¿Qué Abinader repita en el 2024?, ¿Qué de extraño podría ser y menos cuando lo está haciendo bien?

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La mejor garantía de un gobierno positivo es el éxito personal de su presidente en el ejercicio del poder y hasta donde se conoce, el presidente Abinader y sin duda de ningún tipo, en menos de diez meses se ha consagrado con un trabajo positivo de primera línea.

Lo lamentable, es que la mayoría de sus funcionarios no actúan como debería de ser y lo que obliga y con cierta cautela, sugerirle al mandatario algún tipo de medida profiláctica que descanse en dos premisas: Despedir a quienes no favorecen las política presidenciales y abrirse a la búsqueda de ciudadanos, quienes sin ser del PRM, por lo menos tengan una actitud de colaboración, que coadyuve a que sus mismos funcionarios, al final se comporten con diligencia, efectividad y dominio de las políticas a seguir.

Por ejemplo, ¿Por qué la mayoría de los burócratas no actúan como los ministros Paliza, Macarrulla, Vicente y Pereyra Rojas?, pues lo ideal debería de ser, que actúen con la eficacia y diligencia de esos funcionarios, quienes y sin duda de alguna especie, son los mejores instrumentos para encausar al régimen y en particular, fortalecer las políticas desarrollistas del primer mandatario.

En este plano y de todo continuar con las medidas positivas, de esos, así como de otros funcionarios como la señora Ortiz Bosch, no se podría  dudar, que de cara a las elecciones de mayo de 2024, que para el caso de Abinader, pretender su reelección es un paso y condición correctos que constitucionalmente nadie podría regatearle, y por lo que muchos entendemos, que si el gobierno no se aparta de las directrices y políticas presidenciales, nada podría impedir que el primer mandatario no pudiera tratar de reelegirse.

Ahora bien. Tampoco es que por dos o tras compañeros partidarios, a Abinader le quisieran obligar a dar el paso y lo que sería una torpeza, toda vez que su decisión última, debe descansar en el criterio y creencia ciudadanos, de que él merece repetir en el cargo y que desde ese punto de vista, se correspondería al hecho correcto, de que no es un presidente como la mayoría de sus antecesores, que pasaron por el poder y sin que en algún momento no pudiera endilgárseles que se manejaron dentro de un ámbito de corrupción difícil de explicar.

Además, Abinader tiene un punto a su favor, proviene de una familia rica, lo significa, que no tiene por qué hacer lo mal hecho en el ejercicio de su presidencia y de que, hasta ahora, justamente es de lo que se cuida. En este sentido y si no se desvía de su interesante actitud moral, no hay manera de que, llegado el momento, la nación le de la espalda, de quien hasta ahora descuella como un excelente presidente.

Ahora bien, la posibilidad de la reelección también descansa en el hecho, de que el PRM y básicamente por su raíz del PRD, la mayoría de sus miembros tienen serios desequilibrios emocionales que no les permiten entender, que la política es dinámica pura y mucho más la del poder y que como tantas veces se ha dicho, el adversario de ayer es el mejor aliado en materia de fortalecer el liderazgo de un presidente reeleccionista y por lo tanto, los perremeístas, deben aprender y ya mismo, que para una reelección y mucho más la primera, en el caso de Abinader deben acoger a todo el ciudadano que en algún momento los haya combatido y quiera colaborar.

Al fin y al cabo, que el adversario o critico de ayer, por sí mismo se haya convencido, no solo de que Abinader es un buen presidente y que, con él, merece la pena llevarle de nuevo al solio presidencial, sino que sería un triunfo político personal para el presidente y también para su partido, y que es la mejor demostración de que el joven presidente tiene destrezas y capacidades que en su momento le harían merecedor de que se le apoye electoralmente.

Por otra parte, y de aquí al 2024, Abinader debe estar en la obligación de entender y apreciar, quienes de los comunicadores y periodistas que su aparato de propaganda tiene en nómina, ¿cuánto de ellos, habrán renovado su quehacer y con condiciones para impulsa la reelección y lo que Abinader deberá contestarse y ser su frío ejecutor.

Por supuesto, no es que también se le pida una poda, sino que para el momento que el presidente se decida, de si va o no a la repostulación, lo lógico deberá ser que busque nuevos aliados y sin descartar a los actuales, pero todos estos profesionales de la comunicación, deben entender, que, como miembros del equipo de propaganda, también a ellos les tocará ser flexibles y sabiendo comportarse con los adversarios que fueron y quienes ahora vienen siendo los mejores aliados del primer mandatario.

Esa es la gran prueba de sentido común y tacto que el PRM deberá de afrontar y por lo que, sabiéndose que su presidente Paliza es un político flexible y tratable, que es el criterio de quienes le conocen o se relacionan, que definitivamente haya que asumir, que, si el partido no se desvía, la reelección probable de Abinader habría que decir que estaría asegurada.

 Y el otro punto, los dominicanos son un pueblo presidencialista y conservador y cuando entienden que su presidente es su principal y mejor seguro de vida, se le entregan de a pleno. Conociendo esta realidad, serían inconcebible que Abinader y dentro de unos meses pudiera perder la nominación presidencial.

En consecuencia, preguntamos: ¿Qué Abinader repita en el 2024?, ¿Qué de extraño podría ser y menos, cuando lo está haciendo irreprochablemente bien? (DAG)