El título de nuestro análisis político de Estado es más que revelador: “Denunciar a un gobierno extranjero, una anomalía local, sobre un hecho político interno. es un comportamiento difícil de entender, menos, si quien lo hace se vanagloria y entonces pasa a traición y que como asunto de orden público, debe ser enfrentado como tal”.
Y hoy se confirma por despacho de la agencia AP publicado en el matutino centenario capitaleño, que teníamos razón al hacer las observaciones de lugar y por entender que Peña, no solo se había excedido, sino que cometió las ligereza de pretender adjudicarse la autoría de una investigación estadounidense y en base al supuesto de que él había denunciado en círculos políticos de Washington una trama criminal en la que involucraba al partido del gobierno y al mismo tiempo, emitía juicios de valor y atrevidos sobre la conducto del presidente Luis Abinader.
Ahora, Peña es susceptible de ser investigado por los organismos de inteligencia del Estado. Sugerimos la lectura del referido análisis político de Estado que está colocado en nuestra sección editorial: porelojodelacerradura y a modo de que otros políticos e influenciadores boca flojas no caigan en el mismo error. (DAQG-OJO)





