Mueren cuatro afganos y un policía español en ataque talibán en Kabul.

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Al menos un policía español y cuatro afganos murieron en un ataque talibán con coche-bomba que se prolongó varias horas cerca de la Embajada de España en Kabul y finalizó a primeras horas del sábado con la muerte de todos los asaltantes, indicó el Ministerio afgano de Interior.

«Las fuerzas especiales afganas dieron muerte a todos los atacantes involucrados en el ataque terrorista de Kabul», tuiteó el portavoz de Interior, Sediq Sediqqi. «Cuatro policías afganos murieron en el ataque», añadió.

El Gobierno español había confirmado la noche del viernes la muerte de un policía español en este ataque que empezó con la explosión de un coche-bomba en hora punta al anochecer y siguió con tiroteos esporádicos.

El policía, identificado como Isidro Gabino Sanmartín Hernández, leonés de 48 años destinado a la protección de la embajada, «resultó inicialmente herido y posteriormente falleció», afirmó el Ministerio de Interior.

La potente explosión inicial mandó a los cielos una espesa nube de humo.

Varias horas después de iniciarse el ataque, se registraron nuevas explosiones y tiroteos en el barrio diplomático, donde las fuerzas de seguridad se enfrentaban con los insurgentes.

Sediqqi indicó a la AFP que el último de los asaltantes murió a primeras horas del sábado.

Los talibanes revindicaron el ataque y declararon que apuntó contra una casa de huéspedes para extranjeros situada

«No era un ataque contra nosotros», afirmó el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, a los periodistas antes de un mitin en Orihuela (este del país).

El hospital de emergencias de Kabul tuiteó que había siete afganos heridos que estaban siendo tratados. El número ascendió a once posteriormente.

En el barrio, que fue acordonado, se encuentra el domicilio de Abdul Rashid Dostum, un antiguo jefe de guerra y primer vicepresidente de Afganistán. También es sede de varias residencias de altos funcionarios y de oenegés.

El ataque de los insurgentes, que multiplican actualmente las ofensivas contra objetivos extranjeros y gubernamentales, tuvo lugar tras un asedio de los talibanes al aeropuerto de Kandahar que duró 27 horas y dejó al menos 50 muertos esta semana.

Once asaltantes consiguieron entrar la noche del martes en el primer recinto del complejo de alta seguridad que comprende, además del aeropuerto y una zona residencial civil, una base militar compartida por la OTAN y el Ejército afgano.

El ataque del viernes coincidió con la visita a Pakistán del presidente afgano, Ashraf Ghani. El mandatario aseguró que retoma con optimismo unas negociaciones de paz entre Gobierno afgano y talibanes, bloqueadas en parte por la desconfianza que existe entre Kabul e Islamabad, que ejerce una fuerte influencia sobre los talibanes.

Sin embargo, surgieron profundas divisiones entre los talibanes, lo que dificulta el reinicio de las negociaciones.

La ofensiva contra el aeropuerto de Kandahar confirmó la capacidad militar de los talibanes, que prosiguen sus ataques a pesar de la llegada del duro invierno afgano.

Estos últimos meses los talibanes llevaron a cabo varios ataques exitosos. A fines de septiembre tomaron el control durante algunos días de la capital provincial de Kunduz, su mayor victoria desde que fueron expulsados del poder por la invasión estadounidense en 2001.

Los talibanes gobernaron Afganistán hasta que los derrocó una coalición liderada por Washington, la cual invadió el país en 2001, poco después de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos. El despliegue estadounidense alcanzó los 90.000 soldados que operaban dentro de una coalición de 51 países que sumó 130.000 militares.

España llegó a tener un máximo de 1.400 soldados desplegados en territorio afgano en 2003. Actualmente, según datos de la OTAN, quedan nueve soldados españoles desplegados en Afganistán.

Fuente: La Información.