¿Triunvirato en ciernes?

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El nuevo gobierno del presidente Luis Abinader no llega a dos meses y poco que mucho se va perfilando una tendencia, que de no vigilarse o corregirse, marcaría hacia una eventual debilidad estructural suya y por la innegable tendencia de los grupos mas izquierdistas y marxistas de cuando la Guerra Fría y quienes como miembros del PRD de antaño y ahora encubiertos como PRM pretenden controlar, secuestrar y manejar al gobierno y a como dé lugar.

En este sentido, solo hay que recordar como ese PRD trató de implementar una política parecida de debilidad estructural del Estado y fomento de una alocada represión política y sin importarle desarticular la estructura organizativa del mismo Estado a partir del 16 de agosto del 1978.

Obviamente, con esta oportunidad se persiguen los mismos propósitos, pero dentro de un contexto diferente y distinguiéndose dos vías: No afectar el desenvolvimiento de las nuevas políticas públicas del presidente Luis Abinader, al tiempo que a nivel del aparato burocrático del Estado se reprime a mas no poder a todo aquel, sector o persona, que la dirigencia del PRM entienda que es desafecta al régimen y tanto dentro del mundo mediático como dentro de la burocracia del Estado.

En este plano y sin dudarlo, ha habido un principio de retroceso institucional, de suyo preocupante y que de seguir, significaría y por razones inexplicables, que la atrapada opinión pública y la mayoría de los periódicos escritos y digitales así como en las redes sociales, hayan generado inadvertidamente, una vacío en cuanto a equilibrios y contrapesos, que facilitaran las cosas para que el gobierno no se mantenga dentro de un contexto constitucional democrático y como tampoco  se han preocupado por mantener y defender una política institucional y comunicativa de libre disentimiento.

Debido a ello, las libertades de expresión y difusión del pensamiento, la libre información y el libre disentimiento, así como la misma libertad de prensa habría que entenderlas potencialmente afectadas por la singular política represiva contra la libre comunicación Y lo mas peculiar, que todo un grupo de individuos identificados como periodistas y comunicadores  y en su condición de fanáticos propagandistas del nuevo régimen y del PRM, son quienes están llevando a la práctica semejantes parámetros tan poco afortunados.

Es así y para nuestra sorpresa, que esos agentes propagandistas tan sectarios y desde las áreas de prensa y propaganda oficiales, no esconden su afanar en procura de imponer una política oficial vertical por la que la disidencia política fuera totalmente ahogada. Pero lo perturbador, es que esas iniciativas, a la larga, van dirigidas a debilitar el poder constitucional e institucional del propio presidente de la República y de los demás poderes inter independientes del Estado, de lo que, por lo visto, este aún no ha caído en cuenta.

¿Cómo quieren hacerlo? Pretendiendo, que, sobre el pensamiento, criterio y accionar del presidente, se le contraponga la imagen y figura de la Primera Dama, de suerte que cada vez que esta hable, todo el mundo entienda que ella es la hacedora de políticas e iniciativas y no su esposo. De hecho y para lograr ese objetivo, ya circula en las redes el meta mensaje tan perturbador, de que “él fue elegido, pero ella es la que decide” o lo otro y tan perturbador como lo primero, de hacer creer que el presidente Abinader es una especie de gimnasta sexual, que supuestamente ha hecho del Palacio, algo así como un lupanar y lo que de plano las personas decentes rechazamos. ¿De dónde salió el infundio? De una prostituta verbal de la radio y la televisión, que con el mayor desparpajo lo difundió entre burlas y risas y a la que nadie del gobierno ha puesto en su lugar.

Políticamente hablando y esto también hay que decirlo, tanto el accionar “difuso” de los propagandistas oficiales, pretendiendo restarle calidad institucional a las políticas e iniciativas presidenciales, como la licenciosa burla de corte desestabilizador de la prostituta parlanchina, no auguran en lo absoluto que el gobierno pudiera sostenerse con la credibilidad suficiente para que la nación vea en sus iniciativas, seguridad y firmeza y en el gobernante, un personaje creíble  de amplias responsabilidad moral.

Ahora bien y si lo que se está buscando pérfidamente, es hacer entender que Raquel Arbaje y más que esposa, es un potencial político que podría en un momento dado suplantar el efecto constitucional del primer mandatario o que este, inquieto sobremanera con las licencias que se están tomando sus subalternos  en publicidad, prensa y propaganda para favorecer a su esposa y por lo que ante tal ímpetu disociador contra su gobierno, Abinader se apresure a enfrentar indirecta pero contundentemente, salvo que lograra hacerle ver a su señora, que ella está entrando a un terreno vedado?

Sobre este particular, son demasiadas las interrogantes que podrían generarse, pero ante la eventualidad, de que para ciertos instigadores secretos dentro del PRM, precisamente sea ese el objetivo que buscan para desestabilizar el nuevo gobierno, que en un ejercicio de imaginativo de riesgo haya que decir, que y sin enfrentar directamente a su esposa, las circunstancias obliguen a Abinader a buscar una alternativa de contrapeso del poder que encarna y por vía de una alianza táctica o mejor estratégica y con un líder opositor a nivel de un expresidente del corte de un Danilo Medina Sánchez o eventualmente de un Leonel Fernández?

Si esta última probabilidad se presentara y porque el presidente Abinader entienda que el adversario desde adentro sería mucho mas peligroso que el de afuera y que en el caso  de su esposa como contrapeso político personal suyo, que por lo visto es el interés que algunos gobiernistas tienen, francamente le sería muy cuesta arriba enfrentar y mejor neutralizar y hasta que ella, por si misma entienda, que el elegido fue su esposo y el que manda también, por lo menos hasta el 16 de agosto de 2024, que necesariamente hay que llevar a la discusión pública, una situación hasta ahora impensable pero no, imposible.

Todavía más y si Abinader, por ejemplo, suelta lastre y como si de un navío se tratara, buscara soportes de apoyos mediáticos independientes y creíbles y en particular digitales, ¿que impediría, que para su primera defensa impusiera una sorpresiva política de triunvirato en ciernes y con tal de fortalecerse e imponer su poder constitucional y personal por derecho propio?, ¿qué no es posible?, entonces a sus adversarios internos les veríamos imponiéndole a su propia esposa y creándole nombre e imagen presidencial y para colmos, de corte feminista radical. (DAG).