Si en estos 22 años, más de 500 mil millones de pesos se han perdido en la corrupción política y empresarial, hay que imaginarse como los dominicanos estaríamos, si esos dineros hubiesen ido a un fondo soberano nacional y al estilo de los seis grandes fondos existentes en el mundo. Pero República Dominicana ha perdido la voluntad y es esclava dócil del más desenfrenado afán de lucro.

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Ahora mismo, los multimillonarios fondos de pensiones y los otros de salud (ARS) , disponen de recursos que pasan del billón de pesos y sin embargo, los dueños de todo ese dinero, ahorrantes y depositantes, han sido suplantados por un conjunto de burócratas y administradores, que paradójicamente, solo responden a los bancos comerciales que capitalizan todos esos recursos y junto al Banco Central.

            Lo peor, es que los ahorrantes y depositantes no tienen derecho a reclamar nada y ni siquiera  de conocer los estados financieros, en tanto bancos comerciales y el mismo Banco Central y del gobierno ni se diga, todos, utilizan esos fondos como a ellos les plazca y mucho más, cuando se presentan situaciones coyunturales por los que la economía experimenta serias crisis sistémicas de iliquidez. 

            Para que se tenga una idea del tremendo despojo que la clase gobernante y a conciencia, realiza contra la parte decisiva del pueblo dominicano que es dueña legitima y legal de todos esos recursos, solo hay que ver, que la mayoría de los bancos comerciales y con la complicidad de la Junta Monetaria y las presidencias y directivos de los bancos comerciales y de las ARS, tienen todos esos fondos, como lo más parecido a una especie de caja chica que les saca de apuros cuando los banqueros cometen ciertos ilícitos por los que descapitalizan sus instituciones y como la Superintendencia de Bancos no hace nada correcto para que hubiese un control exhaustivo vía periódicas auditorías forenses llevadas a efecto por organismos privados de control y tanto nacionales como extranjeros, el resultado final, es que el pueblo dominicano no tiene control de esos fondos.

            Sin embargo, el superintendente de Bancos, cuñado él, del presidente de la República, tiene un salario privilegiado superior a los 900 mil pesos mensuales y hasta donde se conoce, en el tiempo que está allí viviendo de la vaca nacional, nunca ha tenido el coraje de inspeccionar con acuciosidad al sector financiero y menos, si su cuñado no lo autoriza, por lo que al final resulta, que es el gobierno, el verdadero sostenedor de la perdida significativa, que ahorrantes, cotizantes y depositantes tienen y por la lastimosa ausencia de objetivos que los dineros de los fondos de pensiones están ocasionando a sus cotizantes y lo que sencillamente es inexcusable.

            Entiéndase por ejemplo, que si esos dineros y en vez de estar en manos de los banqueros y los políticos, se encontraran dentro de un esquema de fondo soberano efectuando transacciones de todo tipo legal en el exterior y en todos los mercados y gestionado por una dirección que nada tenga que ver con dominicanos y sí con calificados administradores internacionales, es seguro que la nación tendría un mega millonario fondo de cuido y preservación hasta de cada dominicano que esté en vías de nacer y absolutamente nadie que trabaje y cotice en estos, podría conocer de agobios y estrecheces.

            Incluso, el gobierno peledeísta de Danilo Medina Sánchez, si en vez de colocar en el mercado financiero la venta de bonos de Hacienda a un interés mayor en cuanto a beneficios que los que facilitan los entes financieros englobados en la Asociación de Bancos (ABA), estuviera aportando también dineros de sus propios ahorros para engrosar a mucho mas el fondo soberano de que hablamos, nadie, ni gobierno ni sector privado y menos la población, podría carecer de la liquidez necesaria para vivir y desenvolverse.

            Lamentablemente, este país está siendo manejado y desde hace años por una pandilla de gavilleros, que solo tienen como norte un desordenado afán de lucro y nadie piensa en la nación y en la mejoría de la calidad y nivel de vida de sus ciudadanos y estos ricos, prefieren mejor y como sucede con el sector financiero, ir donde el banquero de los bancos, Pepín Corripio, a que les preste por horas o días millones de pesos, dólares estadounidenses o euros, cuando esas entidades están sin liquidez y hacerle ganar al empresario millones de pesos, dólares y euros en horas, que pensar en crear un fondo soberano que hiciera las veces del papel agiotista, especulativo y acaparador de Corripio en materia de las altas finanzas o como los Vicini, que tienen su propio banco comercial para agenciarse dinero fresco de sus ahorrantes o depositantes y lo otro, de lograr y casi por trasmanos, facilidades extraordinarias como banqueros clandestinos, obteniendo capital fresco de otros bancos internacionales y a un costo menor que el del mercado.

            Operaciones, que este país y en vez de hacerla los Corripios y los Vicini, si la República tuviera su fondo soberano, perfectamente que podría realizarlas y hasta a un costo menor, como por igual, si se utilizaran los dineros de los fondos de pensiones y de las ARS, ahora en manos de los bancos comerciales.

            Al plantear todo lo anterior, lo que estamos diciendo, es, que la terrible situación que se vive en este país, donde su clase gobernante en estos últimos 22 años y gracias a los gobiernos del PLD y del PRD, ha generado una riqueza tan inconmensurable y lo más grave, sin pagar los impuestos correspondientes y que si lo unimos a todos los dineros que la corrupción generalizada ha producido, en estos momentos, ni el gobierno tuviera déficits, ni las finanzas públicas no tuvieran iliquidez y la ciudadanía podría beneficiarse de un peso dominicano fuerte y garantista de la mejoría y calidad de vida de todos los dominicanos sin excepción, pero como toda la riqueza nacional ha sido manejada a la brigandina, es también la razón, del por qué entre los políticos y los empresarios, los narcotraficantes y los lavadores de activos, son cerca de 50 mil los individuos y de los dos sexos, que de tanto dinero que tienen, compiten con el mismo Estado Dominicano en materia de fortaleza económica y financiera y lo que nunca debió de ser.

