Un grave error de subestimación de poder político, el inicio de ayer y en el matutino Hoy,

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La regla principal del análisis o la información política especializada es la de nunca caer en el grave error de procedimiento, que implique, que el periodismo pretenda asumir un papel decisivo en la toma de decisiones políticas, en este caso, electorales, intentando segregar, al político que en la actualidad se encuentre en el ejercicio de la presidencia de la República.

            Y esto así, porque asumiendo que el presidente Danilo Medina Sánchez, hubiese expresado y a modo de algún tipo de aparente confidencia privada, de que realmente tuviese intenciones de apartarse de la carrera presidencial, el realismo político marca, que nunca se puede creer en ese tipo de expresión, toda vez que por su secretismo y de cara al gran público, lo que se crea que el gobernante haya dicho, siempre será un decir y nunca una convicción y menos, de un presidente a quien prácticamente le quedan tres años para cumplir su mandato.

            Por esa realidad, nunca hemos aceptado ese tipo de “conversación intima” y porque nunca la misma es realista y sí hay que entenderla como una iniciativa cauta de tanteo exploratorio, respecto a lo que el presidente quiere pensar o definir en cuanto a quien le hace conocer “la confidencia”.

           Todavía más, cuando un primer mandatario siente, que hay algún sector de presión que ya quisiera tratarle como trasto inservible, por su propia naturaleza humana y mucho más, un hombre tan desconfiado como Danilo, siempre tendrá una reacción fulminante, de esas de hacer ver, que como presidente de la República en ejercicio, es el centro del poder aplastante del que nadie puede equivocarse o suponer por adelantado su retiro y esto así, por un simple hecho. Todo político de las características del presidente Medina Sánchez y aunque quiera aparentar mil veces lo contrario, sabe muy bien, que, en este país de personas mentalmente subdesarrolladas, jamás un presidente de la República puede dar a entender que no quiera seguir o que actúe confirmando que está en su último tiempo de gobierno.

            De ahí, que lo correcto sea entender, que ahora más que nunca, es que ese político y gobernante va a estar lo suficientemente alerta, como para bloquear o impedir el mínimo tipo de resquicio mediante el cual se quiera hacer creer que estuviera dispuesto a ceder en sus prerrogativas y funciones de gobierno y aun cuando y como ha ocurrido, ponga a sus principales altos cargos y allegados, a decirle a todo aquel que quiera escuchar, que supuestamente, el presidente solo está en trabajar y mucho menos, que estuviera pensando en reelegirse.

            Es al contrario, cuando ese tipo de situación se da, entonces es que hay que tener el mayor cuidado y sigilo en no precipitarse en avanzar juicios de opinión, de esos temerarios y de esos tan peligrosos, que solo se fundamentan en la emoción y que al parecer, ha sido la razón de que los afiebrados antidanilistas que se esconden detrás de la encuestadora Gallup-Hoy, se hubiesen puesto en función para emitir una aparente encuesta “abierta y de respuestas espontáneas” y como respuesta a lo expresado reiteradamente por los altos cargos, Montalvo, Felucho Jiménez y Peralta.

            Con mayor razón, para descubrir la necesaria cautela que sobre este particular debe tenerse, solo hay que hacer notar, que el presidente Medina Sánchez no ha desmentido a ninguno de estos, en tanto en la práctica, continua un ejercicio de gobierno, que cada vez se identifica con los aprestos de continuidad que todo gobernante en ejercicio y como si fuera una segunda naturaleza, siempre deberá imponer y hasta el último día de su mandato.

            Desde luego, no es que no pueda darse la posibilidad, de que efectivamente, Danilo no haga nada para evitar que el restrictivo impedimento político de disfraz constitucional que se le impusiera a la Carta Magna por parte de sus adversarios políticos y para tratar de impedirle una nueva repostulación en el 2020, sino que siempre debe de observarse, que si el primer mandatario estuviera pensando realmente en abandonar el poder, no estaría y como nunca antes, triplicando sus contactos semanales en provincias y los nuevos y casi diarios a propósito de las inauguraciones escolares principalmente, donde es tan evidente, que el político de raza que existe en el presidente, no abandona el gesto para que todo el que se le acerque entienda y sin él decir una palabra, que está en el poder y con ánimo de seguir.

