Pero bueno ¿y qué es lo que esas fuerzas oscuras pretenden y con esa iniciativa, de una serie de reportajes sobre la supuesta “herencia del dolor”, al tiempo que la nueva derecha de la derecha se hace sentir con manifiestos e imputaciones contra parte de la “sociedad civil”, en tanto dentro del PLD, esos outsiders, lo que quieren, es que saque cabeza, su maco con cacata interno?

0
69

Que a los 57 años de eliminada la dictadura y reiniciada la democracia y en momentos, que en ese lapso, no menos de dos veces la población dominicana de la Era de Trujillo, es decir, cinco millones de personas nacieron y sin nunca haber conocido la dictadura “más oprobiosa y criminal de América” como dicen los trujillistas de primera línea reconvertidos en “victimas de la tiranía”, estos se lancen ahora y con el auxilio mediático, a emitir una campaña desinformativa y tal como si el trujillismo estuviera vivo, es una acción imperdonable que merece la mayor de las censuras.

            Sin duda, es un hecho, que para quienes ahora pasamos de los sesenta años de edad no podía pasar desapercibido y menos, cuando lo que esas fuerzas oscuras quieren o pretenden, es tratar de borrar de la memoria histórica de la nación, la existencia de todos los que nacimos en la Era de Trujillo y quienes como testigos de cargo, los dos millones de personas que todavía estamos vivos, representamos el más duro mentís a la campaña desinformativa y cobarde, que el matutino centenario capitaleño ha estado iniciando y con la que el grupo de empresarios y barones mediáticos que se parapetan detrás del mismo, entienden que de esa manera podrán continuar engañando y mintiéndole, ahora a las nuevas generaciones.

            Porque no se trata de decir, que no sea cierto que la parte negativa de aquel régimen existió y nunca negar, que para su consolidación en los primeros cinco años del régimen (1930-1935) Trujillo debió de mostrarse como el militar recio que no daba oportunidad alguna a la rebelión, la emboscada o la sedición. Sino, puntualizar, que si esa parte negra existió, se debió a que los caciques regionales de uniforme, que el país tenía en esos días en los que las carreteras no llegaban a tres y los caminos carreteros o vecinales, todos esos “señores de la guerra”, no más de diez “generales” alzados permanentemente contra la civilidad y el orden, creyeron que podían hacer lo mismo de treinta y cincuenta años de atrás, en cuanto a guerrear de continuo, asaltar la hacienda pública, designar por sus influencias a los funcionarios provinciales y mantener a la nación totalmente en el caos.

            Con Trujillo, todo ese bandolerismo terminó y de la única manera que podía hacerse, a sangre y fuego y mediante campañas punitivas, en las que paradójicamente, las familias que participaron veinte y seis años luego en el magnicidio de mayo de 1961, muchos de sus miembros (Los de la Maza, por ejemplo) se destacaron imponiendo la paz social, que fue el factor que dio espacio, para que aquel interregno republicano de treinta y un años hubiese podido mantenerse y fructificar.

            Tal fue la cohesión de metas y propósitos que se logró, que cuando desde el 1947 a 1949 se sucedieron las primeras invasiones marítimas. La del 47 fracasó totalmente y no llegó al territorio nacional, en tanto la del 49 sí penetró por el norte del país, Luperón y  fueron representantes de esas familias, en este caso, los Imbert, quienes dieron persecución y muerte contra los sediciosos que venían desde el exterior, acicateados por  los presidentes de Guatemala y Costa Rica, Jacobo Árbenz y José Figueres e indirectamente por el presidente cubano, Prio Socarras, quien tenía por medio de su cuñado, a su “oidor expreso” el exiliado escritor, Juan Bosch.

            Ante esas circunstancias, los enemigos de Trujillo debieron esperar una segunda oportunidad, el 14 de junio de 1959 con las invasiones guerrilleras de Maimón, Estero Hondo y Constanza y volvieron a ser derrotados militarmente y sin nunca haber logrado conseguir el apoyo de la población.

            Sin embargo, los anti trujillistas del exilio lograron su propósito de descabezar la dictadura y al momento que la CIA estadounidense y atendiendo ordenes de la Casa Blanca, participó directamente en los planes de asesinar al Generalísimo y lo que se logró, al romper la fidelidad absoluta que el pueblo dominicano guardaba a Trujillo y principalmente su clase media, la que tan pronto se dio el crimen, el 25 de noviembre de 1960, del cruel asesinato colectivo de las tres hermanas Mirabal y el ciudadano  Rufino de la Cruz, perpetrado por instrucciones de la agencia de espionaje estadounidense y sus aliados locales y con el único propósito de que la nación se indignara y como llegó a ocurrir meses luego y para que conspiradores como Luis Amiama Tió y su compadre, el ministro militar Pupo Fernández, pudieran terminar diseñando el plan que conllevaría el magnicidio del 30 de mayo de 1961.

