A muchos nos ha sorprendido, que salvo instituciones como Hogar Crea y otras del mismo tipo, alertan sobre el peligroso incremento del consumo de drogas en este país y siempre, estas proviniendo de EEUU, via Nueva York y mediante el tráfico de jóvenes estadounidenses de origen dominicano que viajan de continuo, nadie más habla sobre el particular y mucho menos las instituciones gubernamentales que deben velar porque nuestra población joven no sea afectada.
Por eso nos han sorprendido declaraciones del principal ejecutivo de Hogares Crea, alertando sobre el particular y formulando el llamado de atención respecto a que su institución ha tenido desde el año pasado, un aumento de ingresos y servicios y que alrededor de 1,900 personas han solicitado tramites en los distintos programas o iniciativas reeducativas que tiene.
En paralelo y verificando datos y sacando conclusiones respecto a la población drogadicta activa que hay en el país y principalmente desde las zonas turísticas y un amplio espectro en ciudades como el Gran Santo Domingo, Santiago y Puerto Plata, que perfectamente se puede hablar de no menos un millón de jóvenes como consumidores habituales de esas drogas “tradicionales” y agregándose ahora un peligroso indicador de consumo de fentanilo y las que fundamentalmente provienen desde EEUU.
Para colmos y ahora con el terremoto que está ocurriendo desde la DEA en materia de credibilidad investigativa en su filial dominicana y al extremo, de que desde el pasado jueves se encuentra preso en cárcel federal, quien era el principal funcionario de la DEA en este país y quien desde hace seis años se le entendía el verdadero eje de la revelada parte clandestina de actividades irregulares que abarcan a los 41 agentes asignados a esa dependencia, que necesariamente haya que alarmarse, toda vez que lo que se perfila, es un inusual tinglado criminal no propio de este tipo de institución estadounidense.
Ahora y de acuerdo con nuestras fuentes, se está detrás de la base operativa dominicana, que abarca hasta el tráfico ilícito de asuntos no propios de la DEA y sí más de documentos de viaje e indagatorias de servicios de enlace con ciertas autoridades dominicanas, que también han comenzado a investigarse.
El asunto es tan peliagudo, que desde que el Departamento de Estado se enteró de la ocurrencia criminal y llamó la atención de su embajada en la capital dominicana, la titular no ha descansado ni un minuto desde hace una semana, ella una hábil investigadora ligada a la CIA, que por momentos se ha despojado de su condición diplomática para emprender una de investigaciones extremas, que ha sorprendido a sus interlocutores dominicanos de gobierno y quienes, ahora es que vienen a caer en cuenta de la magnitud de lo que se está descubriendo.
Por lo que este medio ya conoce, entendemos, que en la DEA y de ahora en adelante, deberá implementar que todos los empleados de su dependencia en cualquier país, estos no pueden ni debe permitírsele que estén dos años continuos en el cargo y para que no ocurra lo que ya se conoce de la “dea dominicana”, que sus ejecutivos crearon enlaces de acercamientos con funcionarios civiles y militares dominicanos y con un circulo de empresarios locales, quienes al final y por los ilícitos que proponían, terminaron por enlodar al ejecutivo principal de esa dependencia y quien ahora está preso en Nueva York.
Del lado dominicano hay gran inquietud y porque realmente, organismos del gobierno dominicano como la dirección de drogas, parecería que están implicados en el desusado tejido criminal y es tanta la implicación, que parecería, que y por las relaciones de cooperación y amistad entre los gobiernos dominicano y estadounidense, se quiere aprovechar la próxima visita del presidente Abinader a EEUU, detallarle el cuadro operativo de la trama descubierta, pero esperando de Abinader, que a lo inmediato disponga del apresamiento de los implicados locales y de ser necesario, que dicte el cierre de determinadas instituciones.
En tanto, parecería que a Abinader se le mostrará el destino de cientos de toneladas de drogas “incineradas”….de las que la mitad pasaron al mercado clandestino de compra y venta de drogas y en lo que parece, que el gran protagonista era el elemento militar de uniforme.
O sea, la magnitud de lo descubierto hasta ahora es de una dimensión tan amplia, que enterado Abinader, de él se espera que actúe con drasticidad y firmeza y en lo que al parecer, la embajadora estadounidense y por sus excelentes experiencias investigativas, le podría servir de gran soporte.
Igual nos ha llamado mucho la atención, la implicación de ciertos activos del sector mediático dominicano e inclusive, el uso manipulado que el narcotraficante dueño de un hotel costero en Puerto Plata diera a sus relaciones con determinados influenciadores, para que sus envíos de drogas a la Florida, en materia propagandística fuera disfrazados como parte de la “industria turística” y que en algunos casos, parte de esos comunicadores y de entrada, se le podrían suspender sus visados estadounidenses de por vida.
Lo que también estamos viendo, es que el corredor humano formado por jóvenes dominicanyorks entrando y saliendo de este país hacia Nueva York y de una manera constante cada mes y quienes tienen sus puntos de venta en comunidades turísticas del este del país preferentemente y lo más episódico, con apoyos o cobertura de elementos policiales del área turística, entroncados con “personal de auxilio” en aeropuertos de Punta Cana y La Romana y estos a su vez con “enlaces” aduaneros y migratorios que facilitan la entrada de su mercancía sin pasar a ningún tipo de control, ha estado adquiriendo “una movilidad”, que es difícil entender que las autoridades no se hubiesen percatado.
Sin embargo, la trama criminal no es difícil de descubrir y si se le sigue el rastro al dinero, el que ha permitido, que personal policial y migratorio en la zona este ha estado dando una testimonial demostración de enriquecimiento desproporcionado, si se recuerda, que la mayoría, cuando fue asignado y diciéndolo ríspidamente, no teñían en que caerse muertos.
Finalmente, hay que dar las gracias a Dios, porque EEUU hubiese descubierto la trama criminal desde la filial de la DEA en República Dominicana, pues al hacerlo, ya existe una alta probabilidad, que de ese cartel mafioso, que ya ha estado incursionado en el trasiego de fentanilo, sea descabezado al completo.
Mientras tanto, hay que vigilar exhaustivamente la entrada en puertos y aeropuertos de viajeros jóvenes desde EEUU y particularmente desde Nueva York, seguirles el rastro y para que entonces, las ineficientes autoridades dominicanas contra las drogas y el contrabando de todo e incluido el puerto multimodal Caucedo y hablando en criollo, «se pongan las pilas» y para que sepan hacer su trabajo.
Y como dudamos de todo y no creemos en nada ni en nadie, preguntamos: ¿Se encuentra EEUU decidido a exterminar a la población joven dominicana con el incremento del consumo de marihuana y cocaína y también fentanilo e importados por medio de dominicanyorks residentes en el territorio nacional, pero trasladándose de continuo entre uno y otro país? Con Dios. (DAG) 17.92.2026
imagen: Diario Libre. febrero 09 2017
última actualización: 10:06 am





