Maña fuera, que Reinaldo no se apoyara en las realizaciones gubernamentales del PLD, para motivar su pálida aspiración presidencial. Pero, con esto de la rebeldía sorda de los implicados en el Odebrechtgate, está visto que nunca se sabe que pudiera ocurrir

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Habla bien del sistema político criollo, que los candidatos presidenciales peledeístas, realmente, precandidatos hasta que la convención nacional no escoja a uno determinado, se procuren la nominación presidencial al lomo de las realizaciones de los gobiernos morados, porque, en definitiva, ello es una reafirmación subliminal, de que todos saben, que sin la fuerza e impulso de su partido no llegarían a parte.

            En este sentido, el discurso emitido ayer por el secretario general y presidente del Congreso Nacional y como tal, presidente del Senado de la República, no podía sorprender a nadie, toda vez, que para esos menesteres los peledeístas de arriba están cortados con la misma tijera y ninguno se atreve a salirse del guion asignado y menos Reinaldo Pared Pérez, que es un experto en saber caminar en puntillas entre las aspiraciones y manejos de poder de los dos presidentes. Uno de la República y el otro del PLD.

            De hecho, su lanzamiento y el que no era cosa de que se ignoraba sino el cuando y su por qué, viene a ser un paso político de primera línea propagandística y en momentos, que los presidentes, Danilo Medina Sánchez y Leonel Fernández, les conviene alejarse de los focos mediáticos que los tienen como pieza de trofeo en alguna feria de pueblo de esas de tiro al blanco.

            Lo que quiere decir, que ambos políticos, han empezado por tratar de llegar a un punto común de avenencia y de acuerdos, por medio del cual, el PLD llegue a las elecciones generales de febrero-mayo 2020 sin ningún tipo de fisura y sí con el sentimiento y determinación de ir o marchar en fila cerrada y con el solo propósito de triunfar electoralmente y siempre con el propósito de tratar de que sea lo más aplastante posible.

            Ahora bien, con el jueguito de mascaras que tienen Danilo y Leonel y en lo que respecta  a tratar de desconcertar a todo el mundo y para que al final se demore lo más posible que terceros pudieran descubrir el juego que tienen entre manos, habría que advertir, que mientras tanto deberían de preocuparse, por lo menos de tratar de hacerlo lo más asequible a la población y en particular a las fuerzas vivas y no tanto a la sociedad civil y si a los grupos y ciudadanos que conforman a la mayoría silenciosa.

            Y esto así, porque los dos presidentes y todo el tiempo siempre han dado la misma muestra, de que los ciudadanos que no son peledeístas y solo dominicanos, solo les interesan al momento de la convención nacional partidaria y luego, cuando llegado los días de las elecciones, quieren mimar a los electores, quienes sin nunca haber sido peledeístas, sin embargo, votan por las realizaciones positivas de los gobiernos que ambos han protagonizado.

            Si esta tendencia o política se tiene presente, seguro que los dos presidentes entenderán, que para el 2020 y si quieren que el PLD se mantenga en el control del poder de Estado, es decir, con el dominio en los tres poderes interdependientes del Estado, como nunca antes deberán ganar más y más adeptos, amigos o correligionarios y no solo votantes de ocasión y mucho más, cuando todo el mundo ya entiende, que es más fácil llegarle a Dios o al Diablo, que encontrarse a los dos presidentes en las calles o caminos, por donde todos los días transitan los ciudadanos de toda la República.

            Al mismo tiempo, deberían abocarse a efectuar audiencias públicas y casi espontáneas y nunca programadas, sea con el pretexto del cumpleaños de algún conocido, la puesta en circulación de una obra literaria, algún concurso infantil, reunión de profesionistas o cenáculo o logia de empresarios y banqueros, pues en definitiva, en la medida que desde ahora se abran al público y sus asistentes, secretarios y validos reciban las instrucciones de mostrarse abiertos con quienes les quieran ver o contactar y ellos los reciban o hagan saber que se enteraron de lo que se les quería decir, sugerir o plantear, seguro que el clima de alejamiento adverso que a los dos les acompaña, bien que podría modificarse.

