¿Reajuste salarial del sector público y dentro de un ámbito de corrupción política y empresarial a gran escala? Bueno, hay veces que ciertos milagros se dan y mientras haya vida, también hay esperanza. Solo es intentar y más en un país, donde sus institucionales tutelares se encuentran infectadas

0
60

¿Cómo se puede hablar de que el sector de empleados públicos, que en conjunto tiene cerca de 600 mil personas, de las cuales, la mitad son y en el habla coloquial dominicana, “botellas”, es decir, que no trabajan y cobran salarios como si lo hicieran y quienes para colmos, se ha comprobado que cada año y solo por trámites burocráticos que los ciudadanos requieran, obligan a estos a que les faciliten sobornos, que estadísticamente está comprobado que pasan de los 9 mil millones de pesos anualmente, pudiera hablarse de que se les otorgue un aumento salarial, que en honor a la verdad, las botellas no se merecen?

¿Y qué del ramal militar y policial de este estado semi totalitario que es el Dominicano, donde la corrupción y el enriquecimiento ilícito campean por sus fueros y a unos niveles y solo por los escándalos PULPO, CORAL y TUCANO, ODEBRECHT,ONSA, INAIPI y LOS TRES BRAZOS que no solo avergüenzan como tales a sus instituciones, sino que en estos momentos, son el principal nicho de depredación de las instituciones públicas y castrenses y policiales y para no hablar de las del orden civil y todo, prohijado por ese clientelismo y populismo político, que la partidocracia y con el PRD a la cabeza, también a envilecido a este país y como nunca antes había ocurrido y desde el 1978 y continuo hasta la fecha?

Solo entender que la clase política tan depredadora que se tiene, ha sido la causante de que presidentes de la República en ejercicio haya fomentado el enriquecimiento ilícito desde el poder y como uno que llegó al Palacio Nacional en quiebra económica y a los dos años inaugura una mansión campestre de 5 millones de dólares y concomitantemente y antes de terminar sus cuatro años de gobierno había comprado o adquirido más de 10 mil tareas (una tarea tiene 629 metros cuadrados) y ahora se destapa con una urbanización campestre a gran escala y sin dar explicaciones de su origen y mucho menos y que es lo vergonzoso, sin que nadie le reclame de dónde sacó el dinero para construirla.

 O el otro, profesional liberal proveniente del lumpen proletario e inmigrantes en EEUU y quien si bien es cierto que de su primera aspiración presidencial logró una significativa suma de dinero a nivel pudiente y la que le sirvió como plataforma al tiempo de llegar al poder y con el apoyo descarado de la alta burguesía, forjarse una fortuna personal tan significativa que a la fecha y solo por sus fundaciones y una de ellas en el exterior, tiene capital e ingresos mensuales realmente escandalosos y tampoco nadie le ha exigido explicaciones y siguiendo el mismo hilo, ¿qué de la terrible corrupción del gobierno anterior?

¿Acaso no son muestras paradigmáticas de la corrupción o el enriquecimiento ilícito desde el poder, en tanto el Estado Delincuente, sabiendo de semejante prontuario, también obliga a los contribuyentes, a que acepten, que al salir del poder haya que darles pensiones y mantenerle a todo un grupo de espalderos de por lo menos 20 a cada uno y a los que hay que pagarles todo?

¿O donde dejamos esta otra vergonzosa realidad, de que encima de todas las muestras de clientelismo, rapacidad y populismo, cada partido político de los mayoritarios y varios de los minoritarios, por ley dictada por sus senadores y diputados, a sus fundaciones les otorgan un subsidio directo y mensual de tres millones de pesos a cada uno?

Mientras que, conociendo el sector privado, que, si apoyan todas esas fundaciones que, en sentido general, pasan de 500 y cuyos dueños son desde periodistas (reporteros y directores) a exlegisladores y exfuncionarios y una infinita cantidad de pequeños burgueses, es decir, que los dineros de sus “donaciones”, automáticamente estos son descontados de sus declaraciones de impuesto sobre la renta y convirtiéndose en otro nicho de corrupción indecentemente descarada.

 Y, para terminar, ¿dónde dejamos los cupones para compras de alimentos que los gobiernos donan a los traficantes del poder y en mayoría funcionarios y empleados públicos y quienes llegan a niveles realmente fuera de toda comprensión y lo más significativo, de las leyes especiales que senadores y diputados se las gastan en días significativos como el de los padres, navidad y hasta semana santa y por lo que solo el año pasado manejaron más de 165 millones de pesos, aparte de “los bonos” que se inventan a cada rato?, ¿podría negarse, de que esta es una República cuyo Estado es delincuente a un grado terriblemente envilecedor y tanto, que con esa actitud, el narcotráfico, los traficantes de influencias, las contratas y contratos públicos, las licitaciones de obras, nunca son cuestionados y que por ello, el dominicano común entiende, que también a él debe permitírsele ser parte de tanto latrocinio?

En este sentido, la inversión de valores morales es tal, que quienes nos atrevemos a denunciar semejante muestra de inequidades, terminamos siendo señalados como los malos, en tanto la corte de ladrones y depredadores de los dineros y bienes de los contribuyentes, son la especie de “héroes o ejemplos” a seguir que los gobiernos apoyan e incentivan.

Desde luego, no estamos narrando el rosario de calamidades que nos ocupa en este análisis político de Estado, para que nada cambie y todo siga igual, sino que, como mucha otra gente decente, honesta e integra y que la hay, hagan conciencia de que hay que terminar radicalmente con el actual estado de cosas, en el que políticos, empresarios y partidos han secuestrado a la República y siempre incitando a las nuevas generaciones, a que semejante proceder haya que verlo como lo más normal.

¿Se podría resolver este asunto de manera pacifica?, no lo creemos y por eso y ante tan dura realidad, hay que abogar por buscar a todo un grupo de personas jóvenes y de todos los círculos sociales, para que en conjunto salven a esta nación, su nación, de ser convertida por la actual partidocracia en lo más parecido a un estado fallido.

El presidente Luis Abinader y por su juventud, recién cumplió 54 años, podría ser un candidato aceptable, ¿pero se atrevería el joven presidente a enfrentar la situación, siendo él la cabeza del primer gobierno plutocrático que entrena la República? Aunque no lo parezca, creemos que las circunstancia le favorecen para emprender el camino limpio y decente que muchos aspiramos, pero y si lo pretendiera, deberá de ser tenaz y ser así mismo, el ejemplo vivo de un presidente limpio moralmente, que sin matar ni robarle a nadie, emprenda el camino de rescatar el honor casi perdido, de la República.

Entonces, ni hablar del por qué preguntamos: ¿Reajuste salarial del sector público y dentro de un ámbito de corrupción política y empresarial a gran escala?, Bueno, hay veces que ciertos milagros se dan y mientras haya vida, también hay esperanza. Solo es intentar y más en un país, donde sus institucionales tutelares se encuentran infectadas. (DAG)