24 años atrás, el 11 de septiembre de 2001, el llamado estado profundo estadounidense llevó a cabo un terrible atentado terrorista en el que murieron más de dos mil estadounidenses y no menos 500 extranjeros y con el único propósito de justificar las repetidas intervenciones militares y punitivas de Washington y como justificación para perseguir “el terrorismo islámico”.
Una semana luego, un avión comercial estadounidense con 180 pasajeros dominicanos partía del aeropuerto Kennedy hacia el de Las Americas y explotando cinco minutos después de despegar y debido a un misil estadounidense cuyo guía confundió “con el enemigo”.
Y ahora, 25 años después y para que el crimen colectivo primero con el derrumbe de las Torres Gemelas pase a la memoria colectiva, se produce otro crimen aleve en la persona de un activista político conservador, Charlie Kirk, a quien un asesino, aun no localizado y tampoco detenido y con un fusil a 180 metros de distancia le disparó y matándole en el acto, justo en el momento que su victima hablaba ante un grupo de personas en una universidad local en el estado de Utah. (OJO-jj)





