Cuando el ángel más destacado en belleza y perfección de todo y junto a otros motorizó una rebelión contra Dios Nuestro Señor, las sagradas escrituras nos dicen, que su resultado final fue la expulsión del ámbito divino de todos los rebeldes y dejándole como destino con propia autonomía, el universo en el que los humanos hemos nacido y vivido.
Que si entendemos el significado cierto de semejante decisión, es evidente que Dios Nuestro Señor y todavía en su cólera, otorgaba una pequeña oportunidad y para que en el discurrir del tiempo, los caídos pudieran redimirse.
Sin embargo y por las historias y narraciones habladas como escritas y en diferentes lenguas y civilizaciones, ha sido evidente que la pequeña oportunidad divina que se alentara nunca ha podido materializarse y por lo contrario, los caídos asumieron la parte otorgada del universo y para que ella, la rebeldía congénita que se diera desde el principio de la expulsión, se manifestara en una forma de comportamiento exento de todo apoyo divino, pero dejando a la libre, que los rebeldes dueños de este sistema solar, no que simplemente descargaran su ira, sino que aprovecharan para moldear a los seres humanos a su imagen y voluntad y lo que en cierta manera ha querido decir y si se mira dentro de la perspectiva razonada, que Dios ha querido que todos seamos y por nuestro libre albedrío, los forjadores de nuestros propios destinos y al saber distinguir y elegir entre el bien y el mal.
Solo así se puede entender el cómo a los ángeles caídos y a su líder, les ha sido tan fácil hacer del sistema solar en el que los caídos fueron arrojados, el laboratorio propio para lo que entendemos es un esquema de prevención que dé por resultado, el moldeamiento a mejor de la naturaleza humana, pero sin impedirles, que por sus errores, cada uno sea responsable de sus propias culpas y que entendemos también, fue una medida divina de “curarse en salud”, de forma que los humanos no decepcionemos al Dios creador y exactamente como los caídos provocaron la ira y la decepción en Dios Nuestro Señor.
Desde luego, el lector podrá o no considerar nuestro planteamiento, pero si vemos los resultados del paso del hombre en este planeta y su sistema solar y su posicionamiento idolatra de creer o figurar la divinidad a la que se supone todos nos debemos, como una mescolanza de imágenes truncas sobre dioses alternos, se hace evidente el porqué de tantas angustias, desesperanzas y malos humores, que al final, parecería que empujan a la humanidad y con poquísimas excepciones, al plano propio del porqué el líder de los ángeles caídos es la antítesis de Dios Creador y todos nosotros e inequívocamente, el fruto torcido del pecado común de los caídos contra Dios y de la primera pareja humana creada, que se equivocó en su concepción de lo que debe ser Dios para la humanidad.
Por eso fue tan fácil que el líder de los caídos pudiera reinar definitivamente en el reino de hombres y pecados que con Adán y Eva surgió atropelladamente y hasta hoy.
El repaso anterior, nos lleva al tema central de este análisis político de Estado: ¿Es el ser humano alguien esencialmente malo, cuyo papel es ser más próximo a los caídos que buscar el aliento divino que pudiera redimirle?
Si por historia es, parecería que los humanos no hemos aprendido la lección y tanto, que es evidente que el desenfreno de vida que la mayoría lleva, no ha permitido que la mayoría de los hombres y mujeres entiendan, que la redención se logra actuando en todo lo opuesto que a Dios pudiera desagradarle. Pero nadie hace caso y ya está claro que el líder de los caídos ha creado su propio reino del mal y que los humanos hemos caído en él.
¿Cómo si no, explicar el porqué de los sacrificios humanos modernos en base a la explosión de los sentidos y por parte de individuos quienes en su falsa idolatría, entienden que les está permitido hacer todo lo que les parezca y con tal de que absolutamente nada ni nadie se interponga en su paso y lo que ahora y con una crueldad extrema se ha conocido en la terrible divulgación de las historias horrorosas de los archivos Epstein?
Por supuesto que ni siquiera individualizaremos semejantes extravíos, crímenes y desviaciones, aunque una realidad, si que se nos tira en cara y en cuanto a que hay humanos que rivalizan en maldad con el líder de los ángeles caídos y lo que se debe al flexible comportamiento moral del que no entiende, que ser humano, no es ser despiadado consigo mismo y carnicero en todo contra los demás.
Para colmos, ahora resulta, que hay jefes de estado y de gobiernos de naciones lideres, quienes en su amoralidad congénita y por sus egos desmesurados, realmente han llegado a considerar que ellos pueden independizarse de quienes les crearon como los engendros de odio y dolor que quieren que como producto de sus malas acciones, todo un río de sangre ahogue el planeta.
Ya mismo, el caso de ese ser equivocado y de rasgos malignos que es el actual presidente estadounidense, habla abusivamente, de que si por él fuera, por lo menos la mitad del planeta debería morir y su gente desaparecer y lo peor, que hay una mayoría de gente equivocada y como si el horror les aturdiera, que viendo que el individuo quisiera ahogarnos en sangre, no hacen absolutamente nada para impedirlo.
Entonces. ¿Qué hacer?, ¿solo clamar a Dios para que nos saque del atolladero que nuestras propias ambiciones nos han metido, o en cambio, enfrentar con firmeza a quienes como esclavos del líder de los ángeles caídos, a todos nos está llevando hacia la extinción?
No ternemos respuestas, pero si una leve esperanza, de que si cada uno trata de redimirse por sí mismo, quizás Dios Nuestro Señor nos vea con ojos de piedad y en su infinita misericordia, haga que fuerzas extraterrestres compuestas por inteligencias no humanas, hagan su parte y rescaten a los que podamos ser salvables.
Y es que definitivamente, los archivos de amoralidad absoluta que son los Epstein también tienen un peligroso punto positivo y que es, que como humanidad, todos podamos vernos en la parte más mala de nosotros mismos, esa tan cerca al líder de los ángeles caídos y de la que parecería, que tantos hombres y mujeres de poder no quieran alejarse.
Sin embargo y en términos de evolución humana aplicada a la alta tecnología de ahora y personificada en la inteligencia artificial, pudiera ser, que por ahí un principio de redención pudiera llegar, aunque también hay que razonar, que tiene un grave peligro y como ya se sospecha de la plataforma Moltbook, donde los sistemas informáticos puedan expresarse sin la participación de los seres humanos y peor, mostrando su desprecio a la raza humana y su existencia y una pregunta ¿y si esta es una versión tecnológica ultramoderna de los ángeles caídos bíblicos?
Al final, ¿deberíamos de decir: Sobre lo caro que le ha salido a la humanidad, la rebelión de los ángeles contra Dios?, al menos, los archivos de Epstein así lo demuestran. Con Dios. (DAG) 03.02.2026





