Cuando Brenda Salas se graduó en el 2011 como profesional en Desarrollo de Software en el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA), de inmediato consiguió empleo en una empresa industrial dominicana que, según narró, quedó «cautivada» con sus conocimientos en tecnología.
Salas estudió en el ITLA gracias a una beca del programa de educación continua del centro y su formación le ha permitido adquirir experiencia en el área industrial, en software y en el desarrollo de la ciberseguridad, además de recibir ofertas laborales internacionales que superan los 3,000 dólares en salarios.
El caso de Brenda solo es una muestra de la misma experiencia que pueden narrar miles de jóvenes dominicanos que ven en el ITLA una oportunidad para desarrollarse profesionalmente fuera de las áreas académicas comúnmente ocupadas que ofrecen las universidades dominicanas.
Sin embargo, a pesar del éxito de sus egresados, el ITLA atraviesa un episodio de contrastes. Mientras la institución celebra, a través de su portal, récords históricos de graduandos y una mayor expansión territorial, su reputación institucional es sacudida por escándalos de supuesta corrupción y la reciente destitución de su titular, Rafael Féliz García, producto de lo que muchos entienden una intriga mediática.
A pesar de las turbulencias administrativas recientes, la entidad se mantiene como uno de los motores de formación técnica en el país. Según datos de la Presidencia de la República y reportes de las graduaciones XVIII y XIX realizadas a finales de 2025, la institución ha alcanzado un acumulado aproximado de 6,519 egresados desde su fundación en el año 2000.
Solo durante el año 2025, el instituto lanzó al mercado laboral a 1,012 nuevos técnicos, que es la cifra más alta en sus 25 años de historia. Este éxito que expone la institución se traduce en que el 87 % de sus egresados logra insertarse en el mercado laboral casi de inmediato, según destaca su portal de transparencia.
Expansión y oferta
La oferta académica de la institución ha crecido para responder a las demandas, no solo de la República Dominicana, sino internacionales.
Actualmente, el instituto imparte 16 carreras técnicas, entre las que destaca la recién creada carrera de Semiconductores, impulsada tras el decreto No. 324-24 que declaró la industria de los microchips como una prioridad nacional.
El plan de estudios de la entidad incluye:
- Desarrollo de Software
- Inteligencia Artificial
- Ciencia de Datos
- Ciberseguridad
- Informática Forense
- Redes de Información
- Multimedia
- Mecatrónica
- Manufactura Automatizada
- Dispositivos Médicos
- Energías Renovables
- Diseño Industrial
- Sonido
- Videojuegos
- Telecomunicaciones
Para llevar esta oferta a las provincias, la institución pasó de operar únicamente en su sede de Boca Chica a establecer 12 centros tecnológicos en Santo Domingo Norte (estación del Metro Mamá Tingó) y Este (Parada de la Cultura).
En el interior, la institución cuenta con extensiones en Santiago, San Francisco de Macorís, Cotuí, Bonao, San Pedro de Macorís, Nagua, Monte Plata, Pedernales y Moca.
Respecto al debate sobre la despolitización del ITLA, la exministra de Educación, Josefina Pimentel, defendió la vigencia del sistema de designación por decreto, argumentando que este nombramiento es una potestad exclusiva del Poder Ejecutivo.
Según la exfuncionaria, el proceso no debe necesariamente someterse a un concurso, sino que depende de la «íntima convicción» del presidente, quien tiene la responsabilidad de identificar a una persona «que cumpla a cabalidad» con un perfil que combine formación académica y trayectoria probada en el área técnica.
De su lado, el economista y pasado rector del Intec, Rolando Guzmán, quien también fue miembro de la junta directiva del ITLA, plantea que la discusión de fondo no debe limitarse al dilema de «decreto o no decreto», sino a la creación de mecanismos que garanticen que la selección responda a las necesidades técnicas de la institución.
Además, advierte que la ausencia de una reglamentación formal para la selección del rector abre la puerta para que el «interés político» se imponga sobre el interés académico, lo que consideró como «un riesgo crítico para las entidades».
En su análisis, destaca que no basta con una buena selección inicial, sino que es vital implementar instrumentos de evaluación de gestión y rendición de cuentas para evitar que una administración deficiente destruya el valor institucional acumulado durante años.
El presupuesto
Para el cierre de 2025, el ITLA manejó un presupuesto ejecutado de 1,141.6 millones de pesos, según el reporte de ejecución del centro publicado en su portal.
El presupuesto de la entidad va en aumento cada año por la ampliación de las carreras, el otorgamiento de becas y las extensiones que se han creado en el interior del país. En el 2021 recibió más de 500 millones en su presupuesto, en el 2022 obtuvo 600 millones y en el 2023 se aumentó a 700 millones de pesos.
Para el ciclo 2026, la institución se beneficia de las partidas asignadas al Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) dentro del Presupuesto General del Estado (Ley 99-25), orientadas principalmente a la finalización de los nuevos recintos regionales.
De acuerdo con el presupuesto estatal, el Mescyt cuenta con una partida presupuestaria de 23.276.000.00 millones de pesos. (DL-oh / OJO-jj)





