Creciendo en los 70, vivimos las dictaduras, kepis, uniformes, chapitas, botas, y fusiles, imponiendo la voluntad del jefe.
Hoy, sin botas, fusiles, ni uniformes, con la tecnología nos controlan mucho más que las viejas dictaduras.
Los globalistas instauraron una dictadura mundial, controlando a los gobernantes y a sus sucesores garantizan continuar su agenda.
En Inglaterra sustituyeron a Rishi Sunak, como primer ministro, por Keir Starmer, más leal a los globalistas que a la corona inglesa. En Canadá sustituyeron a Justin Trudeau, por otro más globalista, Mark Carney. Y la globalista vicepresidenta dominicana, Raquel Peña, quiere sustituir al presidente globalista Luis Abinader. Son eternos.
Los electores no pueden cambiar absolutamente nada. La Unión Europea “invalida elecciones” donde ganan “candidatos equivocados”. Europa tiene mucha gente presa por decir o reproducir cosas desagradables para el poder; sin opciones, elecciones, ni libertad de expresión, debemos obedecer; eso se llama dictadura. Por: J.C.Malone (Listín Diario)