            Lo que nos hace decir, que si quienes están detrás de la ultima entrega de la muestra Gallup-Hoy, hubiesen tenido presente la anterior singularidad, estamos seguros de que no se hubiesen adelantado a tocar a redoblantes, tratando de hacer creer, que la percepción que a ellos los anima, es la misma de quienes se prestaron a que se les encuestara y de lo que estamos seguros de que no es así.

            Ahora, la parte buena de la publicación de la referida muestra, se encuentra en el hecho cierto, de que el debate que se ha producido y como nunca antes, ha puesto a la atrapada opinión pública a pensar mucho más en las probabilidades electorales del presidente Medina Sánchez y simplemente, por un elemental y sí espontáneo razonamiento a contrario y de cuyos resultados y si los mismos se publicaran, es seguro, que hasta los mismos que en la muestra dudaron del futuro electoral del presidente, habrían variado de inmediato su primer razonamiento.

            El otro punto es, que en política y mucho más en la política del poder, nunca se debe subestimar al ciudadano que está en ejercicio de la presidencia de la República y dado el tremendo poder aplastante y fáctico, que en sí, acompañan al ejercicio presidencial y el que de tan decisorio, hasta negando su propia vigencia y si fuera el caso, aun así, aumentaría  las expectativas de los tantos ciudadanos, que entienden, que en un país como este, tan de personas conservadoras de vocación reeleccionista y políticamente oportunistas, nadie puede darse el lujo de adelantarse a los acontecimientos o peor, si es del mundo mediático, de llegar a la tontería de creerse y tan subjetivamente, que podría provocarlos.

            ¿O se está suponiendo que Danilo no tiene cientos de miles o millones de seguidores?, ¿o que quienes han votado dos veces por él, se han esfumado de pronto de la vida cotidiana? Preguntamos, porque la vigencia pública que toda persona política, no solo que no abandona, sino que todo el tiempo trata de agrandar, ya que es la primera que le marca en su subconsciente a todo político y con mayor énfasis en el que sea dignatario y ni hablar en un primer mandatario, que, si llegó a la posición por la fuerza y el empuje de los votos, solo por esa misma vía es que tendría que resignarse a abandonar el poder.

            Y en este punto, no son ni uno ni dos los ciudadanos y en particular todos los que han votado por Danilo, quienes entienden, que no es posible, que al único ciudadano de este país al que se le niegan sus derechos civiles y políticos de elegir y de ser elegido, sea el que ejerce constitucionalmente la presidencia de la República y por el “pecado” de ser el presidente en ejercicio, cuando a los demás ciudadanos y en particular los que son senadores, diputados, alcaldes y regidores, a ninguno se les impone semejante restricción política de disfraz de impedimento constitucional y que es el motivo del por qué todos esos ciudadanos pueden reelegirse cuantas veces así lo quieran.

           Entonces, cuando se razona sobre este particular, no es verdad que quienes les han dado dos veces su voto al presidente Medina Sánchez, no se encontrarían en ánimo de buscar algún tipo de reparación constitucional de derechos a favor de ese ciudadano y como el mejor fundamento para que en el torneo electoral haya la suficiente equidad, que impida, que una mayoría de candidatos estén superprivilegiados, en tanto, uno, solo a uno, el que sea presidente de la República, se le niega la misma facultad, decisión y derecho y lo que es flagrantemente inconstitucional.

            Entiéndase, necesariamente, esos ciudadanos que de ese modo razonan, no es que sean reeleccionistas obtusos e intransigentes, sino que asumen, que a ningún ciudadano en este país se le puede incoar semejante restricción inconstitucional y atentatoria de sus derechos y prerrogativas y menos, a aquel al que por dos ocasiones le han dado sus votos y renovado la confianza en sus ejecutorias de presidente de la República y que son las razones por las que decimos, que es un grave error de subestimación de poder político, el inicio de ayer y en el matutino Hoy, por aislar mediáticamente al presidente Danilo Medina Sánchez. Con Dios.  [DAG. Martes, 20 de marzo de 2018. Año XVI. Número 6,213]