“Los grandes riesgos” que enfrenta la prensa libre según el director del matutino centenario capitaleño y en donde no señala el peor: La autocensura que los directores de medios imponen a sus periodistas y por orden de los barones mediáticos. Más el interés de los medios escritos de retornar a sus tiempos de cuando tenían el monopolio de la palabra.
“la proliferación de información sin control ético impulsada por las nuevas tecnologías, el poder de las plataformas digitales, que, mediante algoritmos, crean burbujas de información y la tendencia de algunos gobiernos a desacreditar a los medios para limitar su función crítica”.
Y lo que no es exactamente entendible, si primero no se repasan las coacciones que la prensa escrita tradicional, cuando ejercía -antes de internet- el monopolio de la palabra, le imponía a sus periodistas y todos, a los ciudadanos a los que se les vetaba el acceso a los medios. Ahora ese monopolio “de la verdad” ha sido destruido por la prensa en internet y la que pretende ser amenazada por la tradicional, que no renuncia a volver ejercer el monopolio de la palabra para controlar a los ciudadanos. (DAG-OJO)