            Todavía más, el PLD y por el peso de 22 años en el ejercicio del poder, está obligado a abrirse y para tratar de corregir la parte mala de su ejercicio de poder que todo el mundo resiente y a lo interno, los dos presidentes deberían y por lo menos, en lo que va de este año hasta marzo de 2019 por llegarle a la mayor cantidad de peledeístas en los organismos o comités a los que pertenezcan, mientras que desde el lado del gobierno propiamente, el funcionariado debería de reajustar sus pasos, decisiones e iniciativas al tiempo electoral y que sobre todo al gobierno, que ya se le viene encima.

            Pues esta vez, no es simplemente ganarse parciales o retener a los ya adquiridos, sino convencerles del por qué el PLD debe continuar siendo visto como la mejor opción de poder y mucho más, para el momento que todos los precandidatos y tirados a la arena política, empiecen cada uno a tratar de ser lo más diferente posible del otro y mucho más todavía, cuando todos saben y de Reinaldo para abajo, que con todo que sean precandidatos, ninguno y por la curiosa estructura de poder interno, puede darse por ganancioso y al menos, mientras no se dilucide y si efectivamente, tanto Danilo como Leonel pudieran declinar sus aspiraciones y con tal de motorizar una medida estratégica mucho más importante y decisiva y que no es solo retener el poder en el 2020 y sí, que en el 2024, el partido morado pueda ganar sin errores las elecciones generales de ese año.

           Lo que debe recalcarse, pues muchos sectores y ciudadanos, somos de la tesitura, de entender, que si ambos presidentes no se ponen de acuerdo  en quien de ellos pudiera optar por la nominación presidencial o mejor todavía, quien de los otros pre candidatos pudiera contar con su aprobación, sería seguro que la oposición oculta que dirigen determinados empresarios, banqueros y barones mediáticos, podrían jugarle una mala pasada e impulsar lo que hasta hace poco se creía impensable, en cuanto a que el PLD pudiera perder el poder en el 2020.

            Es decir, si no se tiene en cuenta, que se está en otro tiempo, que nada tiene que ver con el 1996 y porque no hay dominicano que desconozca las mañas, trampas y juegos pesados de los peledeístas en su conjunto, se entenderá, que para el 2020, si los dos presidentes no aúnan esfuerzos en lo personal y en lo político y se cuidan de que el partido no tenga fisuras de ninguna naturaleza, pudiera presentársele una situación de tirantez nada común y en particular, dentro del sector de clase media que los dos presidentes han alimentado y el que ahora, resentido porque no se le deja hacer lo fácil y menos, desenvolverse con la cierta inescrupulosidad, como la que caracteriza a los implicados en el Odebrechtgate y en los tantos otros ilícitos que han desfilado ante la memoria nacional y los que en cierto modo y de una u otra manera, se entendía que contaban con sus respectivas autorizaciones.

             Ante tal situación, no puede dudarse, que fácilmente podrían encontrarse con un entrampamiento súbito y por parte de los sectores allegados al poder peledeísta, que acostumbrados a tener todos los privilegios y sin importar que precepto, ley o reglamento se violara, se han atrevido a ir maquinando sobre fomentar una especie de sublevación sorda contra el mismo gobierno y que es el punto, que tiene que ver con todos los tejes y manejes de los que conspiran en público y en almuerzo y comilonas públicas que motivan escándalo y en los que el factor mediático beneficiado por el PLD y determinados funcionarios adscritos a los poderes Legislativo y Ejecutivo, con gran desparpajo, también han estado escenificando.  

            No vamos a decir más, pero cuando se conoce y lo que habíamos hecho conocer en días atrás, de que curiosamente, los periodistas y funcionarios que participaron en el último mentado encuentro público en torno a una mesa de manjares exquisitos, tienen como punto común, los regalos de apartamentos en Puerto Plata que les hiciera el que presidía la comelona, que en definitiva haya que entender, que si los dos presidentes y el mismo PLD no se van muchos pasos adelante, el escándalo que por esto podría sobrevenir, pudiera representar un daño terrible para las aspiraciones, no solo del senador Pared Pérez, sino de todos los otros aspirantes que quisieran lanzarse.

            Por ello decimos, que maña fuera, que Reinaldo no se apoyara en las realizaciones gubernamentales del PLD, para motivar su pálida aspiración presidencial. Pero, con esto de la rebeldía sorda de los implicados en el Odebrechtgate, está visto que nunca se sabe que pudiera ocurrir. Con Dios.  [DAG. Martes, 15 de mayo de 2018. Año XVI. Número 6,311]