En otro golpe al narcotráfico aéreo, agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y del Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria (CESAC) decomisaron cinco paquetes de marihuana ocultos dentro de un aire acondicionado portátil en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA). La unidad canina alertó sobre la caja llegada desde Miami y, al abrirla, los investigadores hallaron la mercancía forrada en fundas plásticas negras.
Según revelaron las autoridades antidrogas, el envío provenía de Homestead, Florida, y estaba consignado a una residencia en la autopista de San Isidro, Santo Domingo Este. El Ministerio Público ya abrió un expediente para localizar tanto al remitente en Estados Unidos como a la receptora dominicana, mientras técnicos forenses verifican la pureza y el peso exacto de la droga incautada.
No es la primera vez que AILA sirve de escenario para este tipo de maniobras: el pasado 12 de febrero las autoridades confiscaron 57 paquetes de marihuana escondidos entre mercancías de carga que también llegaron desde Miami. A mediados de abril se interceptaron otros 13 paquetes camuflados en una caja metálica tipo baúl. Estos patrones confirman que la terminal sigue siendo un punto caliente para las redes que intentan burlar los filtros de seguridad enviando estupefacientes en dispositivos domésticos, maletas dobles o contenedores de metal.
El aumento de incautaciones va más allá de casos aislados. Entre el 1 de enero y el 4 de mayo de 2025, la DNCD reporta el decomiso de 10 toneladas de drogas 65 % cocaína y el resto marihuana y otras sustancias superando por largo trecho las seis toneladas retenidas en el mismo periodo de 2024. El año pasado cerró con un récord histórico de 44 toneladas incautadas, distribuidas en su mayoría entre cocaína y más de seis toneladas de marihuana.
Para los expertos, el método del “aire acondicionado cargado” ilustra la creatividad de las bandas que utilizan el Caribe como puente logístico. Los controles dominicanos se han reforzado con escáneres 3D, rayos X de alta resolución y la expansión de unidades caninas, pero los traficantes siguen apostando a la sobrecarga del sistema cuantos más bultos envían, mayor la probabilidad de que alguno pase inadvertido.
El fenómeno también refleja la presión que vive la región en 2024 la República Dominicana rompió récord en incautaciones y se posicionó como uno de los principales muelles del flujo de cocaína y marihuana hacia Estados Unidos y Europa, según la organización InSight Crime. Analistas señalan que, con la vigilancia creciendo en rutas tradicionales como Centroamérica y México, el corredor caribeño vuelve a ganar atractivo para los carteles.
Mientras tanto, la DNCD insiste en que fortalecerá la coordinación internacional y los procesos de inteligencia. “Nuestro compromiso sigue firme cada modalidad que emerja tendrá una respuesta operativa”, aseguró un vocero de la institución al ser consultado. Por ahora, la investigación se centra en rastrear al remitente en Florida, verificar posibles cómplices locales y determinar si la destinataria es parte de una red más amplia o tan solo un “correo” reclutado para recibir la caja.
Con esta operación, las autoridades dominicanas envían un mensaje claro por más ingenioso que sea el escondite, la vigilancia en los aeropuertos no aflojará. Y a juzgar por las cifras de 2025, el pulso entre instituciones y narcotráfico apenas comienza a calentarse.





