Los problemas de la democracia solo se resuelven con más democracia. Se requiere un nuevo contrato social Increíblemente, todavía hay sectores intolerantes que no aceptan el libre debate y menos la opinión contraria y apuestan al sabotaje

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Desde el mediodía de ayer, este periódico digital dominicano POR EL OJO DE LA CERRADURA estuvo experimentando determinados ataques electrónicos de parte de terroristas digitales que operan en territorio dominicano y valiéndose de direcciones localizadas en la India y China.

            Hasta donde hemos podido presumir, se trata de un ataque feroz de individuos totalmente opuestos a que nuestra propuesta de ayer y que desde el pasado viernes hemos estado presentando y tanto en el periódico como en su versión televisiva por el canal 45, en el sentido de que los presidentes Danilo Medina Sánchez y Leonel Fernández, definitivamente hagan un alto en el evidente como acelerado deterioro de la convivencia social que se está viendo en muchas áreas peledeístas y de manera que los dos se apresten a unificar el PLD y con el objetivo, de que el oficialismo vaya unido totalmente al proceso electoral del 2020 y de cara al 2024 y con la meta del 2044.

            Por lo visto, nuestra propuesta y al ser sumamente factible, pues parte de un razonamiento lógico muy pragmático y emitido en aras de que la gobernabilidad no pudiera ser afectada por quienes no quieren que  el proceso político no discurra con normalidad y sosiego relativo, ha impulsado a esos disociadores intransigentes, a apelar al ataque terrorista digital, creyendo, que de ese modo podrían acallarnos y con el objetivo de que menos personas  entiendan, razonen y acepten nuestra propuesta, cuyo único interés, es la de evitar, que el único partido político de este país que tiene una estructura cierta de clase gobernante propia y al ser gobierno y oposición a la vez y por lo tanto, abarcador de toda una amplísima mayoría nacional que le respalde, pudiera aceptar como suyo nuestro razonado planteamiento.

            Confesamos, que el ataque terrorista de jaqueo digital nos tomó por sorpresa, toda vez que habíamos supuesto, que ya en este país se respeta y acepta la opinión disidente a lo que alguien crea o considere su verdad, por lo que por varias horas, fuimos victimas de una situación incómoda y la que hemos tratado de resolver directamente vía nuestros socios locales e internacionales de expertos informáticos y que ha sido la razón del por qué no comunicamos la situación a la unidad policial que atiende este tipo de ilícito y por entender, que no muchos dominicanos tienen la mente abierta para aceptar los criterios que se publican en un periódico digital dominicano, que como POR EL OJO DE LA CERRADURA, tiene la particularidad, de presentar criterios, informaciones y opiniones totalmente diferentes y por conocer también, que el razonamiento lógico que les acompaña a lo que en materia de opinión, se publica en la mayoría de los mass media nacionales tradicionales o digitales y de estos últimos, tanto independientes o los otros pertenecientes como clones de los periódicos escritos, no se ajusta a un criterio abierto y no restrictivo.

            Por supuesto, la contrariedad pasada no nos arredra y mucho menos nos paraliza, sino que, por lo contrario, nos incentiva a tratar cada día de ser mejores y presentar una alta calidad de exposición de información y opinión, que contribuya y que es nuestro único objetivo, a que los intereses permanentes de la República no puedan ser afectados por los pecados de la irracionalidad, el fanatismo ciego y la falta de sentido de la decencia y las buenas costumbres que se presentan entre muchos actores políticos y sociales.

           Ahora bien, es una lástima, que paralelamente, aquellos sectores y de los que suponemos, les beneficia todo cuanto publicamos, no sean los primeros en salir a apoyarnos y como nota de simple solidaridad hacia un medio de comunicación serio y respetado y lo que a razonamiento a contrario también nos significa, de que somos tan independientes de criterio, que hasta los mismos sectores proclives a que coincidamos con sus intereses, temen identificarse como esta forma de periodismo profesional. no afectado de ese mercurialismo y sectarismo -que por las razones que fuere- afectan o identifican a otros colegas, periodistas y medios de información y comunicación de masas, quienes anteponen sus intereses a la verdad objetiva de los hechos y tal como estos se suceden.

