En otra demostración de que no se le puede tener confianza plena, la principal autoridad de la JCE y aprovechando una conferencia magistral suya sobre el documento de identidad, se permitió establecer una especie de responsabilidad cívica coercitiva y al advertir que a partir de enero, quienes no hayan renovado el documento de identidad y electoral tendrán la muerte civil.
Es decir, en vez de dar explicaciones aceptables y poniendo de ejemplo que ya cerca de cuatro millones de ciudadanos renovaron su documento y lo que significa que lo han aceptado como bueno y valido, el funcionario a cargo del ataque abierto contra la supuesta “demora, inercia o dejadez” de quienes aún no tienen el documento, no trata de hacer razonar al público sino que tal como si fuera un policía político del gobierno al que indirectamente pertenece desde que parecería que recibiera distinciones y facilidades en lo personal, emite la amenaza y todavía sin despejar la principal duda de muchos.
¿Cuál? Que al recibir el documento automáticamente se está haciendo una donación abierta de sus propios órganos al momento de morir y lo que de ser cierto, es una condición absolutamente inaceptable y por lo inconstitucional que ningún ciudadano no tiene por qué aceptar.
Y lo que fue dicho o dejado traslucir al emitir ayer el presidente de la entidad, Román Andrés Jáquez Liranzo, su conferencia magistral, conferencia magistral “Identidad, Registro Civil y Garantías Democráticas”.
Mal hace el funcionario con amenazar en vez de razonar y lo que de hecho a razonamiento a contrario, parecería que con ello trata de eludir, la otra grave queja que afecta la idoneidad de la JCE: La duda existente sobre la cantidad de ciudadanos extranjeros, principalmente haitianos transeúntes, a los que sectores de la sociedad civil le achacan cierta permisividad en lo que respecta a otorgarles el documento en calidad de ciudadanos dominicanos y no como debe de ser, de solo de identidad, que es la particularidad para el extranjero residente y que es una duda que aumenta, cuando la misma JCE no ha emitido un boletín detallando la cantidad de documentos de identidad entregados a extranjeros.
Todos conocemos, que a partir del 31 de marzo de 2027, la cédula del formato anterior perderá su vigencia para los trámites legales, administrativos y oficiales que requieran una identificación actualizada y que por lo tanto, sí es cierto, que cada ciudadano debe procurar su documento de identidad y electoral renovado y para lo que hay 204 centros de cedulación en el territorio nacional y 27 dependencias de atención en las oficinas del exterior.
Hasta donde se conoce, el nuevo documento incorpora “más de 100 medidas de seguridad distribuidas en tres niveles de verificación, materiales de alta resistencia, tecnología avanzada de personalización y un chip criptográfico que refuerza los mecanismos de autenticación, sin funciones de geolocalización ni rastreo”.
Dos observaciones, ¿hay un trato decente a las personas mayores de edad, es decir envejecientes de 65 a 90 años? ¿Y porqué la JCE no crea un mecanismo permanente de entrega del documento en las sedes de todos los colegios de profesionales y anunciando horarios específicos? (DAG-OJO)
imagen: el presidente de la República, mostrando su nueva cédula de identidad y electoral.

