Si el presidente Danilo Medina Sánchez no debe aislarse, menos su gobierno, donde el aislacionismo del funcionariado es ya una epidemia que está afectando la gobernabilidad

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La primera demostración de cuando un presidente de la República se auto aísla, la ofreció ayer el mismo presidente Medina Sánchez, cuando fue a visitar la construcción de la basílica católica de Bayaguana y allí comprobó, que no obstante la entrega a tiempo de las partidas presupuestarias, la obra se encuentra tan atrasada, que la fecha prevista para entregarla ya no es posible que se efectúe.

          Otra demostración de autoaislamiento y ahora desde el funcionariado y desde los más altos, medianos y bajos cargos, es esa negación absoluta a no recibir a nadie y menos contestar llamadas telefónicas.

            Al tiempo que determinados funcionarios se colocan en posición de francotiradores locos por ganarle enemigos a Danilo y, con esa mala práctica de utilizar el otorgamiento de publicidad, pero para pagarla no a tiempo estipulado y solo sí, de acuerdo al ánimo de cada funcionario y su encono contra el receptor o los receptores de la misma.

          En tan torcido afán, no se toma en cuenta el servicio de divulgación que se efectúa y mucho menos el quehacer editorialista y de análisis procurando efectuar opinión crítica sana a favor de la administración y en razón de ello, de buenas a primeras, más de 500 periodistas y un amplio grupo de medios de comunicación y de información de masas propiedad de periodistas y principalmente digitales, están siendo afectados por la feroz campaña oficial para llevarlos a la quiebra, al tiempo que paradójicamente, deben financiar indirectamente al mismo gobierno, al no entregárseles a tiempo y como se debe, las partidas presupuestarias acordadas.

           Por semejante política tan absurda como trastornadora y la que se agrava, porque el  presidente Medina Sánchez da muestras de no querer hablar ni ver a nadie, poco que mucho, su administración empieza a mostrar serias resquebrajaduras en materia de respaldos mediáticos fuera de los medios de la prensa mercancía y que de continuar con la ferocidad de como ahora se ha establecido, fácil, que de aquí a diciembre el gobierno del PLD se encuentre con una oposición mediática abierta y tan profunda, que la de los mismos verdes quedaría muy a planos inferiores en efectividad.

           Lo que está sucediendo, es como si altos cargos públicos se olvidarán, de que todo gobierno necesita apoyos y cada día más y que por nada del mundo, puede ni debe alimentar desafectos entre sectores de lideratos de opinión, que hasta hace poco le habían sido totalmente amigos y que es lógico que suceda, que haya la incomodidad que existe, cuando los afectados, ni siquiera tienen oportunidad de ver ni hablar ni siquiera de lejos con Danilo y quien en los pocos actos públicos a los que asiste, se rodea de una guardia pretoriana que no da paso absolutamente a nadie.

            A ese ritmo y de no variarse semejante política tan desquiciada y absurda, el funcionariado habrá logrado lo que hasta ahora nadie creía posible que sucediera, que el mismo presidente de la República luzca que se auto aísla y como si no quiera saber nada de todo cuanto en verdad ocurre de puertas adentro de muchas áreas de su administración.

          Mientras tanto, las muestras de corrupción más significativas se están presentando entre funcionarios a los que no se les controla y tampoco se les supervisa y en razón de ello, los determinados desajustes morales que ya han empezado a rebelarse entre funcionarios amigos de montar queridas y queridos u otorgar cargos públicos en función de la deleznable práctica del ejercicio del derecho de cama, mientras a ojos vistos, sus vecinos se dan cuenta del ostentoso alto nivel y calidad de vida que muestran y no necesariamente porque estén recibiendo salarios lujosos.

          Cuando se empieza a percibir esta realidad, muchos han empezado a preguntarse, si acaso no es menester que desaparezca la luna de miel entre periodistas y gobierno y específicamente con el presidente y cada quien empezar a divulgar, con pelos y señales y hasta imágenes, todo el prontuario de amoralidad desquiciada que se ha apoderado de determinados miembros de ese funcionariado, en el que parecería, que al estar borrachos de poder, cada quien puede hacer lo que le venga en ganas y pensando que nunca la atrapada opinión pública, podría enterarse mediáticamente, respecto los hechos y situaciones personales de muchos altos cargos y que ya corren de boca en boca.