          Precisamente ayer, el presidente de la República, Danilo Medina Sánchez, quien estábamos viendo y escuchando desde la retransmisión servida por la Dicom a través de este periódico digital dominicano, decía en la Cumbre de Las Américas, en su discurso en la sesión inaugural, que “los problemas de la democracia solo se resuelven con más democracia” y abogando por la necesidad, de lo que llamó un nuevo “contrato social” y que en cierta medida, es un reclamo, que bien estructurado podría facilitar la convivencia entre las personas y en particular, en lo relativo a que todos los ciudadanos debemos aprender a tolerar los puntos de vistas distintos y dentro de la diversidad de opiniones que discurren en las conversaciones diarias o en los planteamientos cotidianos que se originan en los medios de comunicación y de información de masas.

            Y esto es así, pues no es de recibo, que entre personas más o menos instruidas o medianamente civilizadas, puedan darse esos atropellamientos contra la razón y el derecho y de pretender censurar a quienes y con el debido respeto a los demás, aprovechando las reglas de convivencia existentes en toda sociedad libre, asumen, que la parte del derecho a la libertad de expresión que le corresponde, será respetada por todos los demás y en particular por quienes por una u otra razón o causa nunca se sentirán identificados con lo que se exprese.

            Lamentablemente, en toda sociedad abierta como la dominicana, parecería, que todavía no es posible aspirar a que todo cuanto se publique en un mass media, pudiera ser aceptado para que fuera parte de un contexto general de opiniones diversas y diferentes y puestas a circular con miras de propiciar un amplio debate nacional de las ideas y de ahí, que aun existan ciertos nichos de intolerancia, que ciertamente, afectan o conspiran contra una sana vida de relación y que como hay que suponer, olvidando quienes de ese modo se comportan, que con esa tolerancia, es que las naciones y pueblos cimentan su adultez cívica y el auto gobierno se consolida.

            De todas maneras y viéndolo desde una perspectiva positiva, la amarga experiencia de ayer, sirvió, para que en POR EL OJO DE LA CERRADURA, las siete familias que directamente dependen de este medio de comunicación digital, afiancen su convencimiento y en el sentido,  de que  saben que su dirección está haciendo lo correcto y mucho más, cuando de lo que se trata, es de evitar, que por celos y desencuentros infundados, dentro del país político pudieran presentarse situaciones equivocas que pudieran llevar a una ruptura innecesaria entre individuos con criterios distintos y como siempre debe ser.

            Es así, como la situación pasada, que generó la interrupción de nuestras ediciones por cerca de dos horas continuas, nos permitió comprender, que hay que continuar trabajando a favor de que el espíritu democrático se consolide entre la mayor cantidad de ciudadanos y para que los extremismos, irracionalidades y radicalidades de determinados inadaptados sociales, no ganen un mucho mayor espacio, pues de ello suceder, el estado de derecho sería el gran afectado, así como el ejercicio de las libertades de palabra y de disentimiento y como pilares que protegen las libertades de prensa y de información y la existencia de un gobierno tolerante con las ideas, conceptos y palabras de todos sus gobernados.

            Al mismo tiempo, tenemos la esperanza y después de haber escuchado al presidente Medina Sánchez expresarse en la Cumbre de Las Américas, con todo aquel decálogo de ideas, conceptos y políticas de respeto a los derechos de los demás, que a su retorno al territorio nacional, no solo que aumente su práctica, sino que haga lo posible porque la mayoría de sus funcionarios hagan suyas el amplio decálogo de acciones correctas, que con sus palabras, el gobernante ha hecho ver que practica y como normativa correcta de su diario quehacer.

            Teniendo entonces todo lo anterior muy presente, es que decimos, que los problemas de la democracia, solo se resuelven con más democracia. Se requiere un nuevo contrato social. Increíblemente, todavía hay sectores intolerantes que no aceptan el libre debate y menos la opinión contraria y apuestan al sabotaje. Con Dios. [DAG. Domingo, 15 de abril de 2018. Año XVI. Número 6,239]