Una situación, desconcertante e inédita, que nos deja sin palabras y momentáneamente, sin respuestas

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Desde que, en el 2014, el licenciado Gustavo Montalvo Franco, se interesó en contactarnos, tuvimos claro, que de una u otra forma, el gobierno tenía interés, en que quien escribe tuviera un papel más protagónico en el ejercicio periodístico y con el propósito confeso, de contribuir a diafanizar aun mucho más, todo cuanto en el gobierno central se quería que se entendiera un acercamiento cierto, a voces mediáticas no precisamente gobiernistas.

            Y en esa tesitura, pues obviamente, que también entendimos la situación y como las propias de un concierto de voluntades sanas, cada quien, buscando sus particulares propósitos, pero sin dejar de entender, que, de alguna manera, ambos puntos de vista pudiéramos arribar a puntos de coincidencia de beneficio comunicacional propio.

           En este sentido, para nosotros era evidente, que las autoridades procuraban diafanizar aún mucho más y con cierto sesgo de proyección  de más opiniones libres y de reconocida solvencia moral y naturalmente, buscando que el ambiente mediático que le favoreciera fuera lo suficientemente amplio y para que todos los sectores se sintieran representados, a la vez que de parte de quien escribe, veíamos la oportunidad, de que el Poder Ejecutivo se interesara en ver como se pudiera corregir la situación experimentada años atrás, cuando otro incumbente en el cargo, nos expropió nuestro principal activo de una propiedad de más de 189 mil metros cuadrados y con vocación turística, en la zona de Bayahibe, concretamente, en lo que ahora se conoce como Parque Nacional del Este.

            En honor a la verdad, también debemos decir, que la Administración fue de estimar y generosa, al viabilizar un apoyo publicitario sostenido, que permitió, que este medio, que, de un blog muy destacado nacido en enero de 2002, para finales del 2014, evolucionara hacia el periódico digital dominicano de como ahora a POR EL OJO DE LA CERRADURA se le conoce. En este punto, seríamos unos ingratos, si no reconociéramos, que gracias a la mediación del licenciado Montalvo Franco, este medio digital ha podido crecer a los niveles de como ya se encuentra.

            Igualmente, también tenemos que hacer saber, que en todos estos años, nunca el ministro de la presidencia, ni nos llamó y tampoco envió mensajes que pudieran entenderse como directrices y ni siquiera cuando se nos avisaba de la colocación de alguna publicidad, se actuaba como si se tuviera un interés pecaminoso, muy al contrario, la decencia y el respeto a la opinión ajena fue su marca más distintiva como notoria y la que era devuelta con la responsabilidad de lugar y como medio digital responsable, independiente y consecuente con el apoyo que se nos ofrecía.

            Lamentablemente, hace un año, ocurrió algo y de lo cual no tenemos ningún tipo de referencia que pudiéramos entender convincente, de que por razones también desconocidas, el ministro Montalvo Franco, parecería que se molestó con algo expresado en este medio y lo que él mismo nos hizo saber en un encuentro casual cerca de la puerta de su despacho y que simplemente nos sorprendió, pues todavía desconocíamos de la naturaleza de su molestia y lo que le motivó, hablamos del 12 de junio de 2017, al platearnos su insatisfacción y terminando por recordarnos y lo que para nosotros fue sorprendente, pues todavía no entendemos el por qué nos dijo: “Recuerde, que yo nunca le cobré nada por los anuncios que le facilité” y menos, cuando nunca hubo tal tipo de planteamiento previo de nuestra parte.

           Debemos recordar, que por años y desde el 1972, cuando POR EL OJO DE LA CERRADURA naciera como columna política no partidarista diaria en el desaparecido vespertino Ultima Hora y luego, siguiendo en los vespertinos La Noticia, El Nacional y el matutino El Sol y hasta que la dirección del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) logró que se nos sacara del periodismo escrito, ciertamente que hemos podido conocer no pocas insatisfacciones por parte de actores sociales o políticos que no estaban de acuerdo con lo que en algún momento pudiéramos escribir, pero al final, los actores aceptaban, que en un proceso democrático abierto, la disidencia debía y tenía que ser alentada, precisamente, para que el ejercicio democrático fuera más  firme, creíble y duradero.

