No hay nada en la vida, que si se extrema, no obligue a acciones y actitudes heroicas y mucho más, cuando de por medio se encuentra la salvación y rescate de la patria.
Y que es el destino inquietante que parecería que el presidente Luis Abinader y de irresponsable y vende patria estaría propiciando y desde que se comprueba, de su alucinante empecinamiento, de que los dominicanos aceptemos que cuatro millones de haitianos ilegales su gobierno pretende registrarlos como dominicanos y que, como en el gobierno deberían suponer, nadie que se precie de dominicano lo aceptaría.
Porque no es que haya una animadversión nacional hacia lo haitiano, sino que este gobierno nos ha llevado y poco a poco, a la intolerable situación, de entender, que efectivamente quiere haitianizar la vida nacional con el esquema de regularización del haitiano ilegal que en manada, Abinader has permitido que ingresen a este país.
Incluso, la pasividad criolla, el gobierno la ha mal interpretado entendiéndola como aceptación forzosa y cuya primera prueba es, que en estos cinco años, Abinader, su gobierno plutocrático y con apoyo del PRM y los pandilleros ricos en Competitividad, le han metido en frio a este país, ese nicho de nada menos 10 mil haitianos como miembros de nuestras Fuerzas Armadas y la Policía Nacional y en particular, con el conjunto de 200 asesinos que tiene metidos en el Dicrim.
Porque y esto hay que precisarlo. Si esos diez mil efectivos arbitrariamente registrados como policías y guardias fueran hijos de haitianos con residencia legal o nacidos en nuestros hospitales con padres legalmente establecidos mediante sus respectivas residencias legales, no habría en lo absoluto nada a que oponerse, pues sería la demostración más palpable, de extranjeros, quienes habiendo adoptado nuestras costumbres y cultura, se sienten y se identifican como dominicanos.
Pero ese no es el caso, sino que Abinader y de abusador, quiere haitianizar la vida nacional y al extremo, de que paralelamente está preparando una facción militar y policial de haitianos ilegales como guardias y policías y quienes actuarían, como fuerza de choque y al momento que la nación se rebele contra las pretensiones anti dominicanas del actual presidente de la República y que de comprobarse, por ese solo hecho, debería de ser derrocado y su gobierno, sustituirlo por uno nacional de rescate dominicanista.
Ante esta presunción casi probada, definitivamente hay que hablar en estos términos tan radicales y por la simple razón, de que el gobierno no ha dado otra opción. Primero fue, metiendo en frío a parte de la burguesía haitiana como miembro de su gobierno plutocrático y otorgándole facilidades, para que a la fecha, esa burguesía haya logrado el control y monopolio de los combustibles y junto a los Vicini, tenga el monopolio del abastecimiento de los sustitutos de los hidrocarburos.
Lo segundo, la desagradable situación, de permitir el ingreso en masa de millones de haitianos ilegales y con el pretexto, de que los grupos económicos y financieros en Competitividad, quieren la mano de obra esclava haitiana, antes que la mano de obra calificada dominicana y que solo en un gobierno de sinvergüenzas y sin autoridad moral, es que semejante traición de lesa patria pudiera estar ocurriendo.
Entonces y frente a esta realidad, es imposible que a los ciudadanos dominicanos conscientes, se les vaya a impedir el derecho a defender su propia nación y que es lo que ha estado ocurriendo y que sea precisamente el gobierno, el que pretende socavar nuestra nacionalidad y lo que y esto hay que recalcarlo, rotundamente no se le debe ni puede permitir.
Ya se está dando la posibilidad, de que desde la dirección general de Migración, se pretenden crear las condiciones para un libro de registro de apatridia para favorecer a haitianos ilegales y cuyas autoridades solo están esperando un decreto presidencial que les autorice al respecto.
Esta situación y lo decíamos ayer en nuestra cuenta en X, “que por ningún concepto la nación no puede ni debe dejar en manos del gobierno y menos del Congreso y sí mediante vistas públicas en las que participen los mayores representativos de las fuerzas vivas y la sociedad civil y si no una sola alternativa, la guerra civil y que el gobierno, con sus haitianos uniformados como guardias y policías, salga con sus acciones a defenderse”.
Si a lo anterior vamos a agregar, que desde el llamado Consejo Económico y Social y con el apoyo de los expresidentes, Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, el planteamiento de esa reforma migratoria, está planteado en el documento que firmaron los tres expresidentes y el presidente Abinader y que es un acuerdo de grupos económicos y financieros, que entonces haya que estar ojo avizor y alertas las veinte y cuatro horas de cada día.
Recordemos, que el mismo Abinader y siendo aspirante presidencial, dijo en un acto en el paraninfo de la UASD y para oponerse a la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, que era “un dominicano de rostro distinto” aludiendo a su origen familiar árabe-libanes, ¿habría que entender que el hoy presidente, así mismo piensa de los haitianos ilegales? Tampoco se puede olvidar, que mientras su padre es árabe, su mamá es haitiana y al conocerse, entonces se entiende por qué el ahora presidente, habló de que él es de rostro distinto y que es una descripción oportunista que ningún dominicano de no menos tres generaciones, jamás podría aceptar.
A la fecha y ante los problemas de la inmigración descontrolada de pueblos africanos y asiáticos descontrolados en Europa y todo Occidente, las leyes de nacionalidad y migratorias han comenzado a ser revisadas y últimamente en EEUU, el mismo presidente Trump ha dicho que quiere que en su país solo pueda ser considerado estadounidense, al hijo de extranjero residente legal y no al hijo de la parturienta que va exclusivamente a ese país a que el hijo nazca para que se le registre como estadounidense y que es el mismo predicamento de una fuerte mayoría ciudadana dominicana y fijado por sentencia del Tribunal Constitucional y en lo que se refiere, a la hasta ahora incontrolable invasión “pacifica” haitiana que estamos experimentando.
¿Qué hacer de parte de toda la ciudadanía?, No emplear ni darle facilidad alguna de techo, salud y trabajo a todo haitiano ilegal y los inspectores de Migración empeñarse en sacarlos hacia su país, a la fuerza si es necesario. Hasta ahora se habla, de que en estos últimos cinco años el gobierno y por instigación de los empresarios de Competitividad, ha permitido la entrada de millones de haitianos ilegales y los que se entienden en el nivel de 4 millones, aunque es una cifra que debería de ser ratificada o corregida oficialmente.
Sin embargo lo que sí es cierto, es que en la mayoría de los pueblos fronterizos y bajo complicidad oficial, el predominio de la población es de un 85 % de haitianos ilegales y lo que debió de haber sido corregido, pues el día llegará, que su país demandará una revisión fronteriza para que con el argumento de una mayoría poblacional haitiana, se entiendan territorios del país transfronterizo y lo que sería absolutamente inconstitucional e inaceptable.
Se está pues, ante una situación altamente volátil y que de continuar, no presagia nada bueno y por lo que con determinación decimos, que nos resistimos a creerlo, pero por lo que parece, el PRM nos quiere llevar a la guerra civil y contando con los 4 millones de haitianos ilegales que Abinader quiere hacer nacionales de este país y como su aparente fuerza de choque. Si es así, a las armas. Con Dios. (DAG) 20.09.2025
última actualización: 05:48 pm.





