Lo prudente debería de ser, que los ciudadanos de mediana burguesía a pueblo, no se entusiasmen mucho creyendo que el secuestro del todavía presidente venezolano, Nicolás Maduro, ahora retirado violentamente por EEUU y confinado en una cárcel federal en Nueva York y preferible sería que aguarden cuando en marzo próximo y para la primera audiencia de fondo, se le comenzará a desgranar el rosario de imputaciones, muchas ciertas otras no tanto y la mayoría hijas de la histeria de supuestos amigos y colaboradores y también enemigos. En tanto en el interin, ya el Departamento de Justicia estadounidense le retiró el cargo de jefe del supuesto cartel los Soles, del que ya se confirmó que nunca existió.
Y formulamos la advertencia, porque el escenario político panamericano se estremecerá fuertemente, cuando comiencen a sonar los nombres de presidentes y primeros ministros en ejercicio, quienes de una u otra manera, pero siempre en secreto, eran colaboradores del presidente desalojado de poder, situación en la que quienes serán nombrados, fácilmente que podría provocar un verdadero terremoto político, por el que increíblemente, hasta el mismo Trump podría encontrarse con que él, no es tanto el principal mago de la película que ya mismo todo el mundo ve con expectación.
Es decir, no es prudente y lo reiteramos, que los venezolanos en primer lugar y después el resto de los latinoamericanos que estamos muy expectantes, seguro que explotarán indignados y si al final terminan revelándose las tantas evidencias concretas de maligna complicidad, quienes como ciudadanos de las naciones que serán mencionadas en lo que entendemos será algo así como el destape del este siglo y en el que las traiciones más inverosímiles ocuparán las luces de todos los escenarios.
En cierta forma, lo que se verá será una explosión de verdades ocultas, que de una u otra manera, colocarán al desnudo a jefes de Estado y de Gobierno y arrastrando a la cúpula burocrática y plutocrática que se ha beneficiado y en contra de sus naciones, de estas tratativas tan innobles contra determinados países.
Para que se entienda, lo que habrá y si realmente la situación estallara, es que la gente se indignará con toda la razón y lo que provocará, lo repetimos, un sorprendente terremoto político y porque además, lo que más indignará será el comprobar, que presidentes de gobiernos que se presentaban distantes de Maduro y del Chavismo y sin embargo eran los mayores cómplices del presidente caído.
Maduro y en estos momentos, pudiera creer que tiene la partida ganada, pero debería sosegarse, ya que las primeras traiciones provendrán desde Miraflores y las que a su vez, provocarán una división de ratas dentro del chavismo, que por lo que surja, hará que Maduro y ciego de ira, entonces abra la boca y para decirlo de algún modo, no pare y cuando entonces caiga por razonar, que tendrá un tiempo bien largo alejado de Venezuela y precisamente porque ese es el interés oculto de los que todavía se dicen sus leales amigos.
Si esta situación, que decimos realmente sucediera, Trump creerá de inmediato que es una carta de la que él podría ser ganancioso, pero realmente no es así y porque el movimiento social que se disparará ante tantas revelaciones y dentro del plano de la política y la economía, podría provocar singular estallido de indignación ciudadana, qué y para dramatizarlo un poco, pudiera impactar desde Alaska hasta Tierra del Fuego.
Por eso el mejor consejo y como decimos los dominicanos, no es asunto de “ablandar las habichuelas antes de tiempo” y sí solo esperar y nunca salir a la ligera, a defender las reputaciones de personas públicas de la política y la economía que muchos creían decentes e integras.
Simplemente, dejen que los políticos y los empresarios se maten entre ellos y aguarden el rastro de cadáveres y que ocurrirá a partir de que Maduro se sienta terriblemente traicionado y adolorido, salga lengua en ristre y por consiguiente, a Dios que reparta suertes.
Mientras tanto, preferible sería y como punto de distracción, enfocarnos en el rancho ardiendo que Trump tiene en su país y en cuanto al presidente Abinader, nos vamos a permitir ofrecerle un consejo no solicitado: Cuando el “efecto Maduro” estalle, es posible que Trump y vía Rubio solicite su colaboración…que pudiera implicarle algo así como una propuesta envenenada y la que de cara a nuestras leyes le pudiera ser contradictoria y lo que presuntamente ocurrirá para marzo y como fecha lejana abril. Es decir, a ese momento presidente, recuérdele a Washington que sus aviones militares deberá retirarlos, justo en ese mismo mes.
De paso, a los que vocean y especulan en las redes sociales, sería bueno que se serenaran, pues la República y por las consecuencias del terremoto político y social que creemos sobrevendrá en determinados países vecinos y como resultado de la salida definitiva de Maduro del poder y que para marzo será un hecho e independientemente de si resolviera su problema legal actual, la cautela debería de ser la mejor opción para salir bien parado de la tempestad que el secuestro de Maduro dejará y como especie de sello indeleble de lo que nunca ningún presidente no debe hacer, creyendo que desde el poder se pudiera hacer todo. Trump y a la corta se convertirá sobre este desenlace, en un testimonio vivo.
Ándense pues con cuidado los ciudadanos a los que alertamos y porque detrás del secuestro de Maduro, se abre un complot casi develado, por el que presidentes, ministros y gente de poder económico, quedarán desenmascarados y de no menos diez países. Ya se verá. Con Dios. (DAG) 06.01.2026
última actualización: 04:39 pm.





