con Abinader para que se les permita ser a su vez, candidatos a cargos secundarios de elección directa interna, con lo que esos diputados se han negado así mismos como nuevos valores de conducción y entre los cuales, hay que mencionar a la Raful y a La Luz, ni hablar, e igual Arnaud, porque al haberlo hecho, han traicionado a los jóvenes que todavía creen en ellos, en tanto el alcalde David Collado, hace rato que se apartó de sus raíces como joven y para caer en los brazos de la quinta esencia de la oligarquía.

             Que en definitiva, haya que advertirle a los perremeístas que quieren que su partido sea dirigido por mentalidades y caras nuevas, a que se rebelen contra los políticos dinosaurios que controlan a esa organización, emitiendo un contundente voto castigo y como la única vía y más segura y por lo radical, para que alguna vez, el PRM sea un verdadero partido opositor que pueda enfrentar al tándem PLD-PRD y de esa forma, servirle de aliciente a toda la nación y en la terrible lucha que hay que librar, para que la partidocracia sea derrotada en las elecciones generales de marzo-mayo 2020.

            Si lo anterior no llega a ocurrir y los dinosaurios vuelven a imponérsele a las nuevas generaciones, seguro que para el resto de la nación será una lucha terrible y titánica la que habría que librar para sacar a los partidos de la partidocracia del poder y mucho más, cuando la aliada oculta de esos partidos, la misma Junta Central Electoral (JCE) desde ahora pretexta lo que sea y con tal de no celebrar las elecciones o por lo menos, posponer una, precisamente las municipales (que son la garantía del voto auténticamente popular y originario) pero al mismo tiempo hemos visto, que la partidocracia y utilizando a los dinosaurios dentro del PRM y estos disfrazados dizque de “progresistas”, están aupando a uno de los suyos, el doctor Feris Iglesias, que es la especie de gallo mona que los dinosaurios están utilizando para engañar a las bases del partido, pretextando “sangre fresca”.

            En otras palabras, si por la convención perremeísta, la mayoría de los cuatrocientos mil a quinientos dos mil y pico de inscritos en su padrón aptos para votar, no emiten un aplastante voto castigo, entonces, que se olviden, pues ese partido continuará atrapado entre “los viejos robles” que hasta ahora han sobrevivido al PRD y se baten en el PRM en lucha feroz por más vigencia política. Es esto lo que las nuevas generaciones y quienes no estén con la partidocracia deben tener presente, de lo contrario, los dinosaurios podrían ganarles la partida y resultando, que de cara al 2020, serán los dinosaurios y utilizando todas las mañas y trampas, quienes impongan la mayoría de los candidatos a cargos electivos y de lograrlo, la mejor oportunidad de trascender habrá sido perdida por los jóvenes de ambos sexos que aspiran a ser nuevos valores de conducción y ni que decir, traicionándose a sí mismos.

            Situación que nos hace advertir, que lo mejor que podría ocurrirle al país político y a la nación, es que Hipólito y también Luis, perdieran la convención del PRM y para que ese partido realmente sea opositor y con dirigentes nuevos, pues los que tiene están muy contaminados con las mañas de donde provenían y peor y aun cuando no lo parezcan, son la parte opositora del mismo poder. [DAG. Jueves, 18 de enero de 2018. Año XVI. Número 6,154]