SIP: República Dominicana “lidera índice de libertad de prensa, aunque precaria y amenazada” y puntualiza que está “caracterizada por una mordaza sigilosa que combina la fragilidad económica de los medios, el uso discrecional de la publicidad estatal como herramienta de control, y las tensiones generadas por nuevas propuestas legislativas”.
Y no dice, que la mayoría de los miembros dominicanos de la SIP y a la cabeza los directores de los medios, estos y en gran mayoría son entidades alquiladas al presupuesto nacional y sus directores registrados en cargos públicos y financiados por el presupuesto oficial por medio de programas electrónicos propios.
A la vez que no critica, que esos directores y de tan entregados al gobierno, fueron los autores de las dos últimas leyes restrictivas de la libertad de opinión como de prensa y lo que es de una desmesura tal que atenta contra los principios cardinales de la Sociedad. A la vez que de tan estrecha colaboración con el poder, al director Franjul, su propio medio le hace publicidad sesgada al estilo de candidatura presidencial y siempre colocándole frente a jefes militares. (DAG-OJO)
Un sesgado despacho de la agencia EFE, señala, que “La República Dominicana se situó en el primer lugar entre 23 países evaluados en el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025, de acuerdo con el informe publicado este martes por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que señala, sin embargo, que «esta estabilidad es precaria y se encuentra amenazada por factores que limitan el ejercicio pleno de las libertades fundamentales”.
“El país logró un índice de 82,17 puntos sobre 100, siendo el único país que se ubicó en la franja ‘Con Libertad de Expresión’, según el informe de la SIP, que analiza las condiciones para el ejercicio del periodismo en las Américas”.
Sin embargo, «a pesar de mantener uno de los entornos más libres para el periodismo en las Américas, esta estabilidad es precaria y se encuentra amenazada por factores que limitan el ejercicio pleno de las libertades fundamentales», apuntó.
De acuerdo con la SIP, la República Dominicana «vive un periodo crítico para la libertad de expresión y de prensa, caracterizado por una mordaza sigilosa que combina la fragilidad económica de los medios, el uso discrecional de la publicidad estatal como herramienta de control, y las tensiones generadas por nuevas propuestas legislativas», entre ellos el proyecto de ley que crea el Instituto Nacional de Comunicación (Inacom), que «plantea riesgos de censura».
«Aunque el país es reconocido internacionalmente por su apertura mediática, enfrenta desafíos internos significativos, incluyendo la migración de inversión publicitaria a plataformas globales, lo que compromete la independencia editorial y expone a los medios a presiones políticas y comerciales», agregó el informe.
Además, el discurso del presidente del país, Luis Abinader, sobre la libertad de prensa «se ve opacado por mecanismos de presión económica».
En respuesta a estas preocupaciones, periodistas han protestado contra el aumento de barreras informativas.
De acuerdo con la SIP, un evento clave para la validación internacional del entorno dominicano fue la firma de la «Declaración de Salta II» durante la celebración de la 81 Asamblea General de la SIP celebrada en octubre pasado en la localidad de Punta Cana, este de la República Dominicana”. (EFE-LD)