             También hay que decir, que la administración pública ha tenido determinadas iniciativas y la mayoría, motivadas en el gobierno actual, por las que ha habido un reordenamiento económico y financiero, que, si bien ha sido mínimo, no lo es menos, que ha tendido a beneficiar a muchos miembros de las clases, media y pobre y naturalmente, aparte del pedazo mayor que se ha llevado el PLD y todos sus allegados y civiles y militares. En este sentido, que el ministro de Industria y Comercio revele, que “el nuevo Programa Simplificado de Tributación (PST), mediante el cual las microempresas tendrán una tasa única del pago de impuestos sobre la renta y el ITBIS en cómodas cuotas durante el año, sin tener que pagar anticipos, ni la necesidad enviar a la administración tributaria, formularios como el 606, 607 y 608 normalmente exigidos en el régimen ordinario”.  Sin duda, es una iniciativa y que, si se aplica como el ministro, Nelson Toca Simó, explico ayer, significará el rescate del capital de trabajo de los comerciantes y empresarios y en particular para los negocios y oficinas de profesionales de único dueño.

            Toca Simó, destacó “que la regulación tributaria actual solo permitirá llegar hasta el rango de las microempresas para este nuevo régimen, que no es menor, porque son estas microempresas con niveles de venta por debajo de los RD$8 millones anuales y menos de 10 empleados las que representan el 96% del tejido empresarial. (POR EL OJO DE LA CERRADURA es una de ellas) El funcionario señaló también, que “el Gobierno seguirá haciendo esfuerzos  para reducir la carga tributaria de las pequeñas empresas, ponérsela fácil para cumplir sus deberes tributarios, así como generar un favorable entorno de negocios y la reducción de la burocracia administrativa para las medianas y grandes empresas”.

            Pero, la mala noticia es, que las pandillas de desalmados que hay en el Poder Legislativo y para que se ponga en ejecución la nueva medida del Poder Ejecutivo, requiere la aprobación de los legisladores y la experiencia dice, que cuando hay dinero de por medio, muchos legisladores “que caminan con los codos”, son tímidos de aprobar este tipo de innovación y si de ante mano ellos no obtienen lo suyo, por lo que es menester y dado que la iniciativa se encuentra en discusión en la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, (una especie de ante sala para chanchullos a puertas cerradas) que es vital la pronta aprobación en el Congreso Nacional  y así poder ampliar las opciones de financiamiento y como muy bien lo recuerda el ministro de Industria y Comercio.

            ¿Por qué de la prisa?, porque la economía dominicana no es subdesarrollada y si, es una boyante economía emergente de crecimiento constante y al grado, de que el mismo Toca Simó, reveló las últimas estadísticas en cuanto a que el papel del comercio en la economía dominicana es indiscutible: “Tiene una marcada incidencia en el crecimiento económico, porque representa alrededor del 10% del PIB y lidera en participación a nivel de generación de empleos dentro del segmento Mipymes con un 44% del total de personas empleadas y a su vez, es también la actividad donde más unidades (43.1%) iniciaron como microempresas y crecieron hasta convertirse en pequeñas o medianas, por encima de las empresas de servicios y de manufactura".

            Al final, las preguntas son otras y determinantes y que tienen que ver con los señores de la Torre Empresarial: ¿No se opondrán al PST?, ¿abandonarán el mercado atrapado?, ¿dejarán que los negocios de único dueño y pymes puedan desarrollarse sin que ellos exijan el control de los mismos vía el dominio de las fuentes de materia prima y de dinero fresco? En otras palabras, ¿abandonarán sus prácticas monopólicas o el gobierno se hará de la vista gorda?

            Mientras tanto volvemos a insistir, si algún día aquí se diera un escenario extraordinario de que todos los que han saqueado este país en los últimos, no solo 22 años, sino desde el 1966 y por el que se les obligue a entregar una parte no menor del diez por ciento de sus bienes, activos y riquezas saqueados a la nación, debe pensarse mejor en la creación de un fondo soberano e incluso, ahora mismo puede hacerse con los fondos de pensiones y los fondos en las ARS y para que en menos de cinco años, los dominicanos podríamos tener garantías de que nuestro ciclo de vida estaría totalmente garantizado y protegido.

            Sobre este particular, en el colega especializado en economía y finanzas, Invertia, se lee: “¿Qué es un fondo soberano? Los fondos soberanos son creados por el Gobierno, alimentados por el ahorro público y destinados a la gestión de activos en el extranjero. Los fondos más grandes son desarrollados principalmente en países emergentes que han tenido un fuerte crecimiento o que tienen bienes naturales escasos”.

            Y lo que obliga a que digamos, que si en estos 22 años, más de 500 mil millones de pesos se han perdido en la corrupción política y empresarial, hay que imaginarse como los dominicanos estaríamos, si esos dineros hubiesen ido a un fondo soberano nacional y al estilo de los seis grandes fondos existentes en el mundo. Pero República Dominicana ha perdido la voluntad y es esclava dócil del más desenfrenado afán de lucro. Con Dios.  [DAG. Viernes, 19 de enero de 2018. Año XVI. Número 6,155]