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Ahora los golpes de Estado se han diversificado ya no es el clásico del militar contra el civil sino del Poder Ejecutivo contra los otros poderes del Estado y con el apoyo táctico y estratégico del sector mediático y el empresariado y en lo que parecería la dictadura perfecta.

Muchos todavía no entienden cuál ha sido la grave falla del sistema de la democracia representativa, que basta que un partido político alcance una mayoría en las cámaras legislativas, para que de inmediato la partidocracia “se desdoble” en caricatura de poder legal y legítimo, imponiendo el Poder Ejecutivo, un golpe de Estado real contra los […]

Muchos todavía no entienden cuál ha sido la grave falla del sistema de la democracia representativa, que basta que un partido político alcance una mayoría en las cámaras legislativas, para que de inmediato la partidocracia “se desdoble” en caricatura de poder legal y legítimo, imponiendo el Poder Ejecutivo, un golpe de Estado real contra los otros dos poderes y comenzando contra el Poder Legislativo y luego el Judicial y apartando rudamente al municipal.

En el fondo, de lo que se trata es de una grave distorsión del sistema en sí e hijo de la ambición desmedida de jefes políticos, que al centralizar la sumatoria de todos los poderes, da preeminencia al que tiene control abusivo y centralizado de los presupuestos y por lo tanto, imponiendo la sumisión de los demás poderes al estos tener que aceptar que uno solo se hubiese convertido en un super poder que doblega a lo absoluto a todo lo demás.

Muchas veces y concretamente desde el 2000, hubo y en el caso dominicano, arrebatos de pretensión de control absoluto, que cuando se descubrían, el peso decisivo de entonces de la opinión pública y el ejercicio de contrapesos del poder mediático, hacían imposible que el poder político pudiera corromperse desde sus cimientos.

Sin embargo, desde las elecciones fraudulentas del 2020 y repitiendo con las del 2024, se ha visto cómo y con una intrepidez hija de la falta de responsabilidad política y de civilidad de la mayoría de las instituciones y la ciudadanía, un partido y actuando como una mafia política, pudo imponer a un Poder Ejecutivo, que a lo inmediato se apoderó de todas las instituciones y a un nivel tan extraordinario, que la totalidad del presupuesto nacional y sus ramificaciones institucionales, fue secuestrado por ese poder ejecutivo abarcador y en la persona del presidente Luis Abinader, quien en los hechos acapara el poder político e institucional como nunca antes presidente alguno había podido lograrlo, ni siquiera Trujillo (1930-1961)

Por eso y ante semejante arrebato de lo que debería de ser un proceso institucional y constitucional bien entendido, vemos como lo que se llama “democracia representativa” dominicana, no es más que la terrible mascarada del poder convertido en ilegal e ilegitimo y que de tan avasallador, hasta ahora nadie ha podido reducirlo a los limites naturales de derecho institucional y originando el “escape” de más de un billón de pesos en estos últimos seis años,  

Que por lo que se ha comprobado, ya es uno de una dictadura personal y tiranía institucional que ha descalabrado institucionalmente a la República.

Para este proceso tan distorsionador de lo que debe ser un sistema político institucional se tiene como  y por medio del brazo de la corrupción establecida, la generalidad de las instituciones así como la mayoría absoluta de la atrapada opinión pública ha cedido sus prerrogativas legales institucionales a cambio de disfrutar de la enorme situación de dilapidación oficial nunca vista así como de destrucción absoluta de la moral social y de los fueros institucionales que antes eran la salvaguarda de un sistema político de democracia funcional y bien entendida.

Ahora y si se recuerda aquel párrafo del himno nacional que especifica, que “un pueblo ser libre no merece si es esclavo, indolente y servil”, se descubre como los dominicanos han dejado a un lado su papel de ciudadanos para convertirse y actuar como siervos y debido a ello, ha habido esta profunda degradación moral e institucional, que arropa a cerca de ocho millones de individuos nacidos a partir de julio de 1961.

Y cuando a una nación le ocurre semejante inversión de valores morales e institucionales, no es que ha sido víctima de tan tremenda irregularidad sino el autor directo de tal socavamiento institucional y que ciertamente es hijo desde el momento que el poder económico y al corromper al político, instituyó los presidentes vasallos y generando ahora, que no solo al presidente en ejercicio le caben los términos de corrupto y corruptor, sino que la descripción abarca a todos y cada uno de los tres expresidentes que se tienen y quienes junto al Poder Ejecutivo, son realmente los soportes de la destrucción del sistema político y el secuestro de su institucionalidad.

De ahí que lo que ahora a las nuevas generaciones les importe, sea la vida relajada, amoral y viciosa y lo que se ve en la profusión de los teteos, la ingesta de drogas ilícitas, la prostitución generalizada y esa vergonzosa sed de lucro que ha transformado a todos esos siervos en herramientas de uso para imponer el afán de lucro fuera de todo control, decencia y sentido común.

¿Hacia dónde vamos los dominicanos? Nadie tiene respuestas y porque nadie quiere reconducirse y todos quieren hacerse ricos robándose así mismos y desgarrando abusivamente todas las instituciones nacionales. Solo hay que ver al gobierno convertido en una plutocrático en el que convergen las burguesías de los dos países que componen la isla común y como primer ensayo y paso, de dos economías fusionadas arbitrariamente y a espaldas de la población, en tanto los dueños del dinero hacen creer que ambas naciones son supuestamente, “soberanas e independientes”.

Hasta ahora pues la República es dirigida hacia un profundo abismo y nadie puede tirarles las culpas solo a otros y cuando todos los dominicanos y por acción u omisión somos los culpables de la grave tragedia nacional que tenemos encima y ahora con el grave peligro exterior de una fuerza de ocupación en Haití y otra subrepticia en República Dominicana y ambas con una política común de neutralizar a ambas naciones soberanas y reducirlas a fideicomisos del poder mayor en EEUU y lo que una vez y en una dimensión local, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la misma Organización de las Naciones Unidas (ONU) y alentadas por el gobierno de Jhonson, impusieron luego de la llamada “revolución de abril de 1965” (que fuera una grave estafa moral)  y para el gobierno provisional de García Godoy en el 1965 y el primer año del primer gobierno de Joaquín Balaguer para el periodo 1966-1970.

De esta forma y en este momento, tenemos un gobierno dictatorial de corte personal y estructura partidaria-empresarial, que por lo que se está viendo, se impone en base a cañonazos de papeletas, drogas, saqueo de los dineros y bienes públicos y la destrucción absoluta de la moral social. Y lo peor, que los siervos en que se han convertido los dominicanos, han perdido la voluntad de ser decentes, íntegros y respetuosos de las normas sociales en las que la honestidad es la pieza mayor de todo el cuerpo social.

Para colmos, tal es la corrupción imperante que no hay institución cívica, ciudadana y hasta religiosa de la que pudiera decirse que ha pasado por el charco sin ensuciarse y menos, cuando las instituciones tutelares y junto a la policía y sus organismos de data e inteligencia e incluidos los del sector financiero, son la degradación absoluta de lo que una nación bien entendida debería de ser. Pobre República Dominicana, sus generaciones del 1961 a este 2026, la han destruido institucional y moralmente.

Con razón, ahora los golpes de Estado se han diversificado, pues ya no es el clásico del militar contra el civil sino del Poder Ejecutivo contra los otros poderes del Estado y con el apoyo táctico y estratégico del sector mediático y el empresariado y en lo que parecería la dictadura perfecta. Con Dios. (DAG) 07.11.2026

imagen: https://co.pinterest.com/pin/787496684817497394/

última actualización: 11:20 am.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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