LOS TRUJILLISTAS QUE SE ROBARON LA RIQUEZA DEJADA POR TRUJILLO:

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LOS TRUJILLISTAS QUE SE ROBARON LA RIQUEZA DEJADA POR TRUJILLO: Hoy vamos a revelar detalles que no se conocen y que han sido silenciados a lo largos de los últimos 52 años y en razón de que el gobierno del Triunvirato presidido por el doctor Donald Joseph Reid Cabral, quien había sido vicepresidente del gobierno provisional anterior del Consejo de Estado y que fuera el primero pos Trujillo y como gobierno de facto, emitió dos decretos-leyes, infames y ultrajantes para el patrimonio del Estado, por medio de los cuales, TODOS los negocios, empresas, inversiones, industrias, etc., que Trujillo dejó como administrado por la Oficina del Generalísimo y a nombre del pueblo dominicano y que siempre consideró que no eran suyos y sí que el único dueño de los mismos era la nación, fueron saqueados y robados al patrimonio público para que varias connotadas familias de la vieja oligarquía y testaferros de los bienes de Trujillo se los quedaran tal cual si ellos los hubiesen construido, invertido y desarrollados. Estamos hablando de un despojo gigantesco al 1963, de nada menos mil millones de dólares estadounidenses de la época y en base a dos decretos-leyes (que era el instrumento seudo legal de aquel régimen nacido de un golpe de Estado técnico y dado que el Congreso Nacional había sido abolido) y cuyas consecuencias han sido absolutamente nefastas para la vida institucional dominicana, toda vez que en razón del golpe de Estado que derrumbó el régimen constitucional del presidente Juan Bosch y el PRD, desde ese año y hasta el primero de junio de 1966 con la instalación del primer gobierno constitucional del presidente Joaquín Balaguer y el PRSC, todos los actos de administración de gobierno, todos y absolutamente, han sido ilegales e ilegítimos. ¿Cómo se perpetró semejante saqueó de bienes públicos tan cuantiosos? Por medio de dos decretos-leyes escritos y diseñados por el propio presidente de facto, Donald Reid Cabral: La ley 301. Ley del Notario, del 30 de junio de 1964, gaceta oficial 8870 y la ley Sobre Venta Condicional de Inmuebles, Ley No. 483-64 del 09 de noviembre de 1964, gaceta oficial 8870. Reid Cabral, que era un comerciante importador de vehículos básicamente, modificó la Ley No. 770 de fecha 08 de noviembre de 1927, por medio de la cual, en lo adelante, los notarios públicos tendrían y se regirían por dos tipos de actos. Los actos bajo firma privada y los anteriores, actos auténticos. En base a los actos bajo firma privada y que es el punto de interés de este análisis, ese gobierno “legalizó” el cambio y adjudicación de bienes muebles e inmuebles escriturados por Trujillo, para que en lo adelante fueran bienes de terceros que no tuvieron que someterse a las interioridades que rigen los actos auténticos, los que al formar parte del protocolo del notario actuante, conllevan firma y registro numerado y para fines de tantas copias que se deseen (compulsas) posteriormente y que solo el notario público puede emitir. Es a partir de ahí que todos los bienes a nombre de Trujillo pasaron a las diez familias aquellas de la vieja oligarquía, entre ellas: Vicini, Cabral, Bermúdez, Brugal, Tavarez, Bonetti, Pellerano, Barletta, etc., y un grupo no mayor de seis empresas azucareras, guineeras y mineras de la época y entre esos bienes, todos los paquetes accionarios de grandes consorcios regidos por Trujillo. Es decir, en un santiamén, el llamado “Patrimonio Trujillo” desapareció de los bienes públicos y hasta la fecha. De paso, Reid Cabral logró para sí el privilegio de poder entrar libre de impuestos los autos marca inglesa de su propia firma, los Austin. Si se llegara a los archivos del fallecido abogado Francisco Sánchez Báez, cuyo hermano, a la sazón ministro de Justicia, Hipólito Sánchez Báez, legalizó, registró y autentificó el Acta Constitucional que justificó el golpe de Estado de 1963, se podrá comprobar que desde entonces y hasta junio de 1966 todos los actos de gobierno han sido ilegales e ilegítimos y por lo tanto, susceptibles de modificación y corrección y ahora, previa sentencia del Tribunal Constitucional. Del mismo modo, habría que realizar un arqueo contable en principio, sobre todas las leyes creadas durante ese lapso de tres años que abarca los años 1963-1966 y