            De ahí, que realmente no entendiéramos la postura del licenciado Montalvo Franco, pues, al fin y al cabo, lo pertinente, era dialogar y que, escuchando de sus labios, lo que le molestó, entonces y de nuestra parte, ofrecer la respuesta de lugar y para que la disparidad fuera salvada. Lamentablemente, esto no sucedió y por meses, se dio la incomodidad de no saber el por qué de su cambio de actitud. En esto, siempre tratamos de buscar un encuentro y solo para dejar aclarada la situación y lamentablemente nunca pudo darse, de esa manera y de súbito parecía que la comunicación antes fluida, ahora sería escasa.

            Con todo, continuamos nuestro ejercicio comunicacional y siempre tratando de mostrar una comunicación responsable profesionalmente y desde luego, nada contraria al criterio que siempre hemos tenido, de que los intereses permanentes de la República están por encima de todo y en base a tal criterio, no podíamos dejar de mantener un criterio comunicacional a fín a esos intereses y sin nunca permitir que la incomodidad del ministro, hiciera mella en nuestro trabajo periodístico y menos, cuando siempre hemos explicado, que a esta nación, la continuidad del gobierno del PLD en la persona del presidente Danilo Medina Sánchez es de nuestro mayor interés que se mantuviese y se preservara y mucho más al no haber muestras serias de oposición política madura y responsable.

            Tampoco, nuestra constante a favor del aumento de los intereses permanentes de la República, jamás podía ser afectada, porque, y por razones que desconocemos, todavía no se nos ha dado respuesta a nuestro interés legítimo de que el Estado y como ha hecho con otros ciudadanos y sectores, se nos resarciera por el patrimonio que se nos ha afectado con la expropiación ya mencionada, sino que, sobre ese particular, preferíamos continuar dando tiempo al tiempo, hasta que las circunstancias hicieran posible una respuesta positiva.

            Pero he aquí, que desde diciembre pasado se conjugaron varias situaciones que afectaron el flujo de caja de este medio digital y acompañado en atraso de las colocaciones publicitarias o en sus pagos, que de tan determinantes, han afectado la funcionabilidad administrativa de este medio y al grado, de que ineludibles compromisos pendientes, de nómina y de administración, han llegado a un nivel, que nos obligaba a buscar algún mecanismo bancario de solución rápida para obtener un capital fresco que nos permitiera liberarnos de los atrasos pendientes y al no conseguirlo, entonces, quien escribe, entendió que debía dirigirse al ministro de la presidencia y para ver, si de su lado, se podría obtener una solución salvable y no onerosa y para que resultara factible resolver la situación y sobre todo, porque desde la compañía que nos da servicio tecnológico amplio y vía el servidor de Google, se nos avisó, que si a más tardar el día cuatro, lo pendiente no se ponía al día, la interrupción del servicio sería la respuesta.

            Ante tal situación, desconcertante e inédita, que nos deja sin palabras y momentáneamente, sin respuestas. Hemos creído pertinente revelar el problema que nos afecta. Primero, haciendo saber nuestro desconcierto ante la actitud del ministro Montalvo Franco, pues a nadie, amigo o colaborador, se le cierran las puertas, por lo menos, sin haberle escuchado y segundo, porque a nuestros lectores debemos ofrecerles una explicación, si llegara el caso, de que por las razones de insolvencia arriba mencionadas, este periódico digital dominicano, POR EL OJO DE LA CERRADURA, se pudiera encontrar sorpresivamente sin editarse y por su problema temporal de cesación de pagos y en cuanto al ministro Montalvo Franco, lamentamos mucho que nos dé con las puertas en las narices y sin habernos escuchado. Aun así, gracias por su apoyo y el que siempre apreciaremos y reconoceremos. Con Dios. [DAG. Martes, 29 de mayo de 2018. Año XVI. Número 6,325]