Está bien que se entienda que entre países limítrofes siempre existe la posibilidad de que por algún sitio, entre uno que otro irregular y lo que por igual se asume, que en la mayoría de los casos, estos son esporádicos y que a fin de cuentas y en corto tiempo es asunto que se corrige.
La pregunta es una. ¿Por qué en una frontera de trescientos y pico de kilómetros, desde finales del 2020 y hasta ahora, el flujo ilegal de haitianos indocumentados, no es que cesa, sino que por lo contrario, se mantiene con una dinámica por la que fácilmente se entiende y por los traficantes involucrados, que tanto son dominicanos comunes y militares y junto a agentes migratorios y quienes en realidad conforman la espina dorsal de semejante comercio ilegal de trata y tráfico de personas básicamente y con añadido de contrabando de todo e incluido armas, drogas y mercancías?
¿Cómo es posible que siendo este gobierno del PRM un lacayo del estadounidense y teniendo aquel totalmente ocupado a todo Haití no le haya pedido al estadounidense que refuerce la frontera militarmente del lado haitiano y colabore para que este país no se vea vulnerado en su soberanía? ¿O se trata de una jugarreta sucia entre los dos gobiernos y sus presidentes y para fastidiar a esta nación? Además, ahora que Abinader se verá con Trump el siete de marzo, ¿porqué no le solicita al estadounidense que haga algo al respecto y que lo diga en voz alta para que todos lo escuchemos?
Así mismo. ¿Cómo es posible que en el gobierno, su departamento de inteligencia y data no haya podido elaborar ni siquiera un retrato hablado de los involucrados y que por lo contrario, el flujo de indocumentados no cesa y por más amaracos que las autoridades hacen con una verja supuestamente electrónica y fortalecida con drones y patrullas continuas por aquel espacio?
Y es, que con el cuentecito de que migración y supuestamente y en cinco años ha repatriado casi un millón de haitianos ilegales, lo cierto es también, que ante todo el mundo, este país y desde que Abinader y el PRM llegaron al poder fraudulentamente, el incremento de la población flotante haitiana ya se encuentra a un nivel escandaloso de cerca de dos millones de transeúntes y los que para colmos, muchos se entienden con “derechos adquiridos” para residir en el territorio nacional y al extremo, de que ya están haciendo uso de la fuerza para enfrentar a los dueños de este país que somos los dominicanos
Al mismo tiempo, llama poderosamente la atención de como la inoperante policía nacional, el cuerpo militar más podrido moralmente de todas las instituciones nacional y junto a jueces, fiscales y tribunales venales, no han podido detener, procesar y condenar al promedio de 10 mil delincuentes haitianos que viven en el territorio nacional y teniendo ya un registro vivo, de no menos cinco mil dominicanos asesinados o asaltados alevemente y cerca de doscientos millones de pesos en daños a la propiedad y la mayoría de esos criminales, andando como pedro por su casa, por calles y avenidas, caminos vecinales y senderos en toda la República y sin que hasta ahora, las instituciones gubernamentales no hayan hecho nada en firme para apresarles o darles ley de fuga.
Es decir, de pronto, todos caemos en cuenta de que hay una invasión criminal masiva desde Haití y con patrocinio de empresarios dominicanos y su gobierno del PRM y lo que significa, que al ritmo que la misma lleva, cuando lleguen las elecciones del 2028, Abinader habrá sido el responsable de una invasión haitiana que podría llegar a nivel de cuatro millones de haitianos indocumentados y ahora la mayoría mostrando documentos de identidad falsos como “dominicanos” .
Entonces, ¿hay o no razones para que millones de dominicanos nos sublevemos ante tanta complicidad oficial y para que de una u otra manera haya que tomar las armas y ejecutar por nosotros mismos la decisión de sacar a tiros a los millones de haitianos indocumentados que desde el 2020 este gobierno ha dejado que entren sin documentación alguna y para colmos, últimamente, en base a documentación falsificada de documentos personales dominicanos y demostrándose, que desde la Junta Centra Electoral hay una mafia paralela a esa institución y con apoyo del PRM, que sirve de estructura ilegal para tales desafueros?
Porque por decir esto y entender racionalmente que nos están tomando nuestra nación y en nuestras propias caras, no es que haya que apoyar la estructura ilícita de un grupito paramilitar de solo propaganda, que de pronto quiere adjudicarse la autoría de un fuerte accionar anti haitiano y menos, cuando ya sabemos, que el mismo y aun cuando no lo parezca, es financiado por un sector del PRM comprometido con el empresariado que hace negocios en base a mano de obra esclava haitiana y que tampoco el gobierno combate.
Todo esto ocurre y la mayoría de los medios de comunicación tradicionales se silencian y solo en los lupanares mediáticos en las redes sociales, determinados analfabetos funcionales, enormemente racistas, hasta que no se acuestan con algún haitiano de uno u otro sexo y de orígenes árabe y turco, que son voceros de la mafia de empresarios contrabandistas de mano de obra ilegal, aparentan enfrentar la invasión y como el mejor modo de hacer creer, que en realidad enfrentan la entrada continua de ilegales haitianos.
Realmente la situación es ya insostenible. Pues, si es cierto, por ejemplo, que hay empresas criollas y mayormente en el este del país, que tienen una mayoría de empleados haitianos indocumentados, no lo es menos, que esas empresas sacan beneficio de esa irregularidad al no reconocer legalmente que esa empleomanía la tienen para sí y que si se une el hecho cierto, de que la mayoría de los inspectores de migración en Punta Cana y toda la provincia de la Altagracia, obtienen ingresos millonarios semanalmente, no lo es menos, que el resto de las autoridades fomentan el ilícito continuo y al descubrir, que su supuesta “persecución” genera millones de pesos a inspectores de migración, policía regular y la otra turística y lo que todo el mundo sabe y mucho más, cuando se descubren las propiedades millonarias que esas autoridades de tercer nivel tienen en residenciales del todo Punta Cana, Verón, Friusa, Bávaro y Cap Cana.
Es hora pues de que las fuerzas vivas y como miembros de la sociedad civil y como un todo, se decidan por enfrentar esta peor ola de invasión continua de ilegales haitianos y cuyo resultado inicial es la comprobación de mafias criminales del país vecino controlando áreas o sectores de mayoría haitiana y sin que absolutamente nada haga el gobierno para erradicar y radicalmente la situación y para colmos, con ricos haitianos monopolizando el mercado de los combustibles y con una mayoría de haitianos ilegales como empleados y hasta teniendo- esos ricos- un periódico de circulación nacional especializado en dinero.
Abinader debe dar la cara, dejarse de pantomimas y asumir su obligación constitucional de defender al país que gobierna y dejando a un lado, el hecho, de que es hijo de árabe nacido fortuitamente en este país después de haber residido en Haití y desde que su principal ancestro llegara desde el Líbano y luego se posesionara en Santiago, donde finalmente el presidente naciera y para mayor inquietud, teniendo una madre de origen árabe y nacida en Haití.
Por supuesto que para nada se nos ocurriría decir que ser haitiano fuera un estigma y menos, cuando lo que aspiramos es que quienes vivan aquí se encuentren regularizados. Pero la realidad es, que hasta Dios, lo mucho lo ve y lo corrige y que Abinader no hace.
¿Se entiende por qué decimos, que en el Gobierno podrán jurar y perjurar que tiene la frontera “sellada”? pero. ¿Quién es el alto cargo del PRM que a jura de Dios, tiene en la frontera un coladero por el que diez mil ilegales entran cada mes con regularidad «castrense»? Con Dios. (DAG) 15.02.2026





