La nueva unidad de drones kamikaze del Pentágono está dispuesta a participar activamente en un ataque de Estados Unidos a Irán si este sucede, informa Bloomberg citando a funcionarios gubernamentales y analistas.
La denominada fuerza operativa Scorpion fue «establecida el año pasado para equipar rápidamente» a los combatientes «con nuevas capacidades no tripuladas de ataque que continúan evolucionando», según el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de EE.UU., quien confirmó la disposición de la unidad para operaciones.
Aunque la unidad es solo una pequeña parte de un mayor despliegue en Oriente Medio, iniciado por el presidente Donald Trump para presionar a Irán, sería un estreno en combate para el grupo de emitirse órdenes de ataque.
Scorpion se formó a partir de un grupo de trabajo diseñado para proporcionar rápidamente drones eficaces y de bajo coste a los militares.
El resultante escuadrón de drones de ataque de largo alcance incorpora vehículos no tripulados Lucas fabricados por la empresa SpektreWorks, con sede en Arizona, y diseñados para ataques unidireccionales, misiones de reconocimiento y golpes marítimos.
Una de las tecnologías del fabricante, denominada en su página web FLM 136 (con obvia semejanza al código numérico del iraní Shahed-136) es descrita como producto de «ingeniería inversa».
Este vehículo aéreo no tripulado fue uno de los sistemas autónomos inspeccionados por el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, en una exposición celebrada en el patio del Pentágono el pasado mes de julio.
Este tipo de dron está valorado en unos 35.000 dólares, comparados con los 30 millones de dólares que cuesta el dron de ataque estadounidense MQ-9 Reaper.
De esta manera, la incorporación de drones tipo Shahed representa un giro hacia alejar a los militares de la dependencia de las plataformas valoradas en millones de dólares a favor de un producto más barato y adecuado para ataques a instalaciones como fábricas de misiles, redes viales y bases de lanzamiento. (RT)