            Desde la invasión del 1959, el crimen colectivo del 1960 y la muerte de Trujillo en el 1961, el aparato represivo de la dictadura funcionó con celeridad y no menos maligna eficacia y fueron no menos de tres mil personas, los torturados y otros asesinados por sus ideas libertarias, pero de ahí a decirse o afirmar, que todo el resto de la nación experimentó una supuesta “herencia de dolor” media un gran trecho y el que se difumina, cuando a enero de 1962, todas las familias que sufrieron persecución porque uno que otro de sus miembros fueran anti trujillistas, terminaron cargados de honores y dinero y cargos públicos y tal como si se tratara de héroes, a los que la nación y en justa reciprocidad por sus caídos, les pagaba y en muchos, los daños, dolores y sofocos experimentados.

            Llegándose al extremo, de que todas esas familias y sus grupos de presión, han terminado por constituirse en una especie de casta eterna, a la que la República, una y mil veces tiene que mostrárseles perrunamente agradecida y lo que significa, que su herencia de dolor, se les convirtió en la herencia de la bonanza, el placer y el latrocinio desde el poder y esto, con muy ligeras excepciones.

            Sabiendo esta verdad, es absolutamente imposible estar de acuerdo con la serie de reportajes que el Listín Diario quiere entronizar y a modo de lavarle el cerebro a las nuevas generaciones, mientras paralelamente, la nueva derecha libra su guerra de propaganda contra las entidades de la sociedad civil y apertrechada  en su empresa madre de recopilación de datos y data, quiere hacer creer que la parte de la sociedad civil que maneja, controla o dirige, Participación Ciudadana, hay que sacarla de circulación al ser y junto al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el baluarte irreductible, de una clase media forjada a golpe de trabajo y educación y de alto componente mediático popular, de periodistas, reporteros y comentaristas de radio y televisión y articulistas en los diarios nacionales.

            En este sentido, también hay que destacar, lo que sociológicamente es un punto de avanzada en la formación de la clase media de los últimos treinta años y que tiene mucho que ver con los gobiernos generacionalmente nuevos, que el PLD instauró con apoyo popular a partir del 16 de agosto de 1996 y siendo el que está, el baluarte más significativo de toda esa nueva generación política postrujillista.

            Y es viendo esta realidad y por conocerla desde sus primeros tiempos y comparándola con las generaciones trujillistas y en el sentido de que sus miembros nacieron en ese lapso de 31 años, que ahora observemos y con preocupación, la pretensión abusiva y desconsiderada de los dueños del matutino centenario capitaleño y los grupos de apoyo que le acompañan en su lucha de cien años por hacer de este pueblo un conjunto de siervos y de la nación, su matasellos particular con el que justifican sus riquezas, hijas del capitalismo salvaje y de la explotación más vil de los bienes y activos del pueblo dominicano, queriendo así y una vez más, por atentar contra la verdad como legítimo valor moral y tratando de imponer una posverdad, que como se nota, niega la utilidad de la verdad y que si se permite que esos farsantes logren sus propósitos, la nación perderá su legítimo derecho a que las nuevas generaciones de los últimos 57 años, hablamos de cerca ocho millones y medio de personas, la reciban y hagan suya.

            De ahí, que advirtamos a las nuevas generaciones agrupadas en torno al PLD, que se unifiquen en torno a sus dos presidentes y que se preparen a enfrentar la sedición desde adentro que les va a llegar desde los grupos de presión mercantilista de Santiago y quienes apadrinados por el capital de allí, van por todas con tal de dividir al PLD y con el solo propósito de que el ramal de clase media que se sustenta en Santiago, pueda ser la cuña con la que los eternos enemigos de Danilo y Leonel, quieren y definitivamente, terminar con la Era del PLD.

             Y como no podemos aceptar tal iniquidad, es que decimos y preguntamos: Pero bueno ¿y qué es lo que esas fuerzas oscuras pretenden y con esa iniciativa, de una serie de reportajes sobre la supuesta “herencia del dolor”, al tiempo que la nueva derecha de la derecha se hace sentir con manifiestos e imputaciones contra parte de la “sociedad civil”, en tanto dentro del PLD, esos outsiders lo que quieren, es que saque cabeza, su maco con cacata interno? Con Dios.   [DAG. Miércoles, 23 de mayo de 2018. Año XVI. Número 6,319]