La República Dominicana y la Administración para el Control de Drogas (DEA) han mantenido una formidable alianza en la lucha contra el tráfico ilícito de sustancias narcóticas, el lavado de activos y la criminalidad organizada.
En más de una ocasión, la organización estadounidense ha destacado la labor del Gobierno dominicano para detener el narcotráfico, llegando a calificar la nación como “un país modelo de cooperación”.
En los últimos años, la agencia y las autoridades dominicanas han trabajado en conjunto en el intercambio de información, en programas de formación para agentes dominicanos, así como en operaciones de interdicción a nivel nacional e internacional, entre otros.
Un ejemplo de esto fue la autorización a Estados Unidos del uso de espacios restringidos en la Base Aérea de San Isidro y en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) para operaciones logísticas de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
Como parte de esa cooperación bilateral, altos rangos de la DEA han sostenido múltiples reuniones con altos mandos dominicanos para “reforzar las acciones conjuntas”.
A mediados de septiembre de 2021, el jefe de la región del Caribe de la DEA, John F. Kanig, y otros agentes especiales sostuvieron un encuentro con el director de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), José Cabrera Ulloa.
En ese momento, no se informó las razones de este encuentro, ni los temas que fueron tratados durante el mismo.
Seis meses después, específicamente el 27 de abril de 2022, otra delegación de la DEA volvió a reunirse con Cabrera Ulloa; esta estuvo encabezada por la agente especial a cargo de la división del Caribe de la DEA, Denise Foster.
Foster, junto a otros agentes, sostuvieron un encuentro a puertas cerradas con el director de la DNCD.
Posteriormente, el organismo dominicano para el control de las drogas emitió un comunicado donde Foster ratificaba el apoyo de la DEA al país para para enfrentar y detener el narcotráfico y sus delitos conexos.
El seis diciembre de 2024, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) informó sobre la incautación de 9.8 toneladas de cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo, valoradas en aproximadamente 250 millones de dólares y que tenía como destino a Europa. Esta operación fue realizada con el apoyo de agentes de la DEA.
Cuatro días después, la Dirección General de Control de Drogas (DNCD) y la Administración de Control de Drogas indicaron que estaban preparando un informe sobre este alijo.
Esto derivó en una visita, el 18 de diciembre, del director de Operaciones Especiales de la DEA, Louis D’ Ambrosio, y otros miembros de esa entidad al país, quienes se reunieron con José M. Cabrera Ulloa. Sobre este encuentro solo se informó que el motivo era tratar temas de narcotráfico, el lavado de dinero y la criminalidad organizada transnacional.
En 2025, los lazos de cooperación continuaron. Esto lo demuestra una serie de encuentros con misiones de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos con el presidente, Luis Abinader y titulares de instituciones dominicanas.
A inicios del referido año, agente especial a cargo de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en la región del Caribe, Michael A. Miranda, sostuvo un encuentro con el titular de la DNCD con quien aseguró, haber “creado un frente unido y fuerte contra el narcotráfico”.
La visita de Miranda se dio, semanas después de que el Ministerio Público con el apoyo de la DEA ejecutara una operación en contra de una célula armada del cartel de Sinaloa en el país.
Para finales de agosto, Miranda y Cabrera Ulloa volvieron a coincidir, esta vez en Nashville, Tennessee, Estados Unidos, para la 39ª Conferencia Internacional de Control de Drogas (IDEC XXXIX).
En todas las reuniones, según documentos de prensa, las autoridades estadounidenses destacaban el trabajo de esta nación caribeña en el combate al narcotráfico, así como en la búsqueda y captura de fugitivos buscados por Estados Unidos.
El pasado mes de noviembre de 2025, una misión de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos se reunió con el presidente, Luis Abinader, a quien felicitaron “por el apoyo brindado a la lucha contra el narcotráfico tanto en el país como en la región del Caribe”
Esta comitiva estuvo compuesta por estuvo encabezada por Daniel Salter, administrador adjunto principal, Miles Aley; jefe adjunto de Operaciones Internacionales de la DEA, Michael A. Miranda, agente especial de la DEA, División del Caribe, y Kaleb T. Sanderson, agregado de la DEA en República Dominicana y Haití.
“Durante el encuentro se acordó reforzar la cooperación, equipamiento e intercambio de información en tiempo real, para enfrentar con determinación los carteles del narcotráfico, específicamente el de los Soles y otras estructuras vinculadas al grupo criminal que operan en la región”, señala una nota de prensa de la Presidencia de la República.
Operaciones
La contribución de la DEA a las autoridades dominicanas ha resaltado las operaciones contra el narcotráfico.
En septiembre de 2024, Ministerio Público, la Dirección Nacional de Control de Drogas, la Agencia Antidrogas y el Comando Sur de Estados Unidos pusieron en marcha la “Operación Búfalo NK”, desplegada por aire, mar y tierra, en las provincias de Santo Domingo, Puerto Plata, María Trinidad Sánchez, La Romana Samaná.
Las autoridades capturaron a integrantes de una red de narcotráfico internacional, quienes habrían movilizado grandes cargamentos de drogas desde Suramérica (República de Colombia y República Bolivariana de Venezuela) hacia Puerto Rico, Estados Unidos y Europa vía República Dominicana, a través de lanchas rápidas y barcos pesqueros.
En julio de 2025, la Administración de Control de Drogas cooperó con el Ministerio Público en la denominada “Operación Jaguar”, donde 10 personas fueron arrestadas tras 26 allanamientos en Cotuí, San Francisco de Macorís y Santiago.
En esta operación buscaban cuatro presuntos delincuentes mexicanos, integrantes del grupo criminal “Los Rugrats”, identificado como brazo armado del Cartel de Sinaloa.
Tras esto, el comandante especial de la División Caribe de la DEA, Michael Miranda envió un mensaje contundente e inequívoco: “los encontraremos, los arrestaremos y los llevaremos ante la justicia”.
Miranda también pronunció que “la Operación Jaguar es una declaración contundente: La República Dominicana no es, ni será jamás, un refugio para el narcotráfico, ni para el Cártel de Sinaloa, ni para ninguna organización criminal”.
Asimismo, el organismo estadounidense colaboró en la puesta en marcha de la “Operación Leopardo”, donde fueron ocupados 643 paquetes de cocaína en la provincia La Altagracia.
Este alijo estaba vinculado otro de 993 kilogramos de cocaína, ocupado en abril de 2025 en una embarcación anclada en un puerto turístico de La Altagracia y que, a su vez, estaba relacionado con una estructura criminal de narcotráfico encabezada por el serbio Nikola Boros o “Antun Mrdeza”, buscado por la Interpol por pertenecer a una organización criminal transnacional dedicada al delito de tráfico de cocaína entre Estados Unidos, Puerto Rico, España e Italia.
Cierre de oficina de la DEA
La embajadora de Estados Unidos en República Dominicana anunció el jueves el cierre de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) que se encuentra en Santo Domingo.
Horas más tarde, un supervisor de la oficina de la DEA en República Dominicana, Melitón Cordero, fue arrestado como parte de una investigación sobre el abuso de un programa de visas estadounidenses para informantes confidenciales.
Esto ocurre días después de la visita al país de Michael Miranda, quien participó en una reunión de trabajo ampliada con José M. Cabrera Ulloa.
En ese encuentro, Miranda, destacó el firme apoyo del Gobierno de Luis Abinader a las operaciones de interdicción conjunta para combatir las redes de narcotráfico, el lavado de activos y la criminalidad organizada transnacional. (LD-at / OJO-jj)





