Suprema y haitianos

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La Suprema Corte ratificó su criterio de que los haitianos en tránsito ni sus descendientes tienen derecho a la nacionalidad dominicana, una jurisprudencia que había sentado desde el año del 2005, cuyo contenido, bien sustentado, trazó las normas para definir quiénes pueden ser considerados dominicanos ,una decisión que luego el Tribunal Constitución dictó una sentencia mucho más amplia y le quitó los derechos adquiridos irregularmente a miles de inmigrantes que tenían documentación que los acreditaba con la nacionalidad de nuestro país.

En efecto, el Tribunal Constitucional estableció que solo se consideran nacionales los nacidos en nuestro territorio de padres dominicanos y de residentes legales, pero nunca pueden ser dominicanos los haitianos ilegales o en tránsito y sus hijos procreados aquí, los cuales deben ser declarados en Haití, pues su propia Constitución los protege y les otorga la nacionalidad de pleno de derecho.

La señora Juliana Deguiss Pierre, oriunda de Haití, entabló una demanda para restituir su acta de nacimiento declarada nula en 2014 , una controversia que recorrió todas las instancias judiciales hasta llegar hasta la Suprema Corte de Justicia que le puso fin a las pretensiones de una inmigrante ilegal que, utilizando canales ilegales, alegaba que era dominicana y que fue despojada de su nacionalidad, convirtiéndose en una apátrida, pero el máximo tribunal del país le respondió que los hijos de extranjeros en tránsito no le corresponde la nacionalidad dominicana, un veredicto reciente que deben recordarlos cada haitiano que vive ilegalmente en el país y a sus paniaguados dominicanos que son capaces de vender a sus propias madres a un país vecino, en vez de asumir la defensa de la Patria herida.

La sentencia 168/13 del TC estableció de manera fehaciente quiénes son dominicanos y quiénes no a partir del año 1929, pues de esa fecha hasta nuestros días, los haitianos usufructuaban la nacionalidad dominicana por el solo hecho de haber nacido en nuestro suelo, pero sus padres eran cortadores de caña y en esa condición fueron contratados por una zafra azucarera y quedan en tránsito procreando familias, situación irregular que contraviene la Constitución de la República y , por vía de consecuencias, no adquieren ningún derecho y mucho menos la nacionalidad. Por: Hugo A. Ysalguez [El Nacional]