a partir de los mismos, efectuar una revisión cuidadosa de todas las modificaciones de los decretos leyes que abarcaron desde 1963 hasta el 2015 y si en verdad se quiere hurgar lo suficiente y por lo menos, para que la nación recupere no menos del 50 % de todo lo saqueado y robado por las diez familias de la vieja oligarquía. También se podrían buscar todos los testaferros de las empresas y consorcios creados por Trujillo y quienes fueron co-autores y cómplices de aquel despojo tan extraordinario, que hasta este día ha permanecido oculto y silenciado y gracias a la complicidad abusiva de antiguos trujillistas, ahora disfrazados “de antitrujillistas victimas de la tiranía”, quienes contribuyeron y participaron en las transferencias, legalizaciones, etc., de todos esos bienes y de los que esos trujillistas eran testaferros y que ahora, “legal y legítimamente” aparecen como de otros. En el 1966, el presidente Balaguer intentó poner un freno, pero no recoger todo ese patrimonio robado y resarcirlo al patrimonio público y por la realidad política, de que ese régimen y a ese entonces, no era lo suficientemente fuerte como para enfrentar a tan voraz oligarquía y sus grupos de secuaces, pero por lo menos, sí logró detener aquel latrocinio general y extraordinario y lo que consta en los archivos oficiales que tienen los anales de la llamada Comisión Nacional de Desarrollo (CND). Luego del primer lapso de doce años (1966-1978) de los gobiernos de Balaguer, los que le sucedieron del PRD no hicieron absolutamente nada sobre el particular y al contrario, por nuevas vías aumentaron el expolio y cuando Balaguer volvió por el voto abrumador de las urnas a su segundo lapso de gobiernos de diez años (1986-1996) ya la situación de hecho era tal, que aquel presidente entendió que el esfuerzo había que dejárselo a los que le sucedieran. En este sentido, de nuevo el PRD y ahora el PLD en el poder, hasta ahora, parecería que no se han interesado en resolver aquel grosero atentado contra el patrimonio público y menos, cuando el aparato político tripartito ha creado una oligarquía propia que rivaliza con la tradicional.  Hay sí, un dato extremadamente interesante y proveniente del Consejo de Estado presidido por el presidente Rafael Filiberto Bonnelly. La encomienda que ese gobierno de facto le hizo al historiador y trujillista de nacimiento, Bernardo Vega, para que “auscultara y limpiara” el llamado “Archivo del Generalísimo” de todo cuanto significara imputaciones y registros “sobre el buen nombre de la familia dominicana” (entiéndase, de los miembros de la oligarquía tradicional implicados en delaciones, intrigas para asesinar y robar a terceros) y que Vega efectuó con gran celo y teniendo como ayudante al hoy historiador y nada menos que excelente director del Archivo General de la Nación: Roberto Cassá (hijo de exiliado republicano español protegido por Trujillo como otros miles de exiliados españoles anti franquistas más.). ¿Por qué traemos a conocimiento de las nuevas generaciones todo este historial bochornoso y de toda una gran conjura de una minoría de dominicanos dizque anti trujillistas y contra el patrimonio público? Para que quienes se enteren, sientan la misma nausea que tenemos en este periódico digital POR EL OJO DE LA CERRADURA, viendo como tan impunemente, gente que no tienen calidad moral alguna y desde hace 52 años continuos, se pretenden erigir en rectores de la moral pública, cuando no son más que verdaderos sepulcros blanqueados dignos del oprobio, estigma, ostracismo y castigo que se merecen. Y es que al recordar la existencia de dos decretos- leyes con los que el Triunvirato robó para determinadas familias todos los muebles e inmuebles dejados por Trujillo, esperamos que el alma y la conciencia nacionales despierten y exijan una exhaustiva investigación y en consecuencia, la acción reparadora y reivindicadora de lugar, por cuanto por ese solo hecho, se descubre que Trujillo no era el malo y sí quienes, se beneficiaron, le traicionaron y le sucedieron hasta junio primero de 1966 y de lo que todavía con un descaro infinito, sus descendientes se benefician y tal como si en verdad fuera una casta superior a la ciudadanía y a la sociedad…Publicado como análisis político el miércoles 29 de julio de 2015 en www.porelojodelacerradura.com.do.

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