Solo por el comportamiento de gangster agresivo que atropella a quien se encuentra a su paso y mata y también hiere a países, economías y gobernantes que no se le doblegan, deberían de ser razones más que suficientes para que la gente decente de todos los países, les exijan a sus gobiernos que interrumpan sus relaciones con el gobierno estadounidense y por lo menos mientras ese señor continúe en la Casa Blanca.
Tiene 13 meses en el poder y ya ha llevado “yonosecuantas” invasiones, bombardeos y crímenes asociados contra más de 10 naciones, mientras desde su mismo país y dada la inmoralidad que ha atrofiado al pueblo estadounidense, nadie hace por detenerlo o llamarle al orden o imponerle y como gesto desesperado, un juicio político.
Obsérvese, que no hay día que la hiperactividad de este señor no se muestre con gran desparpajo en esos medios de prensa sumisos que callan sus peores fechorías y que enaltecen sus más miserables gestos y políticas de supuesto gran conductor, cuando en la práctica y como ya se está viendo y de continuar su derrotero, está llevando al planeta hacia una gran conflagración y que de ocurrir, absolutamente nadie sabe quién quedará o que permanecería en pie.
Ahora ha aumentado su interés suicida por cumplirle al sionismo y como ya se está viendo con el envío de tantos navíos de guerra al golfo pérsico e incluido los dos más modernos portaaviones y sus grupos de apoyo, parecería que en las próximas cuarenta y ocho horas y definitivamente, Irán deberá defenderse con todo cuanto la tecnología le ha facilitado en armamento de guerra de última generación, mientras sus ejércitos, pueblo y sociedad y todos a una, se muestran decididos a enfrentar lo que hasta ahora sería una fuerte agresión hija del interés del sionismo que controla a Israel, por despojar a Irán de su derecho a poseer armamento nuclear y sus derivados y en la misma medida de como Israel hace alardes de poseer.
Ya mismo, aún no se sabe quién dará el primer golpe, pero una cosa sí que es clara: Trump ha alardeado con su discurso provocador, de lo que según él, le hará al país persa. Sin embargo, hay una situación y trágica para Trump, de que si no materializa sus amenazas, ante el resto de la humanidad quedará como un bocón, que después de haber ido demasiado lejos en sus amenazas, comienza a darse cuenta, de que si se va para atrás y en todos los sentidos sería el gran perdedor.
Mientras y poco que mucho y en los hechos, más de veinte naciones se encuentran en su contra y precisamente las que geográficamente están en las cercanías del teatro de guerra y la mayoría, habiéndole negado permiso para que utilice su espacio aéreo o aguas territoriales según los casos.
Por el otro lado y solo por la demostración de fuerza bélica que Irán demostró en la pasada guerra de los 12 días contra Israel y al grado de haber llevado al sionismo a pedirle ayuda a EEUU cuando este se vio a las puertas de una humillante derrota, la impresión que se tiene, es que el país persa se encuentra ahora mucho más fortalecido bélicamente y tanto, que es difícil no dejar de suponer, que estallado el conflicto, en menos de dos días habrá generado un daño terrible e irreversible para las tropas estadounidenses.
Imaginemos el siguiente escenario y estallado el conflicto: Irán se enfoca en provocar los naufragios de los dos portaaviones estadounidenses, al tiempo que se dispara en guerra relámpago contra Israel con una batalla de miles de misiles al mismo tiempo. Solo con los hundimientos de los portaviones o solo uno de ellos, sería suficiente para que el prestigio estadounidense se viniera al suelo y Trump se encontraría a un paso de ser desalojado del poder y generándose un escenario de guerra global por la que nadie dejaría de pensar, que tanto Rusia, China y hasta Corea del Norte no participarían y mucho más, cuando las dos grandes potencias, harían lo necesario para cobrarse las continuas agresiones y afrentas verbales y de hecho, que gratuitamente Trump les ha provocado con la encubierta guerra comercial por territorio que les tiene.
Ni que decir, que en una situación como esa y solo por la percepción que se tenga, de pronto, EEUU se encentraría batiéndose en retirada y en el Continente, todos los países “revisando su cartón” y cada uno poniendo límites a la grosera injerencia estadounidense.
Mientras tanto, lo prudente es, que todos, personas, gobiernos y países, nos encontremos pendientes a los acontecimientos definitivos que deberán desarrollarse a partir de esta noche y por lo menos hasta la madrugada del lunes. ¿Por qué?, porque no hay esa persona en el planeta, que no esté harta y hastiada de la prepotencia de Trump y de su gobierno, en tanto Europa y para citar un caso, solo aguarda la oportunidad y por mínima, que sea para sacudirse de la tutela estadounidense.
Sin embargo, un punto que hay que tener muy claro y en específico para todas las naciones y gobiernos latinoamericanos y caribeños, que en la medida que en Washington entiendan, que están perdiendo la guerra provocada por Trump. Paralelamente, Wall Street iniciará la batalla por el control y secuestro de todas las cuentas de los bancos que sean corresponsales de estadounidenses y provocando la parálisis de las cuentas bancarias de todos sus clientes en cada uno de esos países y lo que ahora mismo, probabilidad tan siniestra y traumática, debería de provocar, que los comités de crisis deberían de estar preparándose para enfrentarla y como igual, los países que tienen depósitos en oro en bancos estadounidenses.
Ante semejante contingencia. ¿Qué les quedaría a esas naciones y sus pueblos? Efectuar de inmediato una auditoría forense sobre su capacidad de producción de recursos propios para la alimentación y la energía eléctrica y paralelamente, diseñando un esquema de política de fuerza en lo económico, congelando todos los precios y costos de bienes y servicios y no permitiendo ningún tipo de especulación con los precios de los alimentos básicos.
¿Qué el escenario de guerra no llegó tan lejos como podría suponerse?, no importa, pues el efecto post guerra debe de imponer la cautela y las medidas de emergencia como las que en el párrafo anterior mencionamos y durante un periodo aleatorio y previsor de tres meses y después ya se verá.
Y es que cuanto planteamos, va dirigido a que todos estemos alertas y siempre entendiendo el origen del mal: Que el presidente Trump no es confiable absolutamente para nadie y como persona, es de una ruindad moral francamente bochornosa y con comportamiento de un matón de la peor especie. Con Dios. (DAG) 31.01.2026
última actualización: 10:15 am.