            Es como si de buenas a primeras, ciertos amarres morales se hubiesen roto o soltado y que quienes eran creídas como personas serias e integras, de golpe hubiesen dejado caer los antifaces que les cubrían sus rostros y desde el régimen, hubiesen empezado a salir los brotes más inverosímiles de relajamiento inmoral e inconductas desprovistas del mínimo sentido ético.

            No obstante estarse dando la insólita situación y como otros muchos medios y periodistas, todavía en POR EL OJO DE LA CERRADURA, creemos en aquello de que hay que dar un poco más de beneficio de la duda  y como el mejor mecanismo, hasta ver si directamente el presidente de la República reencauza su administración, extirpa lo que no sirve y al mismo tiempo, inicia una política de acercamiento general, por la que millones de dominicanos puedan considerar, que Danilo está y ahora que se dice que no buscará una nueva reelección para marzo-mayo 2020, queriendo hacer un gobierno para todos los dominicanos y no solo para los peledeístas.

           Y es que, en cierto modo, se asume, que esa distorsión de solo gobernar para peledeístas, ha empezado a pasarle factura, a una administración, que hasta pocos meses atrás, se entendía totalmente diferente y de apertura y no la madeja aislacionista que de pronto se ha estado convirtiendo y con lo que, dicho sea de paso, el mismo gobierno alimenta el nacimiento de los peores desafectos.

            A todo esto, la más grave distorsión, es la existencia de islas de poder civiles y castrenses, que, en su arrogancia, sus detentadores no les importa actuar y por el evidente poder acumulado que tienen, con esa sucia actitud despreciativa de hasta creerse copresidentes de la República, que no tienen el menor rubor en dar la desagradable impresión de que actúan como si Danilo fuera un muñeco al que tienen aislado.

            Semejante percepción, que hasta ahora, grandes núcleos de la población todavía no perciben, de generalizarse y aumentar, le va a provocar serios dolores de cabeza, a un presidente, que cuando quiera venir a darse cuenta, se encontrará en su camino y no con un lío de ropa y sí con un nuevo matiz o variable opositora originada en el corazón de las fuerzas vivas y desde que los ciudadanos se den cuenta, que el voto que dieron a Danilo, ha sido reconvertido en una soberbia estafa de usurpación de funciones y prerrogativas, propias del mismo jefe de Estado y de Gobierno.

            Por eso, ahora, muchos nos contentamos con solo hacer observaciones puntuales sobre proceder tan indignante y por parte de un funcionariado, que por lo visto y al estar sin control, no tiene frenos ni medidas, pero el que, y si el presidente no reajusta, terminará generándole las mayores de las oposiciones y desencuentros.

            Hay que recalcar, que el gobierno central y desde el estallido del Odebrechtgate, es evidente, que se está manejando, tal como si estuviera en la cuerda floja y casi a punto de caminar por el filo de una navaja y en ese tránsito, en vez de colocar los pies sobre la tierra, la administración da la impresión de creerse intocable y todopoderosa y lo que no es así. Lo ideal fuera, que, así como Danilo se dio cuenta al visitar la obra de construcción de la basílica de Bayaguana, que alguien allí se está robando los dineros para su construcción, no esperara a que mayores sorpresas le esperen y por dejar que validos suyos jueguen a suplantarle en sus prerrogativas y funciones constitucionales y es que todo debe tener una medida y el gobierno de la República mucho más.

            En conclusión, solo decimos esto: Si el presidente Danilo Medina Sánchez no debe aislarse, menos su gobierno, donde el aislacionismo del funcionariado es ya una epidemia que está afectando la gobernabilidad. Con Dios. [DAG. Jueves, 24 de agosto de 2017. Año XV. Número 6,005]