Los dirigentes del PLD deben tratar de ser humildes de comportamiento y generosos en su quehacer de gobierno y frente a quienes, y como lo es la mayoría, solo somos y con mucho orgullo, dominicanos

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Es muy cierto que se están viviendo tiempos difíciles y no lo es menos, que cuando venimos a ver, todos los ciudadanos y sin importar la filiación política o partidarista que tengamos, de una u otra manera hemos sido más que tolerantes con las prácticas contables y de administración oficiales, la mayoría dirigidas a procurar una continuidad de gobierno y aun este arriesgando credibilidad, buen hacer y el indudable sano interés de servir, que en el caso del Poder Ejecutivo, es tan ostensible el interés que le embarga.

            Sin embargo, los peledeístas del comité político, todavía no han entendido que ellos son parte del pueblo dominicano y no toda la nación dominicana y que por ese grave error de percepción, afincado en esa indudable conducta tan cerrada de considerarse los únicos aptos para gobernar y que les viene de sus tiempos de adoctrinamiento marxista cuando la Guerra Fría, todavía no han podido entender, que cuando se llega al poder, es para gobernar en función de todo el pueblo y no solo de una parte de este.

            Debido a semejante desliz, no ha habido gobierno del PLD que se pudiera decir que es totalmente compatible con los intereses permanentes de la nación y debido a ese hecho, tantos los errores de procedimiento que han sido cometidos y no menos, las muchas acciones, comportamientos y actitudes que no honran en ningún momento lo que debe ser una sana conducta en el manejo de la administración pública.

            Justo por esa situación tan irritante, es que muchos dominicanos han respondido con posturas extremistas y expresiones irracionales nada correctas y que, en cierto modo, han sido la levadura en la que se han creado los emprendimientos políticos de adversarios gubernamentales, la mayoría y por ser unos resentidos, gente muy torpe en el quehacer y nada aceptable para merecerse ningún tipo de cargo público.

            Situación y comportamiento, que se han agravado, con esa otra actitud oficial de golpeos sistemáticos contra quienes los oficialistas entiendan adversarios o personas no domesticadas por el favor oficial y al extremo, de que después que pasaron las elecciones y el gobierno logró su reelección, de improviso, altos cargos oficiales y comenzando en el Palacio Nacional, no solo que dieron las espaldas a quienes les apoyaron en sus afanes proselitistas, sino que tan pronto el Poder Ejecutivo les ratificó en las funciones que ostentan, se lanzaron a una especie de cacería irracional contra periodistas, comentaristas de radio y televisión y periódicos digitales, a los que se acercaron en tiempos de elecciones, pero que tan pronto pasó el efecto 16 de mayo, no solo que les han dado las espaldas sino que increíblemente les persiguen y golpean.

            Y resulta, que los altos cargos palaciegos que han estado actuando con tan poca delicadeza, por lo visto, no entienden que toda persona vive en lo más parecido a una rueda donde nada es estático y permanente y que todo lo que sube baja y viceversa. Naturalmente, palabras traen respuestas y los afectados de manera tan poco delicada, dentro de sus propias competencias, no solo que reaccionan, sino que también y si pueden, se constituyen en silentes atalayas desde las que el oficialismo como un todo y en la generalidad de los casos, no puede suponer que debe esperar nada bueno y menos cuando se les está produciendo un grave dolor de cartera que es peor que cualquier ataque al corazón.

            Nosotros en este periódico digital POR EL OJO DE LA CERRADURA, hemos recibido uno que otro “pellizco” y naturalmente, como hemos estado en pie desde hace 44 años y mucho antes que el PLD se constituyera en partido político y conociendo por la experiencia de los años, que en este país la mayoría de los políticos y tan pronto se encaraman en el gobierno se convierten en grandes simuladores que no aceptan la mínima critica, siempre hemos tratado de ser tolerantes y no tomar en cuenta tales extravíos de conducta y precisamente por lo que decimos, que siempre podrá suceder que haya tirantez en las relaciones entre la prensa y el poder, pero nunca ruptura y por una razón más que elemental, que todos nos necesitamos y todos de una u otra forma, cada quien juega su papel.

            Pero últimamente, a muchos altos cargos les ha entrado una especie de nervosismo y ahí el caso concreto del director de la DICOM, Roberto Rodríguez Marchena, quien sin más para acá y más para allá, rompió unilateralmente los contratos de publicidad con determinados medios y con el pretexto de que supuestamente “el gobierno no tiene dinero”, le ha dado por cometer fullerías, no cumpliendo con lo pactado.

            Claro, como el presidente de la República, se supone que no tiene tiempo ni lleva a interés para ocuparse de esas mezquindades que efectúan parte de sus subalternos, los funcionarios que actúan de modo tan criticable se sienten que tienen la pista libre para hacer a placer y ahí estos se equivocan. Y por la simple razón, de que ahora que muchos dominicanos y en toda la geografía nacional, se han dado cuenta, de que, si el gobierno no tiene toda la liquidez que se le supone y al cobrar tantos impuestos a nivel del ITBIS, pero no así entre los tutumpotes que evaden el 35 % de sus compromisos fiscales, no se debe a que la ciudadanía le ha fallado, sino que al PLD se le fue la mano distrayendo recursos presupuestarios para poder financiar un proceso reeleccionista, que como hemos visto, es recurrente desde el 2008 y siempre afectando los bolsillos de los contribuyentes.

            Al ocurrir esta realidad y en el gobierno, todavía a 182 días de lograr su reelección presidencial, de la que siempre hemos reconocido que ha sido más que merecida y por el accionar positivo de trabajo del presidente Danilo Medina Sánchez, no se ha escuchado el menor reconocimiento hacia los millones de dominicanos no peledeístas, que fueron la diferencia que facilitó el triunfo electoral oficial y lo que es lamentable, porque tal actitud y pésima, solo habla de que los miembros del comité político partidario, aun no tienen la suficiente sensibilidad para demostrar la necesaria humildad que de paso a su vez, a la necesaria convivencia que el gobierno necesita de la población y de sus sectores de opinión y fácticos.

            Es por eso que hay tanta acritud entre el empresariado y no precisamente porque en la DGII le hayan dado una pela de lengua exigiendo que paguen los impuestos y como cívicamente se debe, sino por el aire de perdona vidas y grosera altanería que muestran tantos altos cargos públicos. Quienes, en vez de procurar tender puentes de buena vecindad con todos los sectores de la vida nacional, han preferido, al menos hasta ahora, por actuar a la libre y no se están dando cuenta, que poco que mucho, la gente está dando una respuesta silente de desprecio hacia tanta altanería y falta de sentido común. Por ejemplo, no ha habido ningún comunicado o declaración oficial del gobierno como del PLD, dándole las gracias a la universalidad de los dominicanos no peledeístas que trabajaron, se empeñaron y votaron a favor de Danilo y aun sabiendo que la reelección estaba siendo financiada con el mismo dinero de los contribuyentes.

            Esto hay que decirlo y para ver si los oficialistas se bajan de la nube en la que se encuentran y aterrizan y ponen pie en tierra y empiezan a trabajar con racionalidad, sana conducta y respeto hacia los demás. Y no estamos diciéndolo porque nos lo hayamos inventado, sino porque ya empezaron a presentarse los nubarrones de un posible tiempo de vacas flacas, en los que el gobierno y el mismo PLD, si no tienen el apoyo notorio y firme de los más amplios sectores de las fuerzas vivas, así como de la ciudadanía, van a pasarlo mal y con gran preocupación. Solo el nuevo escenario que presentan los resultados de las elecciones presidenciales estadounidenses, donde un presidente electo de derecha se alzó con el poder y en los tres poderes inter independientes del Estado, debería ser más que suficiente y para que tanto el gobierno como el PLD supieran manejarse, ganar más y necesarios amigos, fortalecerse con los que ya tiene y no agredir innecesariamente a los que han colaborado en su búsqueda continuista.

            Solo esto queremos advertir, nuestra experiencia de años y habiendo visto pasar tantos gobernantes y gobiernos, avalan nuestro criterio y porque y lo repetiremos siempre, en cuanto a que siempre hemos , que con la reelección de Danilo, los dominicanos y casi sin saberlo, nos estábamos dando la última oportunidad para que el orden constitucional no se desvíe y lo que por lo visto, con sus actuaciones tan ingratas, tanto el comité político y el PLD y los altos cargos gubernamentales a que hacemos referencia y de manera tan torpe, están contribuyendo a que la gobernabilidad se tense y si no hay freno, hasta que pudiera colapsar.

            Por eso decimos, que los dirigentes del PLD deben tratar de ser humildes de comportamiento y generosos en su quehacer de gobierno y frente a quienes, y como lo es la mayoría, solo somos y con mucho orgullo, dominicanos. [DAG. Sábado, 12 de noviembre de 2016. Año XIV. Número 5